<<Cuando una mujer desea algo, nadie hay en el mundo que le impida conseguirlo>>
Las mil y una noches
Por Florencia Mártire
Se pararon. Pintaron sus cuerpos con colores. Escribieron carteles. Liberaron la palabra. Cantaron, bailaron, posaron. Se vistieron como les gusta. Alzaron sus voces expresando cómo quieren vivir: sin violencia, con trabajo y salarios dignos, sin feminicidios ni travesticidios, con una ley de aborto legal. Se tomaron de las manos. Y rieron mucho. Fueron como parte de organizaciones, en familia, solas, con pareja, entre amigas. Fueron.
Así se vivió el Segundo Paro Internacional de Mujeres en la Ciudad de Buenos Aires, con una movilización desde Plaza de Mayo hasta el Congreso de la Nación, bajo un potente sol que fue cayendo hacia el final de la jornada, mientras en otras ciudades y en otros países, más mujeres, lesbianas, travestis y trans estaban diciendo, en el fondo, las mismas cosas.