por Roberto Rapalo Blanco

 

Le decían que ella como jueza era  ser-

Vil a los mandatos de los viles,

Y que al más ladrón de los serviles

Ella cubría con su forma de ejercer.

 

Huía de esas palabras. Taciturna

Elegía entre los barrios al más nuevo

Para darse un paseo de relevo

Cuando chocó con la quema de una urna.

 

¿Que pasa por aquí, que están quemando?

Interrogaba la jueza  muy curiosa.

Y oyó “Nadie hace plata trabajando”

 

¡Que respuesta absurda y fantasiosa!

Yo pregunté…Pero…claro… estoy  soñando…

Y en sueños se sueña cada cosa…..