El Manifiesto Argentino se pronuncia una vez más, y como principio democrático, en contra de toda violencia, y en particular las de carácter selectivo típicas del Neoliberalismo, que, cuando los ricos le roban a los pueblos hablan de «seguridad jurídica», «defensa del orden» y «cuidado de los negocios», pero cuando los pueblos luchan por recuperar sus derechos lo llaman simplemente «violencia» o «terrorismo».

El Manifiesto Argentino repudia y condena, en consecuencia, todas las brutales acciones represivas contra el pueblo chileno, como hace pocos días sufriera el pueblo ecuatoriano, y como lo sufrieron hace poco tiempo los también pueblos hermanos de Honduras, Nicaragua y Haití.

El Manifiesto Argentino rechaza toda represión militar y policial contra las legítimas y plenamente justiciadas protestas populares, pero especialmente en Chile donde la memoria histórica, como en nuestro caso argentino, está viva y aún sangrante desde las dictaduras feroces de Pinochet y de Videla.

Como bien corean las multitudes chilenas en plena resistencia ante la barbarie dictatorial renovada y ordenada por el presidente Piñera, ya con decenas de muertos y centenares de heridos, el repudio popular va mucho más allá del 30 por ciento de aumento en los pasajes del Metro santiaguino; en realidad es el repudio popular a 30 años de violencia institucional del sistema neoliberal que gobierna Chile y que ha privatizado la educación, la salud, la previsión social y mantiene a gran parte de la ciudadanía en situación de pobreza oculta.

El Manifiesto Argentino exige el cese inmediato de la represión amparada en el Estado de Emergencia (Estado de Sitio, para nosotros) así como la inmediata liberación de todas y todos los detenidos.

El Manifiesto Argentino repudia además que el gobierno de Mauricio Macri, con su conducta cipaya y colonialista, y con el apoyo de la enorme red de prensa y televisión oficialista, se someta una vez más a los dictados del gobierno norteamericano, el FMI y el hipercapitalismo global que no sólo no son inocentes ni neutrales sino que es evidente que están en contra de todos los procesos de liberación y autodeterminación. Para lo cual ahora amenazan con aplicar el TIAR en contra de Venezuela, así como socavan las bases de procesos democráticos progresistas y de neta raigambre popular como en México y Bolivia, y el que se viene en Argentina.

El Manifiesto Argentino sostiene,como siempre, que los asuntos internos de cada país hermano deben resolverse democrática y pacíficamente y son responsabilidad esencial de sus respectivos pueblos, cuyas expresiones populares deben ser respetadas por encima de cualquier interés o intromisión de potencias extranjeras.

El Manifiesto Argentino repudia asimismo, y una vez más, la compacta y organizada desinformación a que está siendo sometido nuestro pueblo. La mentira y la distorsión periodísticas son acciones perversas que degradan la comunicación y también la democracia.

El Manifiesto Argentino privilegia siempre la Paz, el diálogo y la protesta libre y democrática de los pueblos para resolver conflictos y decidir destinos.

Junta Ejecutiva Nacional de El Manifiesto Argentino:

Mempo Giardinelli, Alejandro Mosquera, Graciela Bialet, Pedro Peretti, Rosana Herrera Forgas, Fernando Basso, Carlos Resio, Violeta Burkart Noé.

 

En la República Argentina, 22 de Octubre de 2019.