Por Miguel Núñez Cortez

Mateo, Capítulo 11, versos 2 al 11

Enigmática frase bíblica que se leyó el último domingo. Las lecturas bíblicas se repiten cada tres (3) años y ésta es la que, precisamente, tocó el 15 de diciembre. Dicho esto, para aventar cualquier sospecha de acomodamiento ficticio, quizás convendría analizarla ya no con el rigor de un exégeta o hermeneuta, sino con la simpleza de una reflexión humana. Reflexión humana que se da cuenta y discurre, no sin asombro, sobre esta coincidencia excepcional.

¿Acaso es un misterio? Sí, lo es, ya que es algo muy extraño e inexplicable, de difícil comprensión, pues está ligado a lo recóndito, secreto y reservado.

 Y si se le diera a esa próxima lectura un valor profético, quedaríamos asombrados pues está llena de esperanzas, separada de toda impregnación divina. No tienen la misma forma de hace dos mil años, pero llama ineludiblemente a concurrir en pos de los abandonados, los menesterosos, los innombrables, sometidos por las durezas de esas manos que dijeron profesar una fe y actuaron en oposición a ella.

¡SE PASARÁN!

PALABRA UNGIDA – (Poemas) – Pedro CASALDÁLIGA

«Se pasarán de listos los que piensan
que pueden impedir que nazca el día.
Se pasarán de necios si pretenden
acallar el volcán de corazones
de América Latina».

Y el día ya llegó, una fuerza inconmensurable puso diáfana la aurora y al unísono un manojo de manos apretadas y brazos en alto enfrentaron un  sol que fue elevándose con el respetuoso callar de los gigantes, presagiando sueños de una Patria restaurada, donde vuelva a ser posible que caminen los detenidos, que los sin techo dejen en el olvido las frías noches heladas, que suene el acero de la herramientas asidas con esas manos por callos endurecidas, que en los barrios se vuelva a oler a pan compartido, fruto del horno caliente, y que los cantos de los pájaros renueven sus trinos en esos oídos cerrados por la noche y el silencio.                               

Ya basta de sobrantes y desperdicios.