por Alejandro Mosquera

El intento del FPV de instalar un debate político de fondo alrededor de las elecciones, de romper ciertas actitudes de fortaleza sitiada, y de convocar al protagonismo popular en la defensa de los derechos conquistados tuvo una rápida respuesta del Macrismo y de los medios de comunicación opositores: estamos frente a la instalación del miedo a Macri, discutir sus políticas es campaña sucia, a coro salen casi copiando sus titulares.

La importancia que le dan a instalar que la confrontación política con las formas actuales que toman las políticas neoliberales, de una derecha libre-mercadista, y de retorno al gobierno de las elites del poder económico concentrado, muestra la importancia que le dan al giro que esta tomando la discusión.

Ellos, el Pro y los medios concentrados que utilizan el miedo al delito para instalar políticas demagógicas represivas que ya fracasaron y que elevaron el delito y la deformación de las fuerzas policiales. Ellos que utilizan el miedo a la inflación para sostener que hay que enfriar la economía y aceptar el achicamiento de los salarios. Ellos que acusaron Aníbal Fernández de asesino para que ganara Vidal . Ellos que instalan el miedo diciendo que hay ataques a la libertad de prensa cuando vivimos el proceso mas largo de libertad, que un gobierno democrático que ha ganado y perdido elecciones es una dictadura. Ahora levantan que se quiere instalar el miedo contra Macri, el objetivo es sellar los oídos de los votantes para que no escuchen que es lo que esta en juego.

Los grupos económicos, los agroexportadores, si pueden votar en defensa propia cuando reclaman baja de impuesto, derogar las retenciones o bajar los salarios reales. Pero si el pueblo es convocado a defender sus derechos, a los trabajadores a defender las convenciones colectivas, a los jubilados a defender el Anses, a los productores a defender el mercado interno, a los argentinos a defender la política de derechos humanos y contra las discriminaciones, así podríamos seguir… todo ello es campaña sucia, políticas del miedo.

Sino fuera por la enorme capacidad de manipulación que tienen, podría llamar a la risa, pero la lucha contra los que tienen tanto poder siempre fue difícil y no hay que subestimarlos.