Crónicas tucumanas El amigo de Jorge

Crónicas tucumanas

El amigo de Jorge

por Rosana Herrera ¿Se da cuenta, usted? A mi nieto le hacen llevar al colegio todos los años el grupo sanguíneo, cómo si no fuera siempre el mismo…otro sinsentido que aceptamos los argentinos y argentinas sin chillar (sic) Aclaro que la diferenciación entre hombres y...

Crónicas tucumanas ¿Y…para almorzar?

Crónicas tucumanas

¿Y…para almorzar?

por Rosana Herrera  Tengo que hacerles una confesión: no teníamos mucha fe en la respuesta de lxs lectorxs a estos pretendidos “retratos de ciudadanxs de a pie” a lxs que me encanta observar y poner voz. Que es lo hago entusiastamente sólo como una tucumana orgullosa,...

Crónicas tucumanas Los costos de la diferencia

Crónicas tucumanas

Los costos de la diferencia

               “Estamos peor, pero estamos mejor porque antes estábamos bien, pero era mentira. No como ahora que estamos mal, pero es verdad” (Lo escuché por ahí) por Rosana Herrera Hoy no puedo contarles nada desde este lugar desde el que siempre lo hago en la...

Crónicas Tucumanas La metamorfosis de Doña Emma

Crónicas Tucumanas

La metamorfosis de Doña Emma

por Rosana Herrera Por estos tiempos de clima tan cambiante, de paraguas y de protectores solares, de chaparrones y de insolaciones, en estos pagos tan norteños como amados, por cada Santa Rita florecida hay una loratadina ingerida. Y ¡nojodamo!, no es lo mismo el...

Crónicas Tucumanas en Buenos Aires ¡Gracias, Julio César!

Crónicas Tucumanas en Buenos Aires

¡Gracias, Julio César!

por Rosana Herrera El lunes a la noche,  Edenor dejó en oscuras a gran parte del barrio de Belgrano. Los caserones de tejas, la tibia noche sobre la vereda y las viejas añoranzas del tren cercano, no lograron siquiera por un instante tornar románticos los cuatro pisos...

Crónicas Tucumanas en Buenos Aires La Dama y la paloma

Crónicas Tucumanas en Buenos Aires

La Dama y la paloma

por Rosana Herrera Salir ileso de la asfixiante realidad es un esfuerzo cotidiano y consciente. Especialmente en días como los nuestros, en que la alegría, la euforia y el alivio por las victorias familiares no alcanzan para iluminar la lobreguez del túnel, ese largo...