Crónicas Tucumanas Con la sirena ululando

Crónicas Tucumanas

Con la sirena ululando

por Rosana Herrera  No conozco a nadie que haya pensado jamás “qué ganas tengo de viajar en ambulancia” o al menos que lo dijera en voz alta. Y seguramente nadie lo deseó porque no tuvo el privilegio de conocer a Gaby, el ambulanciero de Boedo y a su deliciosa...

crónicas Tucumanas en Buenos Aires ¡Hasta pronto, Buenos Aires!

crónicas Tucumanas en Buenos Aires

¡Hasta pronto, Buenos Aires!

por Rosana Herrera Llegó el día de la despedida. Como llega todo en la vida. Y este día es muy especial porque llegó de la mejor manera, de la manera que siempre soñamos pero que nunca nos animamos a imaginar. Buenos Aires y su gente nos despiden amorosamente. La...

Crónicas Tucumanas en Buenos Aires Todo es cuestión de actitud

Crónicas Tucumanas en Buenos Aires

Todo es cuestión de actitud

por Rosana Herrera La cuñada que llega a festejar el cumple del sobrino menor y la ansiedad que (aunque bastante menguada) sigue haciendo estragos en la familia, nos obliga a salir con mucha premura del departamento tal vez esperando que por eso su avión arribaría más...

Crónicas Tucumanas en Buenos Aires La Tía Su

Crónicas Tucumanas en Buenos Aires

La Tía Su

  “La liberté de la presse ne s’use que si l’on ne s’en sert pas “ (Le Canard Enchaíné) “La libertad de prensa sólo se desgasta cuando no la utilizamos”. (El Pato Encadenado) por Rosana Herrera  “Aló ¿Josana?…” Suena el teléfono y en esta...

Crónicas Tucumanas en Buenos Aires En el INTI no sobra nadie

Crónicas Tucumanas en Buenos Aires

En el INTI no sobra nadie

por Rosana Herrera   Cae la tarde del miércoles. Una de esas tardecitas que con su luz y su tibieza hacen que el otoño porteño no te haga tan sentir tan forastera. Salguero entre Santa Fé y Güemes, una mercería pequeñita que tiene todos las texturas de lanas para el...

Crónicas Tucumanas Rubio ceniza

Crónicas Tucumanas

Rubio ceniza

por Rosana Herrera   Nunca me gustó demasiado venir pero hace rato que los años me pasan la factura justito ahí, en las raíces, y hacen que la vida se vea deplorable, a pesar del arcoiris tricolor que generosamente me ofrecen mis largos y poquitititos cabellos, cuando...