por Alejandro Mosquera

El ocaso del proyecto político Macrista no está finalizando con una mutación donde pierde las aristas mas dañosas de su política. La catástrofe social, las medidas económicas de contención del dólar, las altas tasas que se mantienen y que fueron parte de la recesión planificada y no como efecto no deseado, la pobreza creciente y la crisis alimentaria que no se soluciona con la ley que se estaba votando hoy y que solo es un paliativo en un mar de injustica y abandono estatal de los mas necesitados, muestran parte de la crueldad del modelo que el pueblo esta derrotando en las urnas y que mas allá de los discursos sobre que oyeron al pueblo siguen sosteniendo el mismo modelo económico y social.

Otra de las aristas mas crueles del régimen macristas fue y es la coalición con sectores de la justicia, los servicios de inteligencia y el periodismo para perseguir y demonizar a quienes, personas o grupos, que levantaran la voz para cuestionar los dolores que sufre nuestro pueblo por sus políticas. Mientras no fueras opositor real el sistema de persecución no se activaba. Pero una vez que se pasaba la raya comenzaba los operativos de demolición. Seria muy larga la lista y quizás injusta porque faltarían muchas de las victimas y descubrir y probar a los victimarios  es una tarea de la justicia. Sin embargo, sí  es una tarea de la política exponer a La Organización (la llamaremos así hasta encontrar un mejor nombre,su accionar y objetivos muestra a las claras esa otra cara del régimen, oscura, la que funciona como un estado paralelo.

Los autoproclamados Republicanos eran una manada maquillada mas de los antirrepublicanos que tantas veces asolaron al país desde la derecha.

Un ejemplo de estos días de ocaso del régimen los pinta de cuerpo entero. Basto que el obispo de Salta Mario Antonio Cargnello dijiera una frase para que Macri viera la pobreza real en los rostros de los salteños para que se activara La organización. Desde allí comenzaron los ataques al propio Cargnello, a la Iglesia Católica, y de nuevo al Papa Francisco. Se podría afirmar que en su ocaso ya no son tan dañosos porque una parte importante de nuestro pueblo ya se da cuenta de lo obvio de las campañas de La Organización, pero este es un país donde se debe discutir hasta lo obvio, porque cada vez que no fuimos intransigentes ante la derecha autoritaria y las zonas oscuras del estado nos fue muy mal.

Programas de televisión, informes gráficos, columnistas se lanzan sobre la presa de ocasión. Revisen nuestros lectores y la evidencia esta expuesta. Hasta desempolvan a Loris Zanatta (profesor italiano de la Universidad de Bolonia) para que exponga sus teorías antiperonistas, anticomunistas, anti populistas, promoviendo esa cosmovisión ideológica que promueve al pobre que sobrevive y actúa solo, pero que descalifica cuando se une para luchar por sus derechos, cuando se integra en comunidad, y peor aún si quiere ser parte del poder democrático.

Volvamos a “La Organización”, sus conductas, llevadas en estos años de régimen Macrista a su punto mas alto, siguen funcionando a pesar del ocaso de Macri. Buscarán ser protegidas por la derecha económica y cultural ofreciéndose como obstáculo frente al nuevo gobierno. Pero le temen a que al republica funcione realmente, a que la justicia sea independiente. A que crezca la ruptura de la censura que imperó en estos años.

El nuevo escenario

Desde las Paso en adelante cada vez mas los medios de comunicación analizan quienes serán los ministros de Alberto Fernández, también cual será el papel de Cristina en el nuevo gobierno. Los mas cercanos al gobierno de Macri también lo hacen sobre las futuras contradicciones en el gobierno del Frente de todos.

Todos parten de que la elección es irreversible, y que la distancia entre los Fernández y Macri Pichetto sigue aumentado. Y que solo queda ver que ocurre en CABA y Mendoza.

Mas allá de operaciones o maniobras publicitarias el síntoma expresa el sustrato: se esta analizando e incidiendo en el nuevo escenario que se esta conformando a partir de la derrota electoral de Cambiemos.

Las derechas entendidas como fuerzas políticas, sociales, económicas y culturales están reubicándose en el nuevo escenario. Diseñan con contradicciones y diferencias J como operar hacia el nuevo gobierno, y como dar la batalla cultural para demostrar que existe un solo camino donde se puede optar ser mas humano y sensible o mas cruel y ortodoxo, pero que mas allá de los discursos es inviable un país fuera de las coordenadas y corsé del discurso único y dogmático del neoliberalismo. También buscan un nuevo liderazgo político.

Analicemos hoy como se esta moviendo el oficialismo: entendido este no solo como los dirigentes políticos de cambiemos, sino aquellos que desde distintos ámbitos, incluido personajes empresariales, de la justicia, de los miedos, etc.,son parte de la coalición política macrista que gobierna

A grandes trazos podríamos afirmar que existen dos grandes sectores.,

  1. Uno los que sostienen que “después de mi, el diluvio”. Son los que se juegan a todo o nada. Saben que la derrota los lleva al ostracismo, al exilio o a la insignificancia, y algunos temen que los lleve a Comodoro Py. Nada les interesa la nación y su gente, y piensan dejar un país devastado. Casi exhausto para poder arrancar de nuevo. Son los que juegan a la provocación tanto discursiva como a las exigencias de los que protestan en las  calles. Jugaron sus cartas a favor de una derecha autoritaria, discriminadora, xenófoba, y antiperonista.

Con Macri de salida, no tienen líder, ya que sin el presidente no tienen el peso que ellos  soñaron y creyeron tener en los momentos de hegemonía del régimen.

  1. Un segundo grupo se autodefinen por sus deseos, son los que quieren ser los herederos. Se imaginan como la fuerza de derecha con perfil legislativo y algunos lugares de gobierno. En el mejor de los casos conservando la capital y algunos municipios en especial de la provincia de Buenos Aires. Comenzaron la transición hacia un Macrismo sin Macri. Ya despegan en su propaganda electoral del color amarillo, la denominación de Juntos para el Cambio no figura en sus afiches, volantes y spots en las redes, y en las intendencias de Buenos Aires también “ausentan” a Vidal

Están convencidos que el poder real los va a necesitar para lograr limitar las ansias de cambio de gran parte del frente de todos. Presentaron su nueva consigna “garantizar el equilibrio de poderes”, de alguna manera reconociendo que  ya batallan centralmente por cuantos legisladores tendrán en la nueva etapa.

El radicalismo parece inclinarse por retomar su autonomía después de cuatro años de ver sometido al PRO. Sin lideres, es posible que vivan una etapa de internismo. Pero este será parte de otra análisis en el próximo número de la revista.

La coalición de poder que dio sustento al Macrismo promueve la teoria de los “errores” de Macri y la gestión para ocultar que el desastre es hijo de un modelo país agroexportador de comodities sin valor agregado, aliado al capital financiero y donde sobran argentinos. Con una integración sin soberanía a la globalización y los grandes poderes mundiales.

Tratan de convencer y se auto convencen que el fracaso, y la catástrofe son producto de que el mejor equipo de los últimos 50 años es el responsable exclusivo por su impericia en manejar el estado y la política de una Nación.

Es la idea que Macri es un fracasado como sostuviera Mirtha Legrand. La maniobra está pensada para que el proyecto de país que ellos encarnaron, los beneficiarios, los impulsores y sostenedores queden impunes, para volver a probar mas adelante. Que la derrota electoral del régimen macrista no signifique la derrota estratégica del modelo de país que ellos sostienen.

Lo inentendible es que algunos analistas progresistas asumen el discurso del poder y lo amplifican.

El circulo rojo intentó obligar a Alberto Fernández a cogobernar sin cambiar el proyecto económico. No solo para que pagara un costo alto frente a las elecciones, sino para instaurar la idea de un solo camino con alas. Alberto demostró no solo temple y capacidad discursiva, sino que vio el caballo de Troya y lo rechazó.

El escenario está en desarrollo, cuanto mas protagonismo popular tenga la derrota electoral de Cambiemos mas poder tendrá el próximo gobierno para llevar adelante las transformaciones. Mas crecerá la democracia. Y se ampliara el campo de batalla cultural para enfrentar a estas ideas crueles que penetraron en parte en nuestra sociedad.  No es cuestión solo de análisis, sino de protagonizar para transformar. Allí esta la clave.