Por Alicia Zubiría

¿Cuánto hace que soñamos con esto? ¿Diez, Quince años? No, creo que no tanto. Pero parecen, y más también.

Esta pandemia que nos cambió la vida parece estar aquí hace mucho tiempo. ¿O será que a nuestra edad -más de 60- vemos y sentimos que el tiempo por vivir se nos acorta?

Pero hoy, 12 de abril, al fin, nos tocó vacunarnos!! Pero no fue tan fácil como parece…

Después de leer y escuchar que estaban vacunando a todo San Miguel y Gran San Miguel, o casi todo, nos tocó a nosotros, los que vivimos en el interior de la provincia. La provincia más pequeña del país, la más densamente poblada y con este interior tan desvalido, como tantos otros pueblos del Norte argentino.

Marido y yo vivimos en Amaicha del Valle, a sólo 150 km de San Miguel, pero que se sienten muchos más. Sí, como el tiempo de la pandemia.

150 km. con cadenas montañosas de por medio que hacen que a las radios de la capital de la provincia  no se las pueda escuchar. Por esa razón aquí nos informamos por las radios locales y las redes sociales. Son éstas las que nos permiten conocer las “novedades”. Supimos que se abría la vacunación en la capital de la provincia, que había que solicitar turno…on line…en línea…o sea…por internet. Quiero que se entienda esto: necesitar hacer un trámite por internet en Amaicha no es lo mismo que necesitar lo mismo en la ciudad, y no es lo mismo para personas mayores, y no es lo mismo para quienes no tienen acceso a ello, por diversas razones. Sabrán quienes nos gobiernan que hay familias que viven en los cerros y que bajan al pueblo una vez a la semana o cada 15 días?

Me pregunto…intendentes,… delegados comunales: es tan difícil informar todo también por las radios, no sólo por facebook? Las pocas noticias que estos funcionarios difunden, lo hacen por esa red, que además es espantosa! Una más o menos conoce y maneja estas nuevas formas de comunicación, pero muchos, por no decir la mayoría de aquellos que somos mayores de 60…saben? Pueden?

Las redes, o la única red que usan los gobernantes para informar, con un escueto comunicado, que comienza la vacunación en Tafí del Valle, genera, como estoy viendo, las más diversas confusiones: a quienes vacunan hoy? es la segunda dosis? y a los mayores de 70 para cuándo? Preguntas como ésas se pueden ver hoy en la página de un municipio!!! Eso es informar???

Ay, ay, ay…señores gobernantes, -se llama empatía, pero, más que saber su nombre, deberían sentirla-, tanto cuesta mandar comunicados a las radios locales, mandar a alguien a responder preguntas? Ansiedad, nervios, confusión…

Disculpen, me fui por otro lado, pero hay cosas que me superan!

Desde que empezó la vacunación en Tucumán nos consultábamos con amigos y compañeros…”sabés qué pasa?” “dicen que en el interior aún no están vacunando”, “dicen que a María la vacunaron y le dijeron que será la semana próxima…” Dicen…dicen. Información oficial ninguna. Entrar a la página todos los días, a cada rato…

Incertidumbre, ansiedad…Y así días y días…

El viernes 9 me enteré por una amiga que me mandó un mensaje por whatsapp que se abría la inscripción para la vacunación y que la misma comenzaba el lunes 12. Redes sociales…enterarse por las redes sociales, insisto. Ni siquiera por las radios locales.

Viernes por la noche, primer intento y varios más…imposible, página saturada. La espera, la ansiedad. La ansiedad aumentada al conocer el incremento de los casos…Estamos cerca pero no podemos…Más tarde, casi a la 1 de la mañana, a punto de acostarme, intento nuevamente. En ese momento lo logré! Saqué los turnos para nosotros. Mandé mensajes a amigos y conocidos para que lo intentaran! No importaba la hora, necesitaba que todos se enteraran y a quienes no podían sacar turno por cualquier causa me ofrecí para hacerlo. Logré el turno para el mismo 12…No lo podía creer!! Casi imposible dormir!

Sábado por la mañana, estallan los grupos de whatsapp. “Saquen el turno!”…”Me podes sacar un turno?”…”Pasame tu dni…”…”No puedo entrar!” Al rato…”Tengo turno para el 19!”…”No figuro en el padrón!”…Alegría, ansiedad…siempre la ansiedad..

Y la información circulando por mensajes. La solidaridad…eso nos “salva”…(me acuerdo de la patria es el otro..)

Pero entre la alegría y la ansiedad, nuevos pensamientos acuden a mi cabeza…Cómo llegan a Tafí quienes no disponen de un vehículo? Está el Aconquija (Empresa de ómnibus que recorre los Valles Calchaquíes uniéndolos con Tucumán), pero hay que pagarlo…Todos podrán? No hay tanta frecuencia de micros por la pandemia, otra contra…No sólo va gente desde Amaicha..Hay otros pueblos…Colalao del Valle, Quilmes, además gente viviendo en caseríos, en los cerros. Pienso, me angustio. Es mucho pedir a los gobernantes un poco de empatía como dije antes? Muy pretenciosa, no? Duele, el interior siempre duele…

Vuelvo…12 de abril…Cuánto hace que “soñamos” con esto? Compartimos el viaje con dos amigos, somos 4…Ansiedad. La ansiedad está siempre presente.

EL viaje se hace interminable. La nube tapa Tafï, como muchas veces. Llegamos al cuartel de bomberos. El frío te penetra el cuerpo. Tres horas esperando, finalmente no parecen tantas si las comparamos con las que esperamos esta vacunación.

Cuando salimos del salón donde nos vacunaron el sol brillaba festejando con nosotros, un sol peronista nos acompañó de vuelta.

De vuelta al pueblo, las sensaciones, los sentimientos se disparan. Sigue la sorpresa, la alegría, la esperanza. Pero también vienen a mi cabeza preguntas…porqué no todos pueden tener esta misma alegría? Y aquellos que viven en el cerro? Y las personas que no pueden trasladarse?

Porqué la alegría siempre es a medias?