Por Mempo Giardinelli

 El mundo agrario siempre ha sido y es, en todo el mundo, bastante conservador y hay infinitas explicaciones políticas y sociológicas para este fenómeno. Y aunque no es el caso desarrollarlas aquí y ahora, sí hay que decir que la renovación de autoridades que se produjo esta semana en la otrora combativa y orgullosa FAA (Federación Agraria Argentina) deja a este instrumento gremial agrario desde ahora en manos de Cambiemos­­.

Este hecho, recientísimo y poco difundido, consolida el apoderamiento del universo agrario argentino por la derecha dura que hoy gobierna nuestro país. Y cuya estrategia de acumulación ya le permitió cooptar a la UIA (Unión Industrial Argentina), la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) y diversas federaciones económicas y asociaciones empresariales.

Informes confiables señalan que detrás de esto está la mano del ex dirigente agrario Eduardo Buzzi, ahora funcionario del gobierno nacional como asesor rentado del presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó. Y también se menciona como fuertes operadores de la maniobra al gobernador mendocino Alfredo Cornejo y al favorito macrista en las sombras Ernesto Sanz. Ambos, según Clarín, habrían apadrinado la elección como nuevo presidente de la FAA del también mendocino Carlos Achetoni.

A años luz de los tiempos en que el histórico presidente de la FAA, Humberto Volando, presidió y condujo la resistencia a las políticas neoliberales de los gobiernos de Menem y De la Rúa, ahora esta entidad se convierte en una caricatura de sí misma, tanto que informes reservados indican que circuló dinero del gobierno macrista para crear filiales truchas que votaran, e incluso en mentideros agrarios se chimenta que el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey o el diputado ultraamarillo Alfredo Olmedo habrían dispuesto autobuses para que fuesen a votar supuestos productores agrarios, obviamente truchos.

Lo cierto es que ésta parece haber sido la elección menos transparente de toda la historia de la FAA, además de que fue el congreso con menor cantidad de productores agropecuarios presentes, mezclados esta vez con punteros políticos, productores truchos, ñoquis diversos y asesores ministeriales totalizando una magra concurrencia de menos de 400 personas.

Lo curioso, desde el punto de vista de este artículo, es que coincidentemente dos miembros de la conducción nacional de El Manifiesto Argentino–Pedro Peretti y quien firma– acabamos de publicar el libro “La Argentina agropecuaria. Propuestas para una agricultura nacional y popular de rostro humano“, en el que desarrollamos la historia reciente del mundo agrario argentino, desnudamos sus trampas, y desarrollamos una nueva, necesaria perspectiva de recuperación a partir de 20 propuestas específicas.

Con prólogo de Adrián Paenza –también miembro fundador de El Manifiesto Argentino– y publicado por Editorial ConTexto, el libro aún no llega a librerías pero ya está disponible en La Barraca, para pedidos por contrareembolso y a sólo $300 más gastos de envío por el momento. @