Por Enrique Aicardi

La lucha durante años de las organizaciones de inquilinos tuvo su victoria días atrás cuando el Senado la aprobó con 42 votos afirmativos y toda la oposición no presente.

Los jugadores de este tema fueron tres: los inquilinos, los propietarios y las inmobiliarias.

La ley implica un determinado avance para proteger el derecho de la vivienda.

Se aplicará un índice para la actualización de los precios y estará formado en igual medida por el índice de precios al consumidor (IPC) y la remuneración imponible promedio de los trabajadores estables (RIPTE). Este índice será publicado mensualmente por el Banco Central.

Se establece como plazo mínimo de la locación a tres años.

El depósito inicial será equivalente a no más de un mes de alquiler.

Las expensas extraordinarias estarán a cargo del propietario y el pago de impuestos que graven la propiedad (AByL y ARBA).

Será a cargo del locador declarar el contrato ante la AFIP.

¿Qué pasaba antes?

Los contratos eran para dos años y tenían un aumento cada seis meses de un 15% a un 18%. En la nueva ley se realizan por año bajo el índice antedicho.

¿Quién se podrá beneficiar con esta nueva ley?. Queda supeditada a los futuros aumentos de inflación y sueldo.

Posiblemente los tres años de contrato sirva para que los inquilinos tengan una seguridad de no cambio durante este período.

¿Qué pasará con los propietarios? ¿Seguirán dando su propiedad para el alquiler o se irán a la venta de los mismos? Muchos de ellos no han blanqueado sus alquileres a la AFIP, medida que no es de su interés.

El tema de las expensas en muchos consorcios no se discriminan las comunes de las extraordinarias, las liquidaciones vienen en un solo monto, ello lleva al no conocimiento exacto de la suma de las extraordinarias.

El tema de las propiedades vacías en muchos países europeos se sanciona con impuestos mantener las viviendas deshabitadas, hoy en la Argentina aplicar estos conceptos sería muy dificultoso políticamente.

Se avecina un gran negocio para los bancos con los seguros de caución, garantía de fianza, etc.

Las Cámaras Inmobiliarias no apoyan los detalles de la ley porque opinan que los propietarios sacarán sus propiedades del alquiler para su venta y que la aplicación del índice va a ser perjudicial para los inquilinos.

La Ministra Bielsa tiene un gran desafío para resolver la situación habitacional de la Argentina. En el país hay nueve millones de inquilinos y sería muy buena la creación de un ente o un departamento dentro del Ministerio del Hábitat para que ellos estuvieran representados.

La ley lleva un artículo que lo señalo como muy positivo: se crea el Programa Nacional de Alquiler Social destinado a la adopción de medidas que tiendan a facilitar el acceso a una vivienda digna en alquiler mediante una contratación formal para personas en situación de vulnerabilidad.

El resultado de esta ley lo dejo al devenir de los desequilibrios monetarios de aumentos fuertes de inflación.

Ha habido un paso, esperemos el camino.