por Horacio Rovelli

La media sanción de Presupuesto de la Administración Nacional 2019, con el supuesto de un dólar promedio de $ 40,10 para todo el año y una inflación medida por el IPC (Índice de Precios al Consumidor) nivel nacional del 34,8%, y presupuestan los gastos primarios (antes del pago de los intereses de la deuda) que en conjunto solo se acrecentará en un 24,3%.

Esto es, los gastos estatales en educación, salud, asistencia social, previsionales, obra pública, subsidios, etc. solo tienen previsto crecer en su conjunto un 24,3%, con una inflación esperada (por el gobierno de Cambiemos) de 34,8%, lo que significa una fuertísima reducción del gasto público, que el mismo FMI duda que se pueda realizar

Tomando exclusivamente el Esquema Ahorro-Inversión de la Administración Nacional (Todos los gastos de todo el Poder Ejecutivo, Judicial y Legislativo, pero se excluyen los Fondo Fiduciarios y otros gastos del sector público nacional), se observa:

  2018 2019 %
TOTAL DE RECURSOS 2.396.388,4 3.424.476,2 42,9
TOTAL DE GASTO 3.159.657,5 4.024.751,9 27,4
TOTAL GASTO PRIMARIO 2.761.697,1 3.431.745,9 24,3
RESULTADO PRIMARIO -365.308,7 -7.269,7 -98
RESULTADO FINANCIERO -763.269,1 -600.285,7 -21,4
En millones de pesos
Fuente: Proyecto de Ley de Presupuesto 2019

Quiere decir que se ejecuta un severo ajuste en las cuentas públicas, que incluso la empujan a realizarlo a las provincias, no solo porque recortan las transferencias para transporte y para energía (para el conjunto de las provincias eso significó este año 2018 una suma de $ 100.000 millones), sino porque también en la Adenda anexa al Consenso Fiscal que le hicieron firmar antes, solo pueden aumentar el gasto si se incrementa el ingreso y siempre que en el marco de la ley 25.917 (del Régimen Federal de Responsabilidad Fiscal), el límite de gasto público corriente primario neto para el ejercicio fiscal 2019 hayan variado en el año 2018 menos que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para ase año.

Y se ejecuta el ajuste para que quede un saldo de unos $ 600.000 millones (unos U$S 15.000 millones) para pagar los intereses de la deuda.  Saldo que va a ser mayor cuando no se cumpla la pauta de un dólar promedio de $ 40,10 para todo el año 2019, y se tengan que reducir otras erogaciones públicas solo para poder pagar dichos intereses (El Estado recauda en pesos y si el dólar vale más que lo estipulado, se debe juntar más pesos para pagar la misa deuda en dólares)

 

 ACUERDO CON EL FMI

El Directorio del Fondo Monetario Internacional aprobó un crédito stand by[1]por el equivalente a U$s 56.300 millones[2]al gobierno de Cambiemos, de los cuales se desembolsan:

ACUERDO CON EL FMI -Octubre 2018 por U$s 56.300 millones
Mes/año Desembolsos
AÑO 2018   13.346
30 de Octubre 2018 5.700  
Diciembre 7.646  
AÑO 2019   22.658
Marzo 10.843  
Junio 5.421  
Septiembre 5.421  
Diciembre 973  
AÑO 2020   3.892
  973  
  973  
  973  
  973  
AÑO 2021   1.946
  973  
  973  
Total Desembolsos Pendientes   41.842
Nota:  En millones de dólares
Ingresaron al país el primer tramo el 22 de junio 2018 14.458
Fuente:  Carta de Intención con el FMI octubre 2018

Es claro el apoyo a la gestión de Macri, cuando se le prestaría la suma de aproximadamente U$S 50.462 millones hasta el 10 de diciembre de 2019 y, en cambio, hay que empezar a devolver el crédito en el año 2021[3].

Pero en la misma Carta de Intención aprobada por el Directorio del FMI, dicho organismo internacional de crédito observa que el programa económico acordado puede no funcionar, principalmente porque la renovación (cambio de deuda vieja por deuda nueva) de la deuda (Letes – Letras del Tesoro y otros vencimientos de capital de deuda) puede ser menor que el estimado por el gobierno de cambiemos.  En la jerga económica, que el roll over de los títulos sea muy parcial y que sus titulares decidan aceptar los dólares con que se los amortiza (cancela) e irse de la Argentina y que, en ese caso, el país no pueda acceder a los mercados voluntarios de créditos (esto es no hay en el mundo quién nos preste).

Y es claro cuando observamos que solamente para el año 2019 y dada la política de financiar el déficit fiscal con títulos de deuda en dólares (caso de las Letes- Letras del Tesoro) y el descalce de monedas que vienen realizando al cambiar una parte de las Letras de BCRA (Lebac) que eran en pesos por deuda en divisas, más las mismas deudas del BCRA en pesos pero a tasas de arriba del 70% anual, todo ese combo hace que los recursos del FMI y su adelantamiento no alcancen para pagar los equivalentes a U$s 13.100 millones por vencimientos con tenedores privados y organismos más, las Letes (Letras del Tesoro) por un equivalente a U$s 16.700 millones, conformando un total de deuda del Tesoro de la Nación de U$s 29.800 millones. Cifra a la que se debe agregar la de déficit cuasi fiscal o del BCRA en Leliq (Letras líquidas del BCRA) que al 23 de octubre de 2018 sumaban $ 596.410 millones de pesos, más el saldo de Lebac (Letras del BCRA) por otros $ 190.584 millones, que a una tasa del 70% promedio en un año significan $ 550.895 millones y que a un dólar de $ 40,10 implican que se debe pagar unos 13.700 millones de dólares más.

Para el año 2019 a los 29.800 millones de dólares de vencimiento de títulos de deuda le sumamos los 13.700 millones de dólares del déficit del BCRA[4], significan vencimiento por 43.500 millones y el FMI se comprometió a prestar 22.658 millones de dólares para el año 2019, y no hay otro voluntario que aparezca en el horizonte financiero de este endeudado y recesivo país.

 CONCLUSION:

Un severo ajuste de las cuentas públicas repercutirá en una fuerte caída de la demanda interna y de la inversión, en un marco recesivo por las altas tasas de interés y la disminución del consumo.  Esto lo reconoce el FMI, pero lo que tiene parcialmente en cuenta es el saldo externo, el FMI cree que el dólar alcanzado es suficiente para disminuir el Saldo de la Cuenta Corriente (Déficit comercial de mercaderías y servicios, más pago de intereses, más giro de utilidades de las casas extranjeras a sus casa matrices) por un lado, y por el otro no contempla la permanente fuga de capitales que hace que desde el 1 de enero de 2016 al 31 de agosto de 2018 se hayan fugado (FAE – Formación de Activos Externos de residentes argentino) U$s 52.600 millones.

Todo ello agravado por que al ganar las elecciones Jair Bolsonaro en Brasil es esperable que devalúe su moneda para realizar una política de shock que disminuya sus costos medido en divisas, esencialmente su mano de obra y, de esa manera, tornar más competitivo al país que juega en ligas mayores con EEUU y China.

En ese marco es imposible que la Argentina pueda mantener el precario tipo de cambio alcanzado y lo más probable es que volvamos a ser deficitario en el comercio con el vecino país, como lo es estructuralmente, dado que si tomamos los últimos 15 años a esta parte el déficit comercial de Argentina con Brasil supera los U$S 60.000 millones.

Dependiendo de la voluntad de los tenedores de títulos de deuda, de los que tienen excedente y compran dólares para sacarlos de circulación (fuga de capitales) y fundamentalmente de la “paciencia” para llamarlo de algún modo, de la población argentina, hasta que se canse y diga basta, no alcanza solamente con el apoyo del FMI  y de los medios.  La verdad de lo precario y sin norte fijo del gobierno,  sin tener un solo motor de empuje, tarde o temprano saldrá a la luz y dará por tierra con este engendro llamado Gobierno de Cambiemos

 

[1]Esto es, se otorga el crédito en tramos trimestrales sujeto a revisión por el FMI, der no cumplirse las pautas se debe solicitar un waiver (perdón) corrigiendo las metas a realizar, acepta (aprueba) el FMI las mismas y concede el tramo. De no hacerlo se cae todo el crédito contingente y hay que solicitar uno nuevo, con el antecedente que este acuerdo no se cumplió.

[2]Suma final, inferior a los U$S 57.100 millones acordado en un principio,  entre la Directora del FMI, Christine Lagarde y el Ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

[3]El acuerdo Stand-By es por DEG 40.710 millones, aproximadamente unos 56.300 millones de dólares.  El DEG (Derechos Especiales de Giro) es un activo de reserva internacional que se basa en una cesta de monedas (dólar, euro, renminbi, yen y libra esterlina). Actualmente representa a 1,383 dólares.

[4]Descontamos las utilidades del BCRA porque ya están contabilizadas como ingresos en el Presupuesto Nacional 2019 y forman parte de los $ 179.535 millones de Rentas de la Propiedad.