Por: Eugenia Douek

A la persona que más me amó en mi vida

Si vuelves hecho pájaro, escucharé tu canto

y sentiré en mi piel el roce de la brisa que danza con tu vuelo.

Si vuelves hecho árbol me sentaré a la sombra

de sus hermosas ramas que crecen con el tiempo.

Si vuelves hecho sol, sentiré el calor de tu apretado abrazo

que calma mis heridas y convoca los sueños.

Si vuelves hecho lluvia disfrutaré sentirte

serenando mi mente y renovando mi alma.

Si vuelves hecho viento me dejaré llevar

por rutas impensadas que asombran mi mirada.

 Y yo, con mi loca, insolente y rebelde libertad

que tanto te asustaba pero también amabas,

seguiré andando, sintiendo en mis pisadas

la amada madre tierra que aloja tus secretos.

Seguro nos veremos, no sé dónde ni cuando

ni en que misterio alado te encontraré de nuevo.

Yo allí estaré sonriendo, sintiendo tu regreso.