por Mempo Giardinelli

Nuestro país vive horas turbulentas, y la gran amenazada es la paz social. El gobierno macrista y los medios que lo sostienen han inventado otra porquería mediática, como siempre hacen y con la misma, fría irresponsabilidad.

En medio del descontento general por el desastre económico y el brutal deterioro del trabajo, la educación, la salud y el salario, y del rechazo popular a casi todas las decisiones del presidente, el gobierno salió ahora a tapar el escándalo de los aportes de campaña truchos que involucran a la gobernadora Vidal, al alcalde porteño Rodríguez Larreta y a la siempre imprevisible diputada Carrió.

Ahora se inventaron una jugarreta de supuestos cuadernos con listas de supuestas coimas durante los gobiernos anteriores. Se trata, dicen, de supuestas anotaciones hechas por un supuesto chofer arrepentido. Todo mal, todo trucho y basado en puras fotocopias que se pretenden “documentos judiciales”, en un país donde la fotocopia de tu DNI no te sirve para nada en ninguna ventanilla.

Cuando ya las tropas del ejército se movilizan (en el Chaco, Corrientes y Misiones ya es visible la redoblada presencia de personal armado en calles y rutas) todos los indicadores superficiales sugieren que es gravísimo lo que se viene, si, como parece, la locura gubernamental desata más y más violencia.

Esta nueva escalada de mentiras y acusaciones infamantes, ninguna probada en la Justicia y todas productos bastardos de la perversa imaginación de ideólogos y beneficiarios de la oligarquía, y de sus patrones del capitalismo mundial, obligan a la ciudadanía a estar atenta, alerta y vigilante. Y a no caer en provocaciones, que las hay y las habrá.

Lo bueno que se observa, en tan sombrío panorama, es que en muchos sectores las alertas funcionan y las personas de bien, la gente honrada y sin prontuario, están cada día más conscientes de la basura institucional que es el macrismo. Desde ahí, y aunque todavía moderadamente, la esperanza no deja de crecer en todos los estamentos sociales.

En ese contexto, El Manifiesto Argentinocrece, integrado por argentinos y argentinas que sabemos qué hacer. La suma de propuestas patrióticas que constituyen nuestro IDEARIO contiene todas las respuestas posibles a este presente ominoso, y apunta hacia un futuro de paz, pan, trabajo, dignidad, equidad, derechos, justicia social y soberanía. Allí se cifra la esperanza. *