POR VIOLETA BURKART NOE 

Buenos Aires es la ciudad con mayor recaudación impositiva per cápita. Sin embargo, es una ciudad profundamente desigual y sus políticas privilegiadas la reproducen y consolidan. No hay una política dedicada a atender los graves problemas estructurales de la misma. Los hospitales, las escuelas y la construcción de viviendas no reflejan esta posición privilegiada frente a otros jurisdicciones del país.

Día a día se escucha la falacia de que es el pago de impuestos lo que da derechos a los ciudadanos. Lo defiende la señora de los almuerzos televisivos (ahora cenas), se escucha en los mensajes de oyentes en varias radio o algún vecino en la cola de la verdulería o se lee en los comentarios de los diarios online. El problema más grave es cuando son los funcionarios quienes definen desde esa concepción las políticas públicas, desconociendo la Constitución Nacional y de la Ciudad, además de la declaración Universal de los Derechos Humanos, entre otros.

En 2002, antes de llegar a Jefe de Gobierno, Macri ya había dejado clara su postura al expresar que “los cartoneros tienen una actitud delictiva porque se roban la basura, Además, no pagan impuestos”. Más adelante en el tiempo, año 2007, al asumir Jorge Lemus como Ministro de Salud expresó que los hospitales de la Ciudad deberían dar prioridad en la atención a aquellos que residen en sus fronteras por sobre los vecinos bonaerenses o los pacientes del exterior. La prioridad resulta ser un eufemismo que esconde la afirmación de que sólo se atenderá a aquellos que lleven la factura de ABL paga. El jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta apoyó a Lemus con el argumento de que los hospitales porteños se financian con los impuestos de los porteños y más de la mitad de la población que se atiende es de la provincia de Buenos Aires. Toda una declaración de principios.

Desde que asumió el Ingeniero Mauricio Macri como Jefe de Gobierno en 2007 las denuncias por falta de presupuesto para la atención de los sectores más desprotegidos de la ciudad son una constante por parte de organizaciones sociales y políticas, referentes de diferentes partidos, trabajadores, sindicatos, entre otros. Las áreas más sensibles como salud, educación y vivienda son las más desatendidas. Mientras que los gastos en publicidad o seguridad han aumentado significativamente. El Gobierno de la Ciudad vulnera los derechos más elementales definidos en la Constitución de la Ciudad al no garantizar el derecho a la salud, a la vivienda o a la educación, entre otros. Cumplir la ley no depende de la postura ideológica.

Al analizar el presupuesto ejecutado en el año 2013, se puede observar que los programas de Asistencia Social Descentralizada, Asistencia Inmediata a la Emergencia Social, Atención a Niños y Niñas en situaciones de emergencia, Atención a Niñez y Adolescencia Vulnerables, Capacitación de Niños/as y Adolescentes, subejecutaron sus partidas. Según un informe de La Fábrica Porteña, las Becas Estudiantiles del Ministerio de Educación debían cubrir las necesidades de 41 mil alumnos. Sin embargo, al terminar el 2013 se calcula que llegaron tan sólo a 7 mil estudiantes, lo que significa apenas un 17,65% (Ver informe completo acá http://bit.ly/1gcAu61).

Al comenzar el 2014 el impuesto de ABL aumentó hasta en un 40%. También la Legislatura porteña aprobó el aumento de multas, patentes automotores y otras instancias meramente recaudatorias. Mientras que grandes empresas que entraron en el Distrito Tecnológico, Distrito Audiovisual, entre otros están exentas de estos aumentos y del pago regular de impuestos. Según la ley que los creó, las firmas estarán exentas del pago del impuesto a los Ingresos Brutos por un plazo de 10 años para empresas extranjeras y 15 años para nacionales. Las empresas del Distrito Tecnológico, además están exentos del pago del impuesto a la Generación de Residuos e impuestos de Sellos.

A pesar de los aumentos tributarios y el crecimiento de la recaudación, se confirma año a año la subjecución presupuestaria en las áreas más sensibles. Por ejemplo, en el área de vivienda, se puede observar una doble reducción. Una en términos absolutos, año a año bajó el monto asignado para el área. Y por el otro, una fuerte subejecución. En todos los años de gestión del PRO, el presupuesto del Instituto para la Vivienda nunca ejecutó la totalidad del presupuesto asignado. En los años 2009, 2010 y 2011 se ejecutó la mitad. Otro caso paradigmático es el del Polo Educativo de Saavedra que lleva siete años de postergaciones y demoras en la construcción de las obras de infraestructura escolar.

La ciudad de Buenos Aires en una gran metrópoli para los negocios de los grandes empresarios. Su Estado no juega el rol de equilibrar las desigualdades que crea el capitalismo y el mercado, si no que busca garantizar las ganancias de quienes más tienen y disciplinar el reclamo de los que menos. El presupuesto y su ejecución muestran a las claras el tipo de gestión

Según distintos referentes políticos consultados por La Barraca, no es por escases de fondos que se desatienden estas áreas, sino por una decisión – definición política.

El legislador del FPV Quito Aragón sintetizó “el problema más grave de la ciudad es la incapacidad de incluir, esto se ve en todas las políticas sociales. Desde que asumió Macri, se redujo sistemáticamente el presupuesto para salud, educación, vivienda. El IVC (Instituto de Vivienda de la Ciudad) prácticamente no construye casas en la ciudad. Se le otorga un presupuesto a éstas áreas, se subejecuta y al año siguiente se reduce, porque creen que sobra. Y así sistemáticamente. Sólo basta mirar los números. Este gobierno no tiene políticas de inclusión para nadie. Para ellos la situación ideal sería como en Estados Unidos: quien tiene trabajo, tiene cobertura de salud. Si no, nada. Ellos están convencidos de que es así. Si no tenés plata, no tenés que tener servicios de salud, educación, vivienda. O si no, que se vayan de la ciudad”.

Al terminar el 2013 se conoció que el presupuesto para pauta oficial creció un 42% en relación con el año anterior. Y si analizamos los años anteriores, entre 2008 y 2012 el gasto en publicidad oficial de la ciudad aumentó de 83 millones a 238 millones de pesos, lo que significa un 288 por ciento. Además, suele sobreejecutar el monto en publicidad con partidas descentralizadas de diferentes ministerios. Por ejemplo, en los años electorales como 2009, se gastó un 68 % más y, en 2011, un 87 % más del dinero previsto.

“Crece el presupuesto de la ciudad pero se distribuye de manera interesada: mucha publicidad, mucha comunicación, muchos globos. También mucha obra pública costosa y vistosa que maquilla la ciudad, sin soluciones de fondo”, sintetiza Quito Aragón.

Los distintos referentes consultados por La Barraca coincidieron en que el Gobierno de la ciudad sabe planear buenos negocios y emprendimientos comerciales, pero falta planificación en las áreas sociales de la gestión pública.

En la ciudad puede verse una marcada diferencia en el Norte y el Sur. Sin embargo, en términos comerciales, todo el territorio porteño sirve para hacer buenos negocios. Según Laura García Tuñón, integrante de Unidad Popular y Directora de Coordianación Comunitaria  de la Legislatura porteña, “ahora se están haciendo más negocios en el Sur porque los del Norte ya están avanzados. En la Zona Norte sigue habiendo grandes nichos de emprendimientos económicos. Pero en el Sur hay mucha tierra virgen para empezar con nuevos negocios”.

Laura García Tuñón

Laura García Tuñón

Por ejemplo, en septiembre del año 2011 se aprobó la ley de creación del Distrito Audiovisual, situado en las Comunas 15 y 9 (Palermo, Colegiales y Villa Crespo). El objetivo era que se instalen empresas de producción audiovisual a cambio de una eximición de impuestos por 10 años. Según Tuñón, “la mayoría ya existían en esta zona, no hubo nuevas. Nosotros preguntamos cuánto dinero dejó de cobrar la ciudad y cuántos puestos de trabajo se generaron a cambio. ¿Cuál es la pérdida monetaria que se generó y a quiénes benefició este proyecto? No han podido respondernos los pedidos de informes, ni en las audiencias con el Jefe de Gabinete, Rodriguez Larreta que debe contestar las preguntas sobre su gestión”.

Maximiliano Nenna, comunero del Frente para la Victoria (Comuna 4 – La Boca, Barracas, Pompeya y Parque Patricios) hace un análisis similar sobre el Distrito Tecnológico que se creó unos años antes, en 2008. “Esa ley significó el traslado de las oficinas operativas de algunas empresas al barrio de Parque Patricios. A cambio de no pagar impuestos. Son mudanzas de empresas que ya existían, no generan nuevos puestos de trabajo, ni incorporación o capacitación para los jóvenes del barrio. Tampoco se coordinó con el Ministerio de Educación, por ejemplo para abrir escuelas técnicas en el barrio, orientadas al desarrollo de software. Así terminó siendo una política de incentivo impositivo para grandes empresas, sin beneficio directo a los vecinos del barrio”, detalla Nenna.

El Distrito de las Artes, creado por ley en 2012 para el Barrio de La Boca, Barracas y San Telmo, suponía un beneficio para artistas y para el desarrollo de infraestructura artística creando grandes galerías, centros culturales, talleres de arte. Según el comunero Nenna “en el registro de artistas del barrio no hay un solo beneficiario, ni un inscripto. Y para los emprendimientos sólo se presentaron 3 proyectos, 1 fue rechazado. Sólo quedaron uno en la Boca y otro en San Telmo. Esta era una herramienta que podía servir al barrio, pero no se difundió lo suficiente”.

Laura García Tuñón explica que “estos emprendimientos económicos surgieron con leyes y permisos de este Ejecutivo. Si uno lo mira desde lo económico, se da cuenta de que lo han pensando y planificado muy bien. A diferencia de los servicios de salud, educación y vivienda, que no tienen ninguna planificación. No se hizo una planificación real para saber dónde se necesitan escuelas, para que los pibes no estén hacinados o que tengan que viajar lejos de sus casas para llegar a clase.”

Este dato tomó visibilidad en 2011 cuando desde el Ministerio de Educación que conduce Esteban Bullrich decidieron cerrar 220 cursos de primaria, técnica y media que tenían menos de 15 alumnos. Detallaron que sólo se aplica en escuelas de la zona norte. Cuando en Zona Sur faltan docentes y no hay vacantes para todos los alumnos que quieren ir a la escuela pública.

Tuñón hace hincapié en la falta de planificación. “En la zona norte, las escuelas que no tienen alumnos, se cerraron los cursos de primaria y secundaria. Cuando hicimos un relevamiento profundo de la situación de cada escuela, advertimos que alrededor de cada una de esas escuelas, había 5 o 6 escuelas privadas con subsidio de más del 80%. La gente de clase media de zona norte se pasó a las privadas, porque les ofrecen computación, pileta, etc. Y porque pueden pagarlas. Los pobres de zona Sur, no. Es un Estado bobo, subsidia donde no se necesita. En Castañares y General Paz se construyó un barrio entero, fue por una orden judicial. Van a hacer 800 viviendas y ya entregaron la mitad. Pero no planificaron ni una escuela, ni un centro de salud. En toda la Zona Sur no se ha planificado la construcción de escuelas.

Mientras los vecinos de Lugano siguen instalándose en el barrio que llamaron Papa Francisco, otros reclaman frente al Obelisco alguna solución formal a sus problemas habitacionales. El gobierno porteño no tienen un plan para resolver el grave problema de déficit habitacional.

Quito Aragón conoce en profundidad la vida en el Bajo Flores, desde hace 20 años milita y trabaja allí con los vecinos. Cuando se le pregunta cómo es la presencia del estado dentro de los barrios aclara que siempre fue igual. “En las villas, el estado municipal tiene mucha intervención, jamás estuvo ausente en ninguna villa. Por lo general, todas las gestiones municipales que yo conocí fueron comprando punteros en los barrios. Esta intervención anula la posibilidad de construcciones más colectivas y autónomas del gobierno de turno para la solución del problema. Todos han tomado el mismo mecanismo”, describe Aragón. Y recuerda el legislador: “Evita decía que el rico, cuando piensa para el pobre, piensa en pobre. Esta gestión tiene una política social pobre para los pobres. ¿Por qué te voy a dar jamón crudo, si con un plato de arroz alcanza?, piensan ellos. Así es que en las villas el macrismo consiguió punteros con las cooperativas. Les dan unos pesos a los pibes para que limpien, hagan una veredita o arreglen algún desagüe. El Estado local no crea puestos de trabajo formales, no los hacen empleados municipales con todos los derechos y obligaciones. Les pagan dos con cincuenta por una changa y listo. No son trabajadores plenos con sus aportes, su posibilidad de capacitarse, de jubilarse en un futuro, etc. El gobierno de la ciudad no lo ve así, piensa que quien no trabaja es porque no quiere”.

Quito Aragón

Quito Aragón

Quito Aragón reconoce que es una cuestión política y de definición de prioridades. “Si el estado local quisiera resolvería cada uno de los problemas. La plata está, el tema es cómo se distribuye, en qué se gasta. Mientras el objetivo sea incrementan el volumen de ganancia de sus empresas y las de sus amigos, no van a resolver los problemas de los vecinos. Luego necesitan gastar para maquillar eso. Buena parte de los ingresos se destinan a los medios y la propaganda. Así logran que la falta de políticas públicas no se evidencie, que las políticas malas no se mencionen, que las pocas buenas se agranden. Ellos permanentemente intentan hacer una ciudad más exclusiva, nosotros permanentemente intentamos hacer una ciudad más inclusiva. Es una tensión permanente”.

La ciudad de Buenos Aires en una gran metrópoli para los negocios de los grandes empresarios. Su Estado no juega el rol de equilibrar las desigualdades que crea el capitalismo y el mercado, si no que busca garantizar las ganancias de quienes más tienen y disciplinar el reclamo de los que menos. El presupuesto y su ejecución muestran a las claras el tipo de gestión.