La gobernadora Maria Eugenia Vidal sostiene e impulsa el conflicto con los docentes tanto en un falso convencimiento  que siendo dura frente a las organizaciones que los representan  se fortalece en sus ambiciones electorales, como para respaldar el ajuste del co-gobierno del presidente Macri con el FMI.

Seria ingenuo pensar que con el 32% de inflación prevista por todas la consultoras, muchas de ellas “amigas” del oficialismo, desde el ejecutivo provincial se insista con el 15% de aumento a los trabajadores de la educación, y que ellos acepten bajar sus salarios reales, y que trabajen en condiciones cada vez mas dificiles.

Seria ingenuo no ver que ella impulsa el conflicto cuando tardó 94 días en convocar a la paritaria luego de verse obligada por un fallo judicial. Porque comenzaron a utilizar el depósito de los salarios fuera de tiempo y forma como forma de provocar las medidas de fuerza o para para que pierdan efectividad cuando estan lanzadas.

Seria ingenuo porque el gobierno de Macri y Vidal sostiene la baja de retenciones a los grandes consorcios sojeros y empresas mineras, les hace ganar fortunas con la devalución y les permite y garantiza con la deuda externa la fuga de capitales, eso si, a las maestras y maestros, a los alumnos, a las escuelas, a las familias: ajuste, aumentos de alimentos, de transporte, de gas, de luz, de agua, de obra social.

A las maestras y maestros que sostienen la escuela, que atienden a los chicos, que los alimentan, a los que defienden la escuela publica con el cuerpo y no solo en los discursos de campaña ella les descarga el ajuste, el autoritarismo, la persecusión y amenaza de sus organizaciones gremiales. Mientras ella cierra servicios educativos, sueña con achicar la universidades de la provincia porque no “llegan los pobres”.

Defender la escuela pública es defender la identidad nacional, el progreso, la posibilidad de la movilidad social ascendente, es parte de construir igualdad y libertad. Es un problema de toda la sociedad. La gobernadora echa la culpa docentes para poder quebrar esta idea. Es la vieja estrategia cruel de serparar a la escuela de su sociedad, de las familias.

Por eso desde el Manifiesto Argentino de la provincia de Buenos Airesexigimos a la gobernadora que finalice el conflicto, que se negocie un aumento salarial acorde con lo perdido por la inflación y la prevista para este año, que se destinen partidas a mejorar las estructuras de las escuelas, que se nombren los docentes necesarios. Que cese la persecusión y amenazas a los docentes y organizaciones gremiales, que no se utilice la conciliación obligatoria como amenaza de castigo por un estado patrón, que sueña mas con el ajuste y las multas a los sindicatos, que con los chicos en las aulas, con maestros bien pagos en escuelas dignas y de calidad.

En defensa de la educación publica, de nuestros pibas y pibes, de nuestros barrios, hoy todos somos maestras y maestros.