Por Rosana Herrera

(En memoria de nuestro querido compañero Marcelo Villalba) 

Desde que en Wuhan pareciera un virus con coronita que tiene aterrado a todo un planeta, seguramente muchos argentinos nos empezamos a preguntar cómo debíamos prepararnos para el día en que apareciera en nuestro país. Y a casi tres meses de su llegada, nuestra mayor tranquilidad radica en que ha quedado palmariamente demostrado que la mayor catástrofe sanitaria en una centuria, está siendo conducida con gran idoneidad y compromiso social y de manera muy responsable y solidaria por parte de nuestro Gobierno.

Y que esta  acertada gestión de la crisis nos permite soñar -no como ocurriera en otros países más desarrollados que el nuestro- con que tendremos resto para enfrentar la pospandemia y sus graves efectos colaterales. Y esperamos con ansias el momento en que las puertas se abran nuevamente y salgamos al mundo que recibiremos y que nos recibirá-que es muy probable que no sea el mismo que antes de la COVID-19-.

Es una verdad de perogrullo decir que cada uno de nosotros sobrelleva estos momentos tan difíciles con las herramientas que tenemos a nuestro alcance y que en algunos casos esa  ferretería es más variada y accesible para unos pocos que para unos muchísimos, por esto de la obscena desigualdad que sin tapujos, una pandemia saca a la luz.

Pero eso es tema para otra columna.

Hoy queríamos transmitir noticias de las buenas, de esas que pretendemos que obren como una suerte de estímulo para seguir luchando.

En Tucumán, nuestro pago chico, la pandemia no sólo nos encierra, nos tapa la boca, nos aleja de los abrazos y nos mantiene limpias las manos, sino que también logra que se concreten viejos anhelos como el que acarician nuestros colectivos y organizaciones desde hace unos años. Y que no es otro que lograr un espacio de unidad entre varias de las fuerzas políticas con las que cuenta el campo nacional y popular. Y queríamos contarles con orgullo que finalmente lo logramos compartiendo la mirada sobre la necesidad de una sociedad más igualitaria. Empezamos a recorrer un camino de muchas discusiones, muchos cafés, muchas marchas, algunos asados y llegamos a este presente acordando estrategias, resignando protagonismos, y aceptando los diferentes matices que a hacen a  nuestras propias identidades organizacionales.

Hoy empezamos a transitar juntos esta nueva etapa y lo hacemos desde un nuevo espacio que se propone contribuir a transformar la política en nuestra provincia tan castigada.

Dicho esto, con mucha satisfacción les mostramos a nuestros lectores la tarjeta de bautismo de nuestra agrupación: EL GRUPO ACONQUIJA.

GRUPO ACONQUIJA

UNIDAD PARA CONSTRUIR. SOLIDARIDAD PARA COMPARTIR. IGUALDAD PARA DISTRIBUIR

En estos tiempos de pandemia se ponen más en evidencia la realidad de nuestras sociedades, totalmente desigualitarias, y se abre un horizonte distinto en todo el planeta, especialmente en los países en vías de desarrollo como el nuestro, muy puntualmente sobre la región del NOA, donde nuestra provincia debería ser capaz de retener el liderazgo regional.

El escenario mundial que empezaremos a transitar el día después, nos impone analizar los efectos que va a producir lo que algunos denominan una “nueva normalidad social” que, sin dudas, va a afectar a la humanidad toda pero seguramente con diversas intensidades y consecuencias.

Y es parados aquí, con la mirada puesta en la pos pandemia y asumiendo que el imperativo de los tiempos nos exige sumar esfuerzos, consensuar estrategias y fijar una agenda común a nuestras organizaciones políticas, que confluimos hoy en la construcción de este nuevo actor político.

Somos un grupo de colectivos, de partidos políticos, de ateneos y de ciudadanos y ciudadanas de la Provincia de Tucumán con historias de lucha, conjuntas, individuales y colectivas, a lo largo de varias décadas en las que siempre estuvimos dentro del campo Nacional y Popular y por ello hoy nos identificamos con el modelo de país que nos proponen Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

EL MANIFIESTO ARGENTINO, EL MOVIMIENTO NACIONAL ALFONSINISTA, EL PARTIDO SOLIDARIO, UNIÓN Y PROGRESO SOCIAL, FRENTE DEL PUEBLO UNIDO, KOLINA Y PARTIDO DE LA VICTORIA  coincidimos en la conveniencia y oportunidad de integrarnos en el GRUPO ACONQUIJA. Espacio plural que fuera concebido por algunas de nuestras fuerzas como una propuesta de participación política limitada al municipio de Yerba Buena pero que hoy crece, cuantitativa y cualitativamente, para ofrecer a nuestra provincia una alternativa diferente de organización social. Pretendemos seguir creciendo con la incorporación a futuro de quienes estén dispuestos a ser parte de un proyecto totalmente solidario, como marca nuestra doctrina, que sea capaz de transformar la realidad provincial, en un escenario de mayores oportunidades para todxs lxs tucumanxs, y garantizando mayor calidad institucional.

Buscamos generar nuevos esquemas de estructuración de poder que acerquen a los mandatarios con sus mandantes, generando una genuina aplicación de aquello de que «el pueblo no gobierna sino a través de sus representantes»

Para ello propondremos sistemas y mecanismos que de la misma manera que aplaudiremos los aciertos de la gestión seremos críticos y reclamantes antes los yerros que se cometan, ejerciendo un control de gestión, mediante el aporte de ideas y métodos.

Estamos convencidos de que sólo podremos alcanzar logros concretos con la participación activa y organizada de todas y de todos, mediante la elaboración de proyectos, el desarrollo del pensamiento crítico y la ejecución de acciones que nos identifiquen y nos definan ideólogicamente, resguardando nuestras identidades.

Compartimos la mirada sobre la provincia en la que queremos vivir porque compartimos los sueños de una patria más igualitaria. Es por eso que estamos dispuestos a trabajar en la construcción de más y mejor calidad de vida para los tucumanos, capitalizando los errores del pasado, pensando el presente y construyendo futuro.

TUCUMÁN, 1 de junio de 2020