A 42 años del golpe genocida cívico-militar-empresarial y eclesiástico,

todas y todos a la Plaza de Mayo, y a todas las Plazas del país

Cada 24 de marzo es un día de lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, y también una bandera para enfrentar las políticas contra los derechos de nuestro pueblo. Cada 24 se inscribe en la gesta que, con los organismos de Derechos Humanos a la cabeza, permite espacios de unidad, diversidad, pluralidad y resistencia.

Convocamos a [email protected] a sumarse a este esfuerzo para detener la amnistía encubierta que viene instalando el gobierno, y para desandar las sentencias a los genocidas vía medidas administrativas que les permiten salir de las cárceles, e incluso violar las prisiones domiciliares haciendo gala de la impunidad que les permite el macrismo.

La ola neoliberal está contra la democracia. Defender la democracia es transformarla.

A más de dos años de gobierno elegido por el voto popular, la derecha gobernante utiliza ese respaldo electoral para desarrollar sus políticas neoliberales, achicar la democracia, restringir derechos sociales y políticos, abusar de decretos ilegales, perseguir a los opositores políticos y sociales, y desarrollar el aparato represivo estatal tanto desde la justicia como en la represión a cargo de las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia. Todo eso marca el presente argentino y nos convoca a esta etapa de lucha, movilización y resistencia democrática y pacífica.

Defender la Memoria, la Verdad, la justicia, la continuidad de los juicios y la investigación de los civiles que fueron autores intelectuales del genocidio, así como de los cómplices que se beneficiaron con las acciones de los matarifes de la dictadura, es parte de la lucha contra el autoritarismo y sus múltiples expresiones: la represión y la violencia estatal contra niñ@s, jóvenes, estudiantes, [email protected] y [email protected] sociales y polí[email protected], que hoy vuelve a instalarse en nuestra república.

La de hoy es una lucha por la libertad en todos los sentidos. Contra la censura y la autocensura. Contra el cierre de medios alternativos y opositores. Contra los despidos de periodistas. Por la libertad de los presos políticos.

Es una lucha por la igualdad. Por paritarias sin techo, sin amenazas, sin persecuciones a dirigentes sindicales o delegados. Es una lucha por la reincorporación de los despedidos. Por igual salario a igual trabajo. Contra el patriarcado y por la igualdad de género.

Los ideales de igualdad, libertad, solidaridad, necesitan una renovación profunda para poder confrontar y detener la oleada de derecha y ultraderecha. Hay que renovar el proyecto democrático.  Hay que desatar la potencia revolucionaria de la democracia.

El relanzamiento del proyecto democrático, para ser tal, necesita pensarse y proponerse como una concepción de poder democrático popular integral, de participación y contenido de la sociedad y el Estado. Cada movilización, cada asamblea, cada reclamo, cada resistencia, es un paso en la construcción de una Nueva Democracia como proyecto histórico popular.

Cuando se destruye la Patria, cuando se achica y desvirtúa la democracia, cuando se evidencian la impunidad y el latrocinio de los dueños del poder permanente, la resistencia pacífica es una obligación de cada [email protected].

 

El Manifiesto Argentino

En toda la República, 20 de marzo de 2018.