Por Alejandro Mosquera

Se está votando hoy martes 3 de noviembre en EEUU. Las elecciones atraen todo tipo de reflexiones, desde la incidencia de su resultado en la continuidad o no de la guerra comercial y política con China, la relación con México y la inmigración desde América latina, sobre las tensiones en un mundo agotado por la pandemia, la crisis económica y el capitalismo de catástrofe.

En muchos casos analistas de nuestra región y del país no creen que varíen sustancialmente las políticas estadounidenses para Latinoamérica. Y que más allá del gobierno existe una política de estado imperial que no mitigara los intentos de subordinación y el apoyo a las variantes ultraderechistas en nuestra zona.

 

Si bien comparto en lo que se refiere a políticas inmediatas y directas sobre la región creo que el resultado y sobre todo el transito hasta conocer el resultado final conforman un cuadro que incidirá en el mundo y por lo tanto también en nuestra región.

Analicemos, aunque sea someramente algunas de las claves de la elección para entender la preocupación tanto en EEUU como en el mundo sobre esta situación que mencionamos:

Al momento de escribir estas líneas más de 93 millones de personas habían votado por adelantado, Aproximadamente 34 millones en persona y 59 millones por correo. Por las distintas actitudes ante la pandemia de los demócratas y republicanos se estima que serian mayoritariamente de los partidarios de Biden.

Con lo cual también se prevé que es posible que hoy la mayoría de los votantes sean partidarios de Trump. Es decir que los primeros números del escrutinio que se conozcan podrían darle un triunfo al actual presidente. En este punto hay que enhebrar con las declaraciones reiteradas del candidato republicano sobre que el voto por correo es la condición para un posible fraude.

En esa misma línea sostuvo Jason Miller, asesor de la campaña del actual presidente: “El presidente Trump estará por delante en la noche electoral”. “Y entonces ellos tratarán de robarla después de la elección”, añadió, en una peligrosa e insólita acusación a los demócratas.

En paralelo fanáticos y extremistas partidarios de Trump anuncian su resistencia al fraude demócrata, realizan caravanas de camionetas armadas, proclamando que no permitan que Biden llegue a la Casa Blanca.

Periódicos rusos hablan de la posibilidad de enfrentamientos civiles y de la utilización de las fuerzas de seguridad para inclinar la balanza hacia un lado y otro. A la vez el propio New York Times habla de la peligrosidad violenta de la situación. Es decir el mundo esta atento la desenlace de la división profunda que existe en el pueblo norteamericano.

Varios presidentes norteamericanos perdieron las relecciones ligado a la situación económica. Hoover con el telón de fondo de la Gran Depresión. Carter con la estanflación, y Bush padre por la recesión.Trump también venció a Hillary Clinton por el declive económico.

La economía de EE. UU. creció en el tercer trimestre de este año 33%, todo un récord, pero luego de una caída estrepitosa también del 33%, El desempleo que en la primera etapa del gobierno de Trump había descendido fuertemente, durante la pandemia trepó al 15%, sin embargo, durante septiembre cayó al 7,9%. ¿Cuál será el efecto de esta situación el cordón del oxido que antes le había dado el triunfo? ¿le seguirá siendo útil su relato de que es un presidente fuera del sistema político que le sirvió para capitalizar el descontento contra Wall Street y la elite demócrata y republicana que aparecen como sus representantes?

Noam Chomsky el reconocido intelectual y dirigente de la Internacional Progresista sostuvo que; “Es difícil encontrar un presidente estadounidense que se haya dedicado más a enriquecer y empoderar a los ultrarricos y al sector empresarial como ha hecho Trump, que es, por supuesto, la razón por la que están felices de tolerar sus payasadas.”

 Se llegó a la votación en un pico de la pandemia y con una discusión masiva sobre el manejo del presidente de la situación. Minimizando los daños probables del Covid 19 y las medidas preventivas que debían tomarse, La realidad es dura 9,375,781 personas contagiadas y 231,476 muertes. El fanatismo anticientífico es parte de la mística de los fanáticos trumpistas.

Como se resuelva la votación, los caminos de deslegitimación y desconocimiento de la voluntad popular pueden tener una derivación violenta. Si ello aconteciera el impacto no sería solo en Estados Unidos, sino que impactaría en el mundo ¿Si Trump no reconocieran el triunfo demócrata los países reconocerían a un presidente ilegitimo? ¿Cómo incidiría en la internacional de ultraderecha que impulsaba Trump? ¿Cuáles serán las actitudes de Bolsonarp en Brasil o de las fuerzas neo-nazis en Europa?

La moneda está en el aire. Se abrieron los centros de votación. El sistema político estadounidense muestra su declinación. La humanidad necesita un proyecto alternativo al capitalismo de catástrofe y el modelo político que destruye la democracia.