por Patricia Inés Laría*

Con el 52,49 % de los votos, la fórmula de Juntos Somos Río Negro (JSRN) se impuso con contundencia en las elecciones del domingo 7 de abril. El Frente para la Victoria obtuvo un muy buen resultado (35,08%), obviamente insuficiente. Cambiemos midió 5,67 %, apenas por encima del total obtenido por los tres partidos de izquierda. Dentro de este grupo resalta el meritorio 2,65% de Norma Dardik, la candidata del Frente de Izquierda.

Fieles a una lógica de post-verdad, hegemónica en estos tiempos, los discursos oficiales del gobernador Weretilneck y del vicegobernador peronista Pedro Pesatti resaltaron el carácter “provincial” y “anti-macrista” del resultado. Esto último suena poco creíble, considerando no solamente el diálogo fluido que ambos mantienen con el gobierno nacional, sino la intención explícita de que los votos de la candidata PRO Lorena Matskin sean “útiles” y vayan al oficialismo provincial. Objetivo logrado. La distribución de “ayuda económica” de $20.000 a algunos co-provincianos, que da idea del poder económico del “aparato”, no hizo mella en la “voluntad soberana”, que reclama honestidad en el discurso pero es incapaz de detectar la corrupción en lo cotidiano.

En lo que refiere al impacto sobre la estructura y dinámica socio-económica de la provincia, el resultado aporta indudablemente al avance del mix primarización –financialización – extractivismo. En el caso del Alto Valle, la concentración y transnacionalización creciente del agro-negocio frutícola anticipa un panorama cada vez más negro: más hectáreas abandonadas, menos productores y pérdida de la soberanía alimentaria de otras épocas, donde las chacras abastecían a la población local. Cabe señalar en este punto que la candidata a vice-gobernadora Magdalena Odarda, compañera de fórmula de Martín Soria es conocida por su defensa de los planteos ambientalistas y anti-extractivistas, que fueron tomados como slogan de campaña de ambos candidatos. El resultado electoral en sentido opuesto hace pensar que la actividad de extracción de hidrocarburos será la súper estrella, con el imán del cobro de regalías en dólares para quienes conducen los destinos provinciales.

Hablando de dólares, el endeudamiento provincial merece un comentario aparte: 300 millones destinados a obras de infraestructura, que nunca llegaron efectivamente a las arcas provinciales, dado que fueron canjeada por LEBACs al Banco Central. Un aporte desde el norte patagónico al circuito nacional de deuda-fuga de capitales y por supuesto un pésimo negocio para los rionegrinos, impuesto por parte de quienes aducen ser fiscales del espíritu provincial. Tan de prepo como se nos impuso la deuda a los argentinos.

El fraseo “político” a última hora de ayer y primera de hoy, señal de oscuras intenciones electoralistas, es variopinto. Desde quienes hablan de kirchnerismo dentro de JSRN hasta senadores del PJ que reclaman para sí el triunfo y piden la renuncia de las autoridades partidarias. En esa línea, el senador nacional Miguel Pichetto anunció la conformación de Alternativa Federal en la provincia.

En un intento de superar el engañoso “sentido común”, corresponde traer a colación la dinámica de causación acumulativa que existe entre capitalismo financiero y política neoliberal. Ambos se retroalimentan en una espiral que ya ha situado a la sociedad argentina en el infierno más temido: hiperinflación con híper-recesión. Mucho más que una política económica, el neoliberalismo es la “razón” del capitalismo financiero, del que funciona como instrumento para la cooptación del Estado.

Con cualquier sello partidario, esta dupla financiera-neoliberal viene arrasando. Ponderar correctamente su fuerza y sus rasgos cualitativos no significa asumirla como enemigo invencible. Se trata de aguzar la inteligencia colectiva y la organización logrando los cambios y articulaciones necesarias para que se consolide el poder de una fuerza contraria.

El experto Alexander Dugin sabiamente dice que en el orden mundial, las fuerzas anti-neoliberales aún están en proceso de organización. Es entendible que en nuestra Patria estemos en la misma.

Ponderando lo que enfrentamos, un 35 % por parte de un frente de 28 agrupaciones con un discurso de defensa del territorio y sus recursos no es poca cosa. Siendo la segunda experiencia exitosa de consolidación de estas versiones “provinciales” del neoliberalismo cabe analizar crudamente el impacto para un posible retorno de las fuerzas nacionales y populares al Poder Ejecutivo Nacional en octubre.

A manera de ilustración, cierro con dos anécdotas.

ANÉCDOTA 1
Antes de ir a Antena Libre, (radio de la Universidad), para seguir las elecciones con los colegas, pasé a comprar facturas. Un señor, pinta de clase media baja, entró y dijo fuerte: “Yo no fui a votar ¿Para qué? Gane el que gane me tengo que levantar a las 3 de la mañana para trabajar. Hay que matar a todos los políticos. Tienen que venir los militares y matar a todos, para que los decentes podamos caminar tranquilos”. Habíamos tres mujeres comprando. Le dije al joven que atendía “Nunca, nunca pienses igual que este señor” Me sonrió. Quizás entendió. Las otras dos mujeres asintieron con su cabeza, también sonrieron distendidas y me miraron con afecto.

ANÉCDOTA 2
Una gran amiga, psicóloga, fue delegada electoral en un colegio. Encontró una boleta con un dibujo de un falcón verde y una leyenda que decía: no fueron 30.000.

* Doctora en Ciencias Sociales
Profesora e investigadora de la Universidad Nacional del Comahue
Integrante de la Mesa Nacional del Manifiesto Argentino por Río Negro