Por La Barraca

Queridos amigos y queridas amigas que nos leen semana a semana: por esas casualidades del calendario, nuestro número de este viernes aparece el mismo día en que empieza a desaparecer el año. Y entonces, quienes hacemos La Barraca, sentimos que esta coincidencia nos obliga a saludarlos muy afectuosamente y a darles las gracias por su compañía y por su fidelidad a nuestra revista.

Hoy se está yendo un 2021 tan intenso como inolvidable, una bisagra en la historia de nuestro país porque va a identificarse como el año en que se lanzó la campaña de vacunación más importante de la que se tenga memoria. Y, a nivel internacional, quedará como el segundo año de la brutal pandemia que comenzará en Wuhan en diciembre de 2019 y que deja como saldo millones de muertos y de infectados.

Pero también se nos está yendo un 2021 pleno de dolores, con los bolsillos que no llegan a fin de mes, con una soberanía desprotegida por aquellos que se comprometieron a defenderla si los apoyábamos. Con inmensos trabajadores de la salud que, aún tan explotados, fueron la primera línea de batalla. Con otros que en su egoísmo -e ideologías de la edad media- fueron militantes anti-vacunas. Fue también un tiempo de algunas derrotas y de Plazas, de multitudes que se dan cuenta que sin protagonismo social el rumbo del país se repite una y otra vez.

Y un mundo que emerge es todavía más injusto y desigual que al previo a la tragedia. Donde además nuestra tierra se acerca al horizonte sin retorno del cambio climático mientras las elites mundiales defienden un capitalismo que se ha demostrado incompatible con la vida humana.

Así que bien podríamos tomar prestados los dichos de Mafalda para, jocosamente, intentar describir las sensaciones y sentimientos que nos invaden, por estas horas, a los argentinos y a las argentinas: miren que tiene que ser valiente el 2022 para animarse a llegar…

Pero nosotros, quienes conformamos el equipo barraco, sabemos que el año próximo no sólo nos traerá la valentía que necesitamos para enfrentar los trajines de la vida cotidiana, sino que vendrá cargado de ideas innovadoras, de proyectos creativos y de cada vez más notas que inviten a desarrollar el pensamiento crítico, tan necesario en la construcción de soberanía.

Por ahora y durante enero, nos tomamos un descanso durante el que, sin embargo, empezaremos a trabajar en esa dirección para poder brindarles a ustedes, nuestros lectores, una publicación más moderna, más crecida y más fortalecida.

Y con Silvio los invitamos a cantar juntos:

Debes amar la arcilla que va en tus manos

Debes amar su arena hasta la locura

Y si no, no la emprendas que será en vano

Sólo el amor alumbra lo que perdura

Sólo el amor convierte en milagro el barro

Sólo el amor alumbra lo que perdura

Sólo el amor convierte en milagro el barro

Debes amar el tiempo de los intentos

Junto a nuestros fervientes deseos de un final de año en paz y en familia, reciban nuestro abrazo más fraternal. Nos vemos en febrero

 

Alejandro Mosquera

Rosana Herrera de Forgas

Juan Carlos Di Lullo

Alberto Forgas

Moira Gondelhörn

Enrique Aicardi

Alfredo Giorno

Eva Albanese