El neoliberalismo cruje en parte de nuestra América. Sus cantos de prosperidad basados en el dogma que se impuso como naturalización de la desigualdad y que el único mundo posible es el del capitalismo depredador y globalizado,sembraron dolor y crueldad no todos nuestros pueblos.

En nuestros países se beneficiaron solo el 1% y para la mayoría crece la pobreza, la vulneración de derechos.Crece la timba financiera y los híper-millonarios y la mayoría de las personas de a pie están endeudadas para vivir, para comer, para ir al medico, para estudiar.  Sus cantos y promesas tan difundidos por el poder mediático y cultural  quedaron al descubierto. El rey está desnudo señalaron los estudiantes…las calles se poblaron, la Alameda de nuevo vibró. Son pibes que nos sufrieron la dictadura, pero no están solos. La memoria se hace presente no como algo nostálgico sino como conciencia de futuro. 

En Chile levanta su voz los que nunca fueron escuchados. La suba del transporte es una gota mas en un mar de hastío, son muchos años de resistencia, de organización, de comprender.

Fue Santiago, y el pasaje del Metro, y estudiantes. Pero no solos. A cada momento se fueron agregando luchas, movilizaciones, organizaciones Los trabajadores portuarios y los mineros de La Escondida, los trabajadores de la salud pública, se agregaron las barriadas populares, se agregaron ciudades y pueblos. La Unidas social construida por decenas de organizaciones convocó a la Huelga Nacional y a marchar por todo el pais (su comunicado lo publicamos en este número de la revista).

El regimen de Piñera, el tan envidiado por Macri, ese que es parte de la internacional de la derecha que se instalo en America latina, mostró todo su rostro cruel. Toque de queda, militares y policias reprimiendo y dando pasos en el militarización del régimen. Denuncias de torturados, desaparecidos, agresiones sexuales, golpes a mansalva a los que protestan, muertes.

Trataron de mostrar un enemigo externo para justificar la violencia contra los pobladores, manifestantes y dirigentes. Igual que las dictaduras en las epocas del Plan Cóndor. Antes de ayer el pretexto era Rusia y los bolcheviques, ayer Cuba, hoy Venezuela. Para hacerlo creible necesita la ayuda de la internacional de la derecha, y Macri ordena que salga el Canciller Jorge Faurie y la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich nuevamente a mentir para justificar la violencia estatal.

El neoliberalismo huele a dictadura.

La partidocracia tradicional chilena se encapsuló hace tiempo. Gran parte aceptó la democracia pinochetista, la naturalización de la crueldad. Las movilizaciones muestran la distancia entre ellas y el pueblo. Podrán pasar distintos momentos en la batalla que comenzó, pero Chile no será el mismo.

Estos gobiernos que se promocionaron como la derecha moderna y democrática muestran que son la descendencia de las viejas derechas, representan el peor pasado, y son autoritarias y anti-republicanas.

Ecuador reclama, Bolivia construye y vota, Brasil reclama libertad y pan, Argentina construye la derrota de Macri, … y podríamos seguir. Hay una nueva oleada popular que se está preparado en las entrañas de la injusticia, del dolor, de la desigualdad.

El régimen pinochetista agoniza. Y los olvidados vuelven a escena. Que mejor que terminar con las bellas palabras de Salvador Allende en su ulitmo discurso cuando comenzaba la dictadura:

…Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. 

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores! 

https://youtu.be/x99AgfH8a_4

https://youtu.be/BIKtuXijg4Q