La difícil situación que vive el país, tanto por la pandemia como por los efectos del ciclo neoliberal, también por las limitaciones y errores propios, exige toda la energía y toda la creatividad del protagonismo y la unidad del pueblo. Necesita del esfuerzo conjunto de la sociedad, de sus organizaciones libres y del Estado.

En este cuadro de situación tan difícil hay quienes quieren medrar, desde afuera y desde dentro del país, con una catástrofe.

Hay que pasar de una alianza electoral a un Frente enraizado institucionalmente en nuestro pueblo. Y ello conforma un nuevo contrato de asociación y participación de los partidos y movimientos sociales y gremiales que lo creamos. Rescatando su pluralidad, su diversidad, su energía y su potencialidad. Hay que reivindicar a cada paso el protagonismo de nuestro pueblo, en paz y rechazando las violencias, las provocaciones y seguir construyendo un camino de unidad popular, democrática y nacional.

En cuatro años de luchas el pueblo creó las condiciones para la unidad en el Frente de Todos que derrotó al Macrismo en las urnas. Ahora, Intentan frenar las medidas positivas del gobierno, desgastarlo, quitarle el sentido para el cual fue creado el Frente y votado el gobierno.

La derecha económica y la ultraderecha política tienen un plan destructivo para el país Para llevarlo a cabo deben impedir el empoderamiento del pueblo, demoler la democracia y la voluntad de transformación expresada en sus luchas y en las urnas, quieren un país dividido.

El Frente de Todos, es portador de una enorme legitimidad proveniente de la voluntad expresada en los comicios. Es portador de una gran responsabilidad de gobernar el destino de los argentinos en un tiempo crítico del mundo y el país. Esa legitimidad de origen hay que fortalecerla generando el espacio para canalizar y plasmar todas las voces de nuestro pueblo.

La “unidad de lo diverso” es hoy una gran fortaleza para representar los distintos intereses a lo largo y a lo ancho del país.  El debate interno y público no es nuestra debilidad, por el contrario, es nuestra fortaleza a condición de crear los canales para transitarlo y sintetizarlo.

Por ello planteamos la necesidad urgente de institucionalizar el Frente.

Es decir, crear las formas orgánicas para que en unidad enfrentemos los problemas del país, priorizando las demandas urgentes de las crisis sanitaria, educacional y social, y demos pasos hacia las reformas estructurales que se necesitan para recuperar la producción y la plena soberanía.

El presidente Alberto Fernández ha reiterado en diversas ocasiones públicas su visión y compromiso con la necesidad de crear una forma de ser Frente de Todos con participación de todos los partidos, como instrumento político y social, de unidad y debate, para enfrentar los graves sufrimientos de nuestro pueblo y construir un país más igualitario. Tenemos las enseñanzas frentistas de una larga historia y también las de otros países hermanos de América Latina.

En esa dirección proponemos una primera etapa que siente las instancias, mecanismos y reglas de juego básicas, para luego en común y a partir de iniciativas, proyectos y documentos que diversos sectores estuvieron trabajando, desarrollemos una forma nueva del Frente que tome lo mejor de la historia propia y de la experiencia regional.

Primera etapa:

  • Convocar a una Mesa nacional integrada por la representación de cada partido integrante del Frente de Todos. La misma se reunirá una vez por mes o a pedido de la mayoría de los partidos del Frente para situaciones que lo ameriten. El propósito perseguido será la construcción de consenso, la consolidación de la unidad, la co-creación de propuestas en materia de políticas públicas y concretar la movilización de las fuerzas del frente en todo el territorio nacional.

 

  • Crear en cada provincia, municipio y barrio las Mesas correspondientes con representación de todos los partidos integrantes. Tales mesas funcionaran con la misma periodicidad que la Mesa Nacional. El propósito perseguido será la representación de la particularidad territorial y el diseño de propuestas en materia de política pública en pos del beneficio local y regional. Y concretar la movilización y participación de las fuerzas sociales y políticas en su provincia, región y municipios.

 

  • Convocar durante el presente año un Congreso Programático del Proyecto Nacional del Siglo XXI, con participación abierta a todos los sectores de la comunidad. Un Congreso que recoja las enseñanzas del difícil tiempo que nos tocó vivir, y asegure un rumbo.

 

  • Organizar unas PASO con la participación de todas las vertientes y partidos del Frente de Todos convirtiéndolas además de un instrumento de selección de candidatos, en un gran debate del movimiento nacional y popular sobre programas y rumbos del Frente y del gobierno de coalición. Y a la vez, un camino a la institucionalización democrática del FdT.

 

  • Derrotar cualquier tendencia a construir la unidad sobre la base de medidas burocráticas o sectarias que impidan la democratización del Frente.

 

  • Lograr que la lista resultante de la misma contenga a todas las listas que participaron con un sistema D’Hont sin piso, lo cual logrará que toda la potencia democrática se exprese en las elecciones generales donde enfrentamos la dura prueba de derrotar a las derechas y ultraderechas y al apoyo que tienen del 1% que detenta el poder económico y mediático.

 

Segunda etapa:

Después de poner en marcha la primera etapa basal de la institucionalidad del FdT, transitar una segunda etapa donde:

  • Se formalice un acta de adhesión del Frente ad-referéndum de los Congresos partidarios o instancia habilitada de cada fuerza política.

 

  • Elaboración de la Declaración de Principios y el Estatuto del FdT.

 

  • Congreso Federal del Frente de Todos. Donde se apruebe el programa, las reglas de juego y normas internas, las formas de organización y participación. Como las formas de resolución democrática de conflictos en unidad. Se cree una mesa federal donde concurran tanto los partidos como los representantes de las provincias, las organizaciones sociales, los representantes de las organizaciones de trabajadores, de empresarios, de estudiantes, de científicos. Y se elija una mesa ejecutiva que conduzca la unidad y la acción de todo el Frente.