Por Alejandro Mosquera.

El proceso que vive américa latina en especial las movilizaciones de Ecuador, el triunfo de Evo Morales, y sobre todo las revueltas populares en Chile y la victoria electoral del Frente de todos abrió interesantes debates sobre lo que esta ocurriendo. 

¿Agoniza el neoliberalismo en nuestra región como sostienen diversos analistas? ¿el pliego de reclamos sociales y políticos en Chile es el ocaso del régimen pinochetista y por ser incluidos? ¿Acaso en Argentina la elección de Alberto y Cristina que ya hemos derrotado al neoliberalismo como sistema económico, político y cultural? 

Cuando se analiza la realidad no conviene moverse en la dinámica literaria de optimistas y pesimistas, ya que ello oculta y no esclarece. Y la necesidad del Nunca Mas al dogma neoliberal como deseo y proclama es el planteo para lograrlo y no de un hecho ya consumado. 

Creo que una lectura adecuada con los hechos es que vivimos una etapa de puja fenomenal en todos los terrenos, políticos, económicos, culturales, institucionales entre el modelo dominante  y formas de lucha diversas con presencia de millones de personas, partidos, organizaciones y colectivos que cuestionan el dogma y sus resultados y construyen y desean un modelo alternativo.  

Desde el momento de la instauración de los gobiernos populares en la región el poder real en el mundo, en especial los EE. UU., el capital financiero y las derechas regionales, intentaron y llevaron a cabo un proceso de desgaste y combate abierto para dificultar y demoler esas experiencias populares. Aún con la enorme diversidad de esos gobiernos expresaron una oleada popular por construir proyectos alternativos del modelo hegemónico, y sus dirigentes, líderes y gobiernos tuvieron que conducir a sus pueblos en las difíciles condiciones de un mundo globalizado con hegemonía del capital financiero.

Luego con los triunfos de las derechas en la región: Piñera, Macri, Bolsonaro, Duque y otros, parecía que venia un ciclo de gobiernos neoliberales con sus improntas particulares pero todos alineados a los intereses norteamericanos. Una de sus características que aún con sus sesgos autoritarios y en algunos casos fascistas y/o militaristas todos fueron aupados por elecciones.

 Estos años de aplicación de estas políticas generaron en los diferentes países efectos mas o menos similares. Desdibujando la idea que se debe a la forma de aplicación y ejecución y no del modelo mismo. 

De la resistencia defensiva ante la agresión ideológica, económica y cultural sectores masivos de nuestros pueblos salen de la misma y pasan a los intentos masivos de derrotar a los gobiernos y elites que prohijaron y ejecutaron este verdadero modelo de la crueldad. Una nueva oleada se esta construyendo, con mucho sacrificio y dolores.

 Este es el momento que vivimos. ¿se puede romper el empate estratégico? Si. Es el momento de construir las fuerzas políticas, culturales, institucionales para lograrlo. Es un debate vivo y abierto. Dar por ganada la batalla no es solo un error de apreciación, sino que puede incidir en la preparación de las batallas que vienen.

 Resultado electoral, gobernabilidad y transición 

Los resultados electorales fueron manipulados por el gobierno para intentar morigerar la derrota y quedar como una fuerza organizada con respaldo electoral masivo y desde allí poner limites a los deseos de transformación de los votantes del Frente. 

Quizás como nunca la derecha después de las PASO logró movilizarse en las dimensiones que impulso Cambiemos. Las políticas del odio y el miedo crearon las condiciones. Macri logró imponer, por lo menos momentáneamente que no hay Macrismo sin Macri. La mas golpeada fue Vidal que separó su campaña de la de Macri sin prever que los intendentes harían lo mismo con ella. 

Muchos compañeros alertaron sobre el fraude desde la empresa Smartmatic y se irá verificando si sus errores y falta de transparencia fueron parte de una maniobra ilegal y delictiva, sin embargo la manipulación tuvo un epicentro en la mas vieja política: modificar padrones para evitar el voto a decenas de miles, retener los DNI contra la entrega de ayuda social, la compra de analistas para que sostuvieran como Majul que estábamos frente a un empate técnico. Los medios oficialistas operando en toda la línea para ocultar que el Macrismo ganó por dos puntos en el ballotage del 2015 pero actuó en el gobierno como si hubiera arrasado en las urnas. Y ahora los 8 puntos de diferencia que seguramente se estiraran en varios más en el escrutinio definitivo, “son un mensaje de equilibrio”,  como si mas del 60% no hubiera votado para superar este modelo y como si el voto macrista significara la capacidad de veto de las medidas que el gobierno popular deberá tomar. 

Lo cierto es que las Primarias funcionaron como las elecciones generales, y las generales para la derecha cultural como el ballotage, por eso perdieron votos Espert, Centurión y en parte Lavagna. 

Los resultados abren muchas incógnitas que solo el andar resolverá. Hoy ya los medios hegemónicos y sobre todo los periodistas amarillos sostienen que Macri es el líder de la oposición, y se desviven para que los radicales sigan aceptando la conducción del PRO. ¿será Macri el líder de la derecha desde la oposición? ¿El porcentaje alcanzado en las elecciones le sirve para preservarse de visitar a los tribunales como sostienen algunos? ¿Los diputados y senadores, los intendentes del Pro y los gobernadores radicales aceptaran que sea el expresidente quien decida las políticas de negociación y oposición?

 ¿O se hará cargo de ese liderazgo Larreta desde su excelente elección en capital? ¿Los bloques se mantendrán unidos o comenzará una diáspora?

Es temprano para contestar estas preguntas. Lo que esta claro que la futurología que hacen muchos solo expresa maniobras políticas desde el Macrismo y del poder que da batalla por un tipo de balance de las elecciones.

Todo gobierno necesita gobernabilidad. El nuevo gobierno necesita una transición ordenada y transparente. Sin embargo, una cosa diferente es que el gobierno saliente quiera que el Frente de todos sea un cogobierno hasta el 10 de diciembre. Para ser la solución de los problemas hay que asumir plenamente el poder. Hoy solo seria hacerse socio del desastre que dejan. 

Con los aumentos de estos días aparece aún mas claro la crueldad e irresponsabilidad del equipo saliente. Con razón y valentía Axel Kicillof sostiene que dejan tierra arrasada. La “normalidad” de que hablan medios y dirigentes tiene el contexto de una catástrofe social, productiva y financiera.

 Tensión en la región

 El modelo de desarrollo que propuso el FdT necesita de una inserción soberana en un mundo globalizado, para ello es clave la existencia de un bloque regional que además de conformarse como un mercado común, cree las condiciones de fuerza política e institucional.

 Las provocaciones de Bolsonaro hacia Argentina y en particular contra Alberto y Cristina apuntan a quebrar la posibilidad de recrear el bloque regional en beneficio del conjunto. No es solo una política de intolerancia autoritaria cuasi-fascista, o la intromisión en los asuntos internos de otro estado, tampoco solo la bronca porque se deshilacha la internacional de la derecha en la región.Son los intentos de fracturar la voluntad común de los pueblos y promover la capitulación a las estrategias de los grandes poderes mundiales.

Bolsonaro no solo se ofrece como el instrumento para romper el Mercosur o someterse a los tratados de libre comercio que arruinen a nuestros productores y empresarios, también como instrumento militar contra Venezuela. Es un irresponsable que puede perturbar la situación de toda la región.

 Habrá que construir una mas profunda relación entre los pueblos, de mayor solidaridad, y de entender el futuro común que tenemos, tanto en las luchas de resistencia como en la edificación de una zona de paz, desarrollo e igualdad.

 De nuevo el tiempo de los intentos…