Por Bernardo F. Carnelli

Cada vez más se debate acerca de las consecuencias ambientales y en la salud de la población, por el uso indiscriminado del herbicida glifosato.Hoy ya se halla restringido su uso en algunas regiones y prohibido en otras.Las posiciones a favor y en contra suscitan una discusión intensa y creciente.

Mi abordamiento al tema lo haré desde la actual configuración de los agronegocios, como modelo dominante, que se propone refundante a escala global y por lo tanto con fortísimos intereses que ponen en tensión el medioambiente y la justa distribución de los alimentos en el mundo que habitamos. Dentro de este esquema de paquete tecnológico-productivo, el glifosato ocupa un lugar imprescindible.

¿Por qué es imprescindible?Haré una explicación breve y sencilla.Uno de los ejes fundacionales desde el punto de vista científico tecnológico, de los agronegocios, fue el trío: siembra directa-soja transgénica-glifosato. Estos tres aspectos articulados dinámicamente prometieron más alimentos, a menor costo económico y menor impacto ambiental.

¿Por qué el trío?Al modificar genéticamente la semilla de soja para que sea resistente al glifosato, se logró de ese modo combatir todas las malezas que le ofrecían competencia o agresividad en el entorno y simultáneamente efectuar su siembra sin remover el suelo, evitando la erosión, propia a los viejos sistemas de agricultura.

El presente dista mucho de aquellas expectativas difundidas, muy persistentes hoy, y de fracaso evidente. Por supuesto, fracaso evidente para nuestro habitat y la equidad que necesitamos la mayoría de los que lo habitamos.

Retomando la pregunta que encabeza esta nota, la respuesta es: sí es posible. No sólo es posible, sino también que se puede constatar con varios modelos o ejemplos productivos alternativos al imperante, que coexisten aquí en Argentina y en otros lugares del mundo. Algunos de estos modelos se conocen como: “Chacra Mixta”[1]; “Agroecológico”[2]; “Manejo holístico”[3]; entre otros existentes. Por ejemplo el “Agroecolólogico” se inició en 1997 en el establecimiento “La Aurora”, en Benito Juárez provincia de Buenos Aires; por lo que lleva dos décadas de experiencia. Tomaré parte de su desarrollo.

¿Qué diagnostico realizaron?“…una supuesta mayor rentabilidad y la falta de comprensión de los servicios ecológicos que prestaba la ganadería pastoril, provocó una marcada agriculturización en la región. Se reemplazaron actividades ganaderas por actividades agrícolas altamente dependientes de insumos (debido al aumento de la fragilidad del sistema productivo) y con niveles crecientes de toxicidad tanto para el hombre, como para el agroecosistema y el ambiente. Los costos se incrementaron por el mayor uso y valor de los principales insumos. Asimismo, este cambio en el modelo productivo provocó la expulsión de los productores e escala intermedia de tipo familiar en la Región.”[4]

 

¿Cuáles fueron las consecuencias?

*Consecuencias socio-económicas: se produjo un incremento del costo de producción de los cultivos por la progresiva dependencia del paquete de insumos y su constante aumento de precios, generando un paulatino escalonamiento de la inversión que paradójicamente disminuyó los márgenes brutos. La demanda subyacente de cada vez mayor volumen, presionó hacia un aumento de capital que ocasionó el desplazamiento de pequeños productores hasta su expulsión de la actividad.

*Consecuencias ecológicas “La búsqueda permanente de mayores márgenes brutos teóricos condujo a la disminución de la superficie sembrada de muchos cultivos y a un planteo de “casi” un monocultivo de trigo/cebada, soja. Esto provocó el desplazamiento de otros cultivos de menor rentabilidad pero que cumplían otros roles en la rotación agrícola ganadera, como mejorar los balances de nutrientes y aumentar la diversidad biológica y económica. Estos cambios agrícolas alteraron el ciclado de nutrientes, y provocaron una disminución de la materia orgánica y el fósforo, componentes vitales para mantener la fertilidad del suelo y en la retención de agua.

A su vez, el desequilibrio causado por el monocultivo provocó un incremento de enfermedades foliares y aparición de nuevas plagas (como babosas, caracoles, entre otras). Por otra parte, los insumos utilizados (cada vez con más frecuencia e intensidad) para mantener los rendimientos, de alta solubilidad, favorecen la lixiviación, con su consecuente peligro de contaminación para el ambiente.

Este uso permanente e indiscriminado de insumos, generó una alta presión de selección sobre malezas y plagas incrementando el riesgo para la salud de los trabajadores rurales (por su manipulación) y la generación de residuos (por el aumento de la acumulación de envases).”[5]

¿Qué se propusieron hacer?

Buscar estabilidad productiva y económica; bajar los costos disminuyendo el uso de insumos; evitar el uso y la manipulación de productos tóxicos por el riesgo para las personas y el ambiente; estabilizar la producción; y preservar la tierra de la que disponen.

¿Con qué estrategia?

*Disminuyendo las labores y consiguientemente el uso de combustibles, gasoil.

*Incorporando nitrógeno biológicamente a través de leguminosas en policultivos.

*Cosechando semillas propias

*Disminuyendo los herbicidas hasta desecharlos. “…se trabajó la idea nicho-competencia-recurso bajo la cual resulta necesario reducir al máximo los recursos disponibles para las malezas”[6]

“El uso continuado de este esquema de policultivo permitió una reducción importante de la presencia de malezas en el sistema, logrando una paulatina disminución del uso de herbicidas, hasta llegar a no precisarlos en las últimas campañas”[7]

*Fortaleciendo la salud del suelo, aumentando la diversidad funcional.

 

Conclusiones de quienes llevan adelante el proyecto en el establecimiento “La Aurora”:

 “La puesta en práctica de los principios teóricos de la Agroecología, permitió fortalecer los procesos naturales, estabilizar costos y rendimientos, disminuyendo el riesgo para el productor y brindándole la tranquilidad que él buscaba. Es importante tomar conciencia de que muchos insumos actualmente utilizados en el agro, se pueden reemplazar con procesos naturales mediante estrategias como las de incluir en la rotación aquellos cultivos que más se adapten a la zona, que permitan fijar la mayor cantidad de nutrientes y carbono en forma natural y mantener la biodiversidad evitando la aplicación de productos de síntesis química que puedan alterar el natural funcionamiento del sistema. El reemplazo de tecnologías de insumos por tecnologías de procesos permitió disminuir el uso de energía y de dinero sin comprometer la satisfacción del productor. Los resultados obtenidos en “La Aurora” muestran las potencialidades de este enfoque para seraplicado en sistemas extensivos de clima templado como los de la Región Pampeana Argentina.”[8]

[1]“La chacra mixta y otras yerbas” – Pedro Peretti – Edit. Perspectiva Bicentenario – 2014

[2]“El caso del establecimiento “La Aurora”, en B. Juárez: estrategias

productivas y socioculturales” – www.iesac.unq.edu.ar/wp-content/uploads/2015/…/Ponencia-JVI_UNQ_Carrasco.pdf

[3]http://www.ovis21.com/nosotros

[4]“El caso del establecimiento “La Aurora”, en B. Juárez: estrategias

productivas y socioculturales” – www.iesac.unq.edu.ar/wp-content/uploads/2015/…/Ponencia-JVI_UNQ_Carrasco.pdf

[5]“El caso del establecimiento “La Aurora”, en B. Juárez: estrategias

productivas y socioculturales” – www.iesac.unq.edu.ar/wp-content/uploads/2015/…/Ponencia-JVI_UNQ_Carrasco.pdf

[6]“El caso del establecimiento “La Aurora”, en B. Juárez: estrategias

productivas y socioculturales” – www.iesac.unq.edu.ar/wp-content/uploads/2015/…/Ponencia-JVI_UNQ_Carrasco.pdf

[7]“El caso del establecimiento “La Aurora”, en B. Juárez: estrategias

productivas y socioculturales” – www.iesac.unq.edu.ar/wp-content/uploads/2015/…/Ponencia-JVI_UNQ_Carrasco.pdf

[8]“El caso del establecimiento “La Aurora”, en B. Juárez: estrategias

productivas y socioculturales” – www.iesac.unq.edu.ar/wp-content/uploads/2015/…/Ponencia-JVI_UNQ_Carrasco.pdf