Por  Miguel Núñez Cortés

 Lo primero que habría que aclarar es el título de este trabajo.  «Transductor», (de trans- y el lat. ductor, -ōris «que lleva»), no es lo mismo que «traductor» (sin ofender al lector) Aclarado esto, vamos al grano («ir al grano» como sinónimo de explicar algo sin rodeos ni florituras, siendo lo más conciso posible en la explicación – RAE).

 En términos generales, el transductor se usa principalmente en la medicina, industria, agricultura, aeronáutica y robótica… «y en la política, muy humana por cierto»

Que quede claro: el transductor es un transformador de energía; en nuestro caso es un poner en tono audible una música anterior. Nada crea, nada inventa, nada agrega. Transmuta, creando formas y estilos nuevos acorde a los tiempos, es genuino y leal.

Cristina eligió a Alberto como transductor para esta etapa política. Él es capaz de tomar todas las voces del proyecto nacional y popular, el que anida en multitud de corazones, prietos en un solo corazón, el que reúne esos anhelos bajo una inequívoca idea de patria. Ese, que hace de una mata, un bello ramo de “nomeolvides”. 

 Así nuestro transductor Alberto unió a los Gobernadores, a los Intendentes, a determinados compañeros que se habían alejado, a los olvidados en ausencia, a dirigentes sindicales y a otros, incluyendo a quienes se habían abierto en nuevos partidos políticos; hizo que todos, incluso en Latinoamérica y en Europa, entendieron la transducción del mensaje originario y esta forma excepcional, ya creada por Perón, de conformarse en un Frente …  con Todos.

Podría haber puesto para respaldo de la tarea que le asignó CFK su condición de miembro pionero del Grupo Calafate. No lo hizo.

A los militantes del movimiento nacional y popular no nos suenan extrañas las palabras del Obispo Cargnello, en Salta, esas que fueron dichas en el rostro del actual Presidente de la Nación.  ¡Cómo no entender al prelado cuando dirigiéndose al primer mandatario expresó!:

 “Por eso Mauricio, (tú que) has hablado de la pobreza, llévate (en tu conciencia) el rostro de los pobres. Son dignos, son argentinos y son respetuosos y merecen que nos pongamos de rodillas delante de ellos”.

 La alteridad del rostro de los pobres, es igual a la del rostro de los otros, incluso de los pudientes. La dignidad humana es única.

 Para este “aggiornamento” de la doctrina original, adaptada al hoy y al ahora, sin perder un ápice de los principios fundacionales fue imprescindible la participación de Alberto, el transductor.

Cristina y Alberto no buscan persuadir al 30% del núcleo duro antipopular. Quieren convocar a la totalidad del 70% restante. Hay que explicar para todos  lo que para los militantes del movimiento nacional, popular y democrático es “claro y distinto” (diría René Descartes, excepcional RenatusCartesius)

Una verdad es clara y distinta cuando sus elementos son transparentes al comunicárselos a quienes están ávidos de escuchar. Lo que es claro y distinto solo hay que sacarlo a la luz, para que sean percibidos  a través de esa verdad intuitiva, innata, que señala el filósofo.

La transducción ideada «en potencia» por Cristina, fue llevada «al acto» por Alberto Fernández.  Se ganaron las PASO, ya que el mensaje fue abarcador, claro y distinto, sin oscuridades ni dificultades.

Los argentinos percibieron quién dice la verdad y quien pergeña cuentos.

Así escribió el poeta:

«Yo no sé muchas cosas, es verdad,

pero me han “dormido” con todos los cuentos…

Y sé todos los cuentos»

León Felipe

Vivió la Guerra Civil española como militante republicano hasta 1938, año en que se exilia definitivamente a México,