Colaboración: Lucas Gómez Portillo.

Esto que está por leer es un libro escrito durante estos años de duro y puro neoliberalismo colonial. La idea es publicar algunos fragmentos en La Barraca para acercar las ideas, sentires y pasiones que contiene ese texto cuyo extraño título remite al arte japonés de reconstruir objetos dañados utilizando una técnica que no sólo muestra las antiguas fracturas, sino que lo hace de tal modo que lo que resulta es un nuevo objeto, donde sus cicatrices lo embellecen y resignifican.

Así es nuestra historia y nuestro devenir constitucional patrio, el resultado de múltiples y superpuestas fracturas que en forma urgente debemos reconstruir y resignificar, pero desde la verdad y no desde la mentira y el ocultamiento. Si tuvimos una Constitución nueva en 1949 que se encargó de proponer desde su preámbulo una patria socialmente justa, económicamente independiente y políticamente soberana, y rescataba la cultura nacional como pilar para ello, incorporando los derechos del trabajador, a los niños y los ancianos, y además disponía de potentes mecanismos de regulación económica en manos del Estado para hacerlos efectivos y superar de una vez por todas el atraso y la decadencia de décadas mediante más y mejor democracia, pues entonces esa Constitución debe ser rescatada. Pero no para su exhibición revisionista de museo, sino para encarar un nuevo proceso constituyente que, como el Kintsugi, una lo fracturado (que en nuestro país es mucho y desde hace mucho), e integre y una, dando lugar a una más bella Nación, donde todos y todas tengamos lugar, donde nos podamos realizar bajo un verdadero proyecto común.

Eso intentaremos en estas entregas. Analizar el proceso constituyente desde una mirada política, histórica, económica, y no sólo jurídica, para reelaborar nuestras deudas sociales y pensar nuestras reales fracturas, pasando inmediatamente al análisis del hoy y del futuro, donde nos espera sin dudas una Nueva Constitución.

… Algunos hijos son padres y algunas huellas ya son la piel…

Plateado sobre plateado (Huellas en el mar)

Charly García

Prefacio

De la fragmentación oligárquica al Desarrollo Nacional y Popular

Las siguientes páginas son un intento de superar pesados condicionantes que durante, por lo, menos sesenta años vienen destruyendo las potencialidades de nuestra patria, corroyendo las posibilidades de avanzar hacia un desarrollo Nacional sostenido.

Esos condicionantes, como veremos, no son obra de la mera naturaleza de las cosas o simples errores inocentes, deben ser analizados como el resultado de decisiones tomadas en forma planificada y consciente por grupos minoritarios y poderoso de argentinos, con el único objetivo de mejorar su posición individual y sectorial en alianza con intereses extranjeros, favoreciendo a gobiernos y personas privadas de otros países.

Esa trama del sometimiento[1] aparece en nuestra historia reciente a través de diversos mecanismos que analizaremos en este libro, buscando realizar un ejercicio de la memoria histórica, focalizando en lo callado, lo no dicho y lo prohibido.

Veremos como la violación sistemática de nuestro ordenamiento constitucional desde su aparición en 1853 ha sido el instrumento principal de dicho sometimiento, y como a mediados del siglo pasado la ruptura fue total e irreparable, pero por sobre todo como fuimos víctimas de la desaparición antes jurídica que física, y que la brutalidad fue tan grande que sólo a través de hechos monstruosos lograron que no pudiéramos siquiera hablar de la causa de todos los males. Nos han engañado durante décadas, nos desquician con lo urgente para que no resolvamos lo importante. Debemos abrir los ojos, este libro hace ese llamamiento. Ese desengaño debe producirse urgente, antes que más daño se nos siga ocasionando. No hay más tiempo.

Desde nuestra experiencia personal hemos aprendido a priorizar las preguntas por sobre las respuestas, pero también sabemos que es importante proponer soluciones y respuestas concretas. Entonces, además de plantear puntos de reflexión, diremos que nos parece qué hay que hacer y cómo, en lo estratégico y lo táctico, pero con la certeza de que las respuestas las encontrará, como siempre, el Pueblo a través de sus fuerzas vitales y sus estructuras organizadas.

Entonces, antes que nada deberíamos dejar planteado de ante mano que la salida será la discusión y sanción de una Nueva Constitución. Esa es la gran y definitiva estrategia que debe seguir el Pueblo en el mediano plazo.

Seguramente los actuales dueños de la academia y representantes del status quo negaran esta necesidad. Dirán que todo ya está escrito, que no hace tanto de la reforma del 1994, que esa reforma incluso todavía no ha logrado su cumplimiento pleno, que lo importantes es cumplir con la Constitución vigente antes que sancionar una nueva. Nosotros diremos antes que todo debemos pensar cuál es nuestra Constitución vigente, y luego que sí, que urge discutir y sancionar una nueva Constitución. La Constitución argentina de y para el Siglo XXI.

Y esto no lo decimos desde el capricho o la mera especulación, entendemos que hay múltiples y fuertísimas causas para considerar que la emergencia de esa Nueva Constitución resulta indispensable para avanzar en el desarrollo armónico de nuestra Nación, en paz y con miras al bienestar popular, dejando atrás el atraso y las estructuras que tienden cíclicamente a favorecer a sectores privilegiados a costa de sacrificar la Soberanía Nacional, nuestra Independencia Económica y con ellas la Justicia Social de las enormes mayorías. Pero, por sobre todo, también existen causas urgentes, del hoy, junto con necesidades reales y acuciantes de plantear un diseño constitucional que se proyecte hacia las siguientes décadas, signadas por un avance tecnológico y una transformación social quizás tan relevante como la del siglo XVIII y XIX.

¿Qué nos motiva a escribir estas palabras? Tal vez la ausencia. La sensación de que ya sea intencionadamente, por narcisismo, por excesivo conservadurismo, o por atar el pensamiento a la agenda mediática, la mayoría de los autores o pensadores cercanos a la materia constitucional, o por lo menos quienes más prensa tienen, repiten las mismas gastadas y genéricas respuestas, los mismos preceptos. Pero, por sobre todo, guardan los mismos silencios.

La idea de este texto será postular nuevas herramientas que nos permitan avanzar hacia procesos de mayor democracia real y de adecuar nuestro marco constitucional a las nuevas realidades, lo cual no necesariamente implique crear todo de nuevo sino también rescatar y recrear viejas propuestas o regulaciones.

Consideramos que el principal desafío radica, en analizar la situación de fragmentación, o más bien de fragmentaciones, que existen en nuestras sociedades contemporáneas, más específicamente en Latinoamérica, y aún más específicamente en Argentina. Esta característica será analizada en la primer parte de este trabajo, buscando su consideración tanto por su existencia y entidad actual como por su devenir histórico y su proyección hacia nuestro futuro cercano, donde las nuevas tecnologías plantean desafíos de todo tipo. Buscamos cerrar las fragmentaciones históricas, jurídicas, materiales, territoriales y espirituales que impiden el desarrollo, y por ello las pondremos sobre la mesa.

En la segunda parte puntualizaremos una serie de respuestas estratégicas posibles para encauzar el proceso constituyente y para definir contenidos superadores en el futuro texto constitucional, para una Nueva Constitución.

Cerraremos con propuestas concretas sugiriendo tácticas para avanzar en este camino constituyente.

Esta propuesta no es una idea que nace de la nada. Desde hace años que existen espacios sociales en nuestro país que vienen impulsando la Nueva Constitución. Se destacan el Instituto Arturo Enrique Sampay y el Manifiesto Argentino, de los cuales somos parte activa y esperamos que estas líneas sirvan tanto para estructurar y potenciar las ideas que cada grupo ha elaborado, pero por sobre todo para lograr ese objetivo colectivo.

Vale la pena aclarar, no propiciamos reformas parciales, controladas por acuerdos políticos de cúpula condicionados por los grupos económicos locales colonizados por la hegemonía financiera internacional, buscamos si o si la reforma total, una Nueva Constitución.

Para evitar confusiones, se aclara que lo que se dice en este libro es exclusivamente a título personal, no es la manifestación de ideas del espacio político al que pertenezco ni de referente político alguno. Es un aporte a la discusión y el debate que ojala sirva para convencer y avanzar en el camino que se propone.

[1] Termino acuñado por Jorge Cholvis, ver libro Constitución, Endeudamiento y Políticas Soberanas, Ed. Vuelta a Casa, 2018