Por Miguel Núñez Cortés

Las Islas Baleares son un archipiélago frente a la costa este de España, en el mar Mediterráneo. Mallorca, la isla más grande, es conocida por sus playas, la espectacular costa y las montañas de la sierra de Tramontana en el norte. Palma, la ciudad capital, es conocida por su catedral gótica con un ciborio diseñado por el arquitecto moderno Antoni Gaudí, y por Almudaina, un palacio real morisco.

Las Islas Canarias, un archipiélago español frente a la costa noroeste de África, son islas volcánicas escarpadas conocidas por sus playas de arena blanca y negra.

Tenerife, la isla más grande, es dominada por el volcán activo Teide, a veces nevado, que tiene su observatorio astronómico y es parte del Parque Nacional del Teide. Las costas de este archipiélago están bañadas por el océano Atlántico y su temperatura media es parecida a la del Sahara Occidental del África cercana.

Es en las Islas Canarias donde ha hecho estragos la lava del volcán Cabeza de Vaca, llamado como el de la Cumbre Vieja, en La Palma, municipio de Tazacorte. En realidad ¿cómo se llama el volcán?

En el caso del nuevo volcán de La Palma, ha surgido en un paraje de la Cumbre Vieja atravesado por el camino de Cabeza de Vaca y de ahí han tomado el nombre tanto los palmeros, como los periodistas y científicos.

Como dice Francisco José Pérez Torrado, profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, “no hay ninguna norma para nombrar un edificio volcánico nuevo, pero por la zona en que ha salido podría ser Cabeza de Vaca”.

Las erupciones vulcanianas, las más espectaculares, emiten muchísimo humo y ceniza, complicando la navegación aérea durante días o semanas. Una derivada de estas es la erupción peleana. Suele derivar en peligrosísimos desprendimientos de su cúpula.

Aunque pocas son comparables a las vesubianas. Como su nombre indica, son como la que acabó con la ciudad romana de Pompeya, donde la ceniza sepultó a toda su población.

Todas esas contemplan fenómenos explosivos, que también estamos viendo en Cumbre Vieja, pero más parecidos a fuegos artificiales destructivos en La Palma. La Red Sísmica Canaria empezó a registrar un fuerte incremento en la amplitud del tremor volcánico anticipando la fase de más actividad explosiva en las bocas activas en el momento.

En estas fases iniciales, es imposible saber cuánto durará la erupción. La cantidad de magma disponible determinará la vida de la emisión. Y eso no es tan fácil de observar cómo un frente frío o un ciclón. Para tener pistas, las personas dedicadas a la vulcanología y la química geológica analizan la evolución de los materiales que escupe el volcán. Un cambio, por ejemplo, en el patrón de cristalización puede apuntar a que se está acabando

PERO ¿POR QUÉ LA TIERRA SE EXPRESA CON ANTÓNIMOS?

La historia geológica de la Tierra estudia los principales eventos del pasado terrestre según la escala temporal geológica, un sistema de medidas basado en el estudio de las capas rocosas del planeta (estratigrafía). Se ha dicho que la Tierra se formó hace unos 4600 millones de años por acumulación de la nebulosa solar, una masa de gas y polvo en forma de disco, residuo de la formación del Sol, de la que también se creó el resto del sistema solar

Permítaseme, introducir aquí un abuso retórico que conlleva una necesaria extravagancia literaria.

¿Porque la Tierra necesita expulsar desde su mismo SIMA toda la basura acumulada, cuyo origen se reconoce en miles de subproductos humanos de distinta índole y de los hechos del hombre, que va absorbiendo a través de los siglos por acción de la gravedad terrestre?

Esa expulsión, a veces la hace en forma invisible, como virus incontrolables, fluir de miasmas salidas del averno y en otras aliviando su “congestionado aparato digestivo” con la eyección de lava.

De más está decir que nada tienen que ver los habitantes cercanos al fenómeno. Si bien los comprenden las generales de la ley, son difusos e inescrutables la ubicación de los excesos que vuelven imprescindible el alivio de tanta indigestión de malicia y crueldad.

 

“Volcán”

por María Antonieta Lorente

 

Entre roca fundida congelada en el tiempo,

camino mientras exploro su belleza salvaje,

por las laderas yermas del increíble paisaje,

rodeada de rocas que desafían el oceánico oleaje.

 

Su dureza infinita del fuego que las funde parece desdecir,

mientras qué desde el fondo del volcán con fuerza infinita,

lenta parsimonia y belleza gentil estallan en colores mil,

y gloriosas a la superficie surgen entre fuegos de aurora y añil.

 

Aterradoras en su magnificencia aunque congeladas en el tiempo están,

despliegan en sus contorsionadas formas el infierno derretido,

y el intenso calor infernal que las deshizo,

mientras ellas imparables, por el cono lentas deslizando van.

 

Y aunque me hacen sentir insignificante, pequeña y pasajera,

cual brizna indetectable sobre ellas me deslizo, camino y respiro,

en la certeza de que el pisar sobre su duro terreno sin camino,

me hacen comprender lo poco que es al lado de ellas, este mi corto destino.

 

Pan de Azúcar. Cono volcánico final el Parque Nacional de El Teide

*Imagen de portada de nota: Estructura de flujo en lavas, Parque Nacional El Teide

NOTA: Las imágenes han sido tomadas por María Antonieta Lorente, autora del poema “Volcán”, en la Isla de Tenerife, y representan las diversas y ricas formas que las rocas volcánicas toman en las laderas del Volcán El Teide.