Por el chacho matthews

Para Margot y Carlos que en Lisandro nos cobijaron el paladar y el alma.

 

de cada poro de cada ladrillo

de cada foto colgada en la pared

fuimos apareciendo todos

los que lloramos

a los que lloramos

y los que nos llorarán

 

con lágrimas de malbec

y torrontés a carcajadas

fuimos mezclando los sabores

el aroma de cobijo

el olor a casa

el gusto a hogar

con una cucharada de último acorde

un toque de guión teatral

aderezado con esencia de poema

y una pizca de trazo de óleo

todo aglutinado por el arte

transcurrió un tiempo extraño

que enloqueció a los relojes

se mezclaron los tiempos

las penas

el llanto

las alegrías

los nacimientos y las muertes

la vida

 

y así estuvimos

hasta que nos bebimos

de un solo trago

el postrero segundo

 

cuando el último apagó la luz

sobre las mesas

y las paredes

quedó la historia

en algún tiempo

quizás alguien pueda

recuperar retazos de leyenda