Desde El Manifiesto Argentino Neuquén, tal como ya lo hiciéramos a nivel nacional, seguimos exhortando el rechazo al voto electrónico por la posibilidad de fraude, como quedó demostrado con las irregularidades denunciadas en las elecciones para gobernador con Boleta Única Electrónica, que se llevaron a cabo el domingo 10 de marzo de 2019, en la Provincia de Neuquén.

Más allá de los resultados esas señales de alarma son por cierto importantes, porque resultó expuesto que el sistema no es confiable ni seguro. En varias mesas algunas tarjetas pasaban sin imprimirse (las/os técnicos explicaron que fallaban los chips de las mismas). Hubo casos de troqueles que se trababan en las máquinas, éstas debieron ser cambiadas y precintadas. Se produjeron situaciones (sólo aquéllas en donde el elector/a constataba) en las que la máquina imprimía candidatos distintos a los seleccionados por el/la votante y estas circunstancias fueron corroboradas en presencia de autoridades de mesa y fiscales partidarios.

Ante esta circunstancia solicitamos el esclarecimiento por parte de las autoridades competentes y reclamamos que se vuelva a la boleta tradicional de papel, sean elecciones provinciales o nacionales; y esto no es una cuestión partidaria, sino de honestidad con la/el ciudadano que concurre a votar.

El sistema electrónico es factible de ser transgredido. En algunos casos las modificaciones son incontrolables e indetectables, de manera que puede vulnerarse no sólo la buena fe de los electores sino también su opción política en el momento de emitir el sufragio. Existe riesgo verdadero de destruir la democracia, poniéndose el destino del país en manos de intereses de grupos sectoriales y/o foráneos; por la posibilidad cierta de manipulación, por no ser auditable, porque varios países del “primer mundo” la han descartado como sistema confiable (Alemania, Holanda, Finlandia, Irlanda, etc.), porque la experiencia en Neuquén fue negativa, porque aún no sabemos desde qué servidor se dieron los datos y porque expertos en el tema informático han demostrado su fragilidad ante la posibilidad de hackear la boleta, la máquina o el servidor.

Por todo eso, rechazamos lo que consideramos el riesgo de una posible conspiración para torcer la voluntad popular y apelamos a todas las fuerzas políticas y democráticas a prevenir todo intento de fraude.