Estar en La Habana un primero de mayo es como leer un libro animado.

Van desfilando las figuras de lo que leímos en ese libro que trajo un compañero que había estado en la Isla.

Desfilan los estudiantes, con sus pancartas y banderas cubanas, con alegría, con orgullo. Luego los trabajadores, los científicos, los artistas y el pueblo. Cada figura con su pancarta y su bandera , no faltan Fidel, Raúl, el Ché, Cienfuegos y los Mártires de la Revolución.  Es interminable. Es emocionante.

Veo pasar esas figuras y pienso en nuestro país, en manos de empresarios que odian al pueblo  y su cultura y se me nubla la vista y no sé si es de bronca o de tristeza.

Y el primero de mayo en La Habana, ¡hasta los soldados del pueblo bailan!