por Emilce Moler*
Bullrich hace rato que dice cosas inaceptables. Esto lo dijo en 2012, lo que me motivó, como asesora del ministro a escribirle estas líneas. Le pedía que deje de ver a la sociedad bajo el modelo de von Neuwman, analizando sólo los  “inputs” y “ouputs. Que mire a los ojos a una mamá que cobra  la AUH y le pregunte qué opina de sus dichos. Hoy, le diría además, que se atreva a mirar a los ojos a un pibe y que le diga que se pone contento de mandarlo preso.
Comparto el texto:
Sr. Bullrich: Pregúntele a algún destinatario de la AUH, mirándole a los ojos, qué opina de sus dichos. 21 de Setiembre 2012
Seguramente el Lic. Bullrich, como especialista en informática, debe admirar a dos grandes matemáticos que hicieron historia en esta disciplina: John von Neumann y Norbert Wiener.
El primero realizó notables contribuciones en computación, considerándoselo  “el padre de la Teoría de los Juegos”, y también se lo conoce por haber puesto sus conocimientos en el  diseño de la bomba atómica. Norbert Wiener también era un gran matemático, pero entendía que la sociedad no funciona como un mecanismo y abogaba contra la carrera armamentista y luchaba por la paz.  
 
En este simple ejemplo, se evidencia que la formación en esta disciplina, sin complementarla con fuertes valores axiológicos, concepciones ideológicas que pongan estos conocimientos para el bien común y el bienestar de la comunidad, puede conducir a los inaudibles conceptos emitidos por el Ministro de Educación porteño, Lic. Bullrich, sobre la Asignación Universal por Hijo (AUH), cuando se permitió decir que es “una política del fracaso”.
 
En esta afirmación, entre tantas otras que emitió el Lic. Bullrich, sobre este tema, pone de manifiesto, al menos, dos aspectos relevantes que merecen una reflexión.
El primero es que es la primera vez que un funcionario de educación se expide públicamente en contra de la política de la Asignación Universal por Hijo. Hubo voces que hicieron veladas críticas sobre algunos aspectos de su implementación,  de su cobertura o sobre los usos del dinero, pero nadie, a quien se lo asocia con la educación, lo dijo tan claro, sin eufemismos y descarnadamente, como lo hizo el ministro de educación porteño.
 
El segundo aspecto que invita a la reflexión, es el profundo desconocimiento sobre evaluación de políticas públicas: nada más equivocado que analizar una política social disociada de las otras políticas vigentes. Esta estrategia de descrédito sólo puede hacerse por ignorar principios básicos,  como es el de reconocer que cuando se analizan políticas sociales se deben reconocer que las mismas no son sólo  acciones para atender o resolver problemas puntuales sino que adquieren sentido puestas en vinculación  con otras y en el marco de un momento histórico.
 
Quizás el Lic. Bullrich deba apelar a estas burdas argumentaciones para soslayar la verdadera evaluación que merece una  política social es que, más allá de considerar cuestiones técnicas- procedimentales involucradas en la puesta en marcha de las mismas, las políticas sociales involucran a sujetos de carne y hueso: los destinatarios.
 
Es extraño que a un funcionario que pertenece a un partido político que es tan afecto a “narrar historias de ciudadanos”, al momento de analizar la AUH   tiene dificultades de mirar y evaluar que “el éxito” de una política social y el impacto de la misma es, principalmente, a través de la identificación de las percepciones que los destinatarios le otorgan, de sus valoraciones en términos de qué modo incide en su vida cotidiana concreta.
 
Desde la promulgación del decreto de promulgación de la AUH , el Ministerio de Educación de la Nación   ha trabajado arduamente para la difusión y cumplimiento del mismo. Día a día  se recorren escuelas, barrios, instituciones educativas, donde se relevan y atesoran historias de vida, relatos, narraciones conmovedoras que dan cuenta de los sustanciales cambios positivos que se están produciendo en las familias destinatarias de esta política.
 
Para dar sustento a estas percepciones y rompiendo con los paradigmas de evaluación “eficientista” de la década del ´90, se encomendó a universidades nacionales la realización de investigaciones sobre esta política, sustentadas en la recuperación de las perspectivas de los sujetos. Los resultados obtenidos permitieron contribuir al reconocimiento de aspectos sustantivos sobre la incidencia de la política de Asignación Universal por Hijo, particularmente en su componente educativo.
 
¿Servirá de algo que le informemos que los destinatarios valorizaron como altamente positivo disponer  de un “ingreso monetario regular”, que les permite integrar a otros ingresos monetarios o recursos y que resultan necesarios para apuntalar y afianzar la vida cotidiana y familiar y los procesos y tiempos de escolarización de sus hijos o menores a cargos?
¿Servirá de algo decirle que esta política genera significativas transformaciones respecto de los planes asistenciales ya que les permite organizarse, disponer de mayores montos y adquirir bienes necesarios para la escolarización?
Porque quizás el Lic. Bullrich, desconoce que las políticas sociales son o dejan de ser, sirven o no sirven, actúan favoreciendo o dificultando, a partir de su inscripción concreta en la vida cotidiana de los sujetos a quienes se dirigen y a partir también de estos sujetos.
 
Pero también estas investigaciones dan cuenta sólo quienes acuerdan con la política pueden encontrar articulaciones entre la mejora de las condiciones de vida y la mejora de la escolarización.
Y surge claramente que el Lic. Bullrich es un claro exponente de quien no ha podido reconocer que la AUH se ha convertido en la política social más importante del último tiempo. No ha podido reconocer que a diferencia de las políticas focalizadas compensatorias de los ´90, se trata de una estrategia de intervención de mayor integralidad que involucra en su gestión y responsabiliza por los impactos a distintos áreas como educación, salud, trabajo y seguridad social.
 
Por todo esto, lo invito al Lic. Bullrich, que deje de ver a la sociedad bajo el modelo de   von Neuwman, analizando sólo los  “inputs” y “ouputs” y relea los conceptos de Wienner en su texto de “Cibernética y Sociedad”, para volver a rescatar a los sujetos que viven, sufren y necesitan un estado a su lado. Pregúntele a algún destinatario dela AUH, mirándole a los ojos qué opina de sus dichos.
 
 
Dra. Emilce Moler
Asesora- Responsable de la implementación de la AUH
Ministerio de Educación
21 de Septiembre 2012
*Miembro del Manifiesto Argentino