por Hector Daniel Rosental

Cinco o seis abnegadas madres cuentan con lágriimas en los ojos lo actuado en sus vidas para lograr que sus hijos fueran victoriosos, ganadores, winners. dichas madres son catalogadas como madres de acero, en extraña parábola que relaciona al acero con los sentimientos. Quizá no tan ingenuamente, el televidente se pregunta: < Si cinco o seis madres de hijos exitosos son nominadas como madres de acero, ¿como serán consideradas 10millones de madres de hijos no ganadores, no victoriosos, 20millones de loser?>, ¿serán madres de plástico, de madera, de hojalata?, y las madres de cartoneros: ¿serán madres de cartulina?. Fiel a los tiempos que corren, quienes fueron la pata civil de los genocidas y hoy están gobernando repiten el concepto y tienen una pata empresariial que difunde  no tan subliminalmente el mensaje de que la sociedad funciona solo para los ganadores. <El pobre tiene que saber que es pobre> (Gabriela Michetti)

Otra publicidad de Fujy es aún mas siniestra: muestra a una madre, (esta sí es de acero) diciéndole a su hija que no es su amiga, <voy a perseguirte, contradecirte, controlarte>, para luego fundirse en un extraño abrazo. Sin necesidad de ser psicólogo, psicoanalista o psiquiatra el televidente perceptivo se pregunta: ¿estamos en presencia de una madre, o es una verdadera arpía quien trata a su hja con semejante grado de distancia e insensibilidad?. A las mascotas se las trata con mas cariño. pero ahondando en el mensaje resulta imposible no relacionarlo con los dichos y actitudes  de la Ministro de Seguridad, Patricia Bullrich, quien no hace nada para ocultar que no es amiga de la población y que se va a encargar de perseguirla, contradecirla y controlarla.

Como se vé claramente Fujy envenena mosquitos……….y cerebros