por Angel Hugo Merlo

”…no fue solo el surgimiento del macartismo fue el hecho que me conmovió, sino algo que parecía mas fantasmal y misterioso. Fue el hecho de que una campaña política, objetiva, inteligible de la extrema derecha fuera capaz, no solo de crear terror sino una nueva realidad subjetiva, una verdadera mìstica que iba asumiendo gradualmente hasta alcanzar una resonancia sacra..”

Comentarios de Arthur Miller en relación al contexto político en EEUU contemporáneo al estreno de Las Brujas de Salem.  

La Plata tiene, como pocas ciudades de nuestro país, marcada a fuego los efectos de la violencia ejercida por el Estado para reprimir las voces disidentes. Aunque, naturalmente, queda (mos) pocos quienes han/hemos sufrido las persecuciones, secuestros y desapariciones que nuestra sociedad resistió durante los años de plomo, la memoria sigue latente: como incentivo para seguir pidiendo verdad y justicia, para seguir buscando a nuestro muertos y para recordar que Nunca Mas deberá alcanzarse aquel horror sufrido: sin embargo también actùa sobre nuestro subconsciente previniéndonos acerca de los riesgos que implica pensar diferente.

La administración municipal local, en cómplice sinergia con la provincial, con la cual comparte la cabecera administrativa, ha ido montando un clima de amedrentamiento sistemático: junto a presuntos operativos contra inexistentes “carteles” de la droga (anunciados por la Ministro de Seguridad de la Naciòn, como si efectivamente existieran), se repite la exhibición obscena de fuerzas policiales y gendarmería que simulan protegernos con el solo fin de intentar enmudecernos (incluìdos operativos en la ruta, haciendo descender pasajeros, jóvenes sospechables de serlo, … para comprobar identidades y someterlos a provocadores cacheos), y desmesurados operativos para encorsetar las crecientes movilizaciones.

En el transcurso de las últimas semanas de la campaña previa a las PASO, la excusa utilizada para amedrentar fueron  las penosas consecuencias del plan de exterminio del sistema productivo, la creciente invasión de los espacios públicos de la ciudad por parte del eslabòn mas débil de la estructura de supervivencia, de gran parte de los excluìdos del sistema productivo, los vendedores ambulantes: los manteros; siguiendo la matriz del neoliberalismo, a la falta de respuesta a las necesidades básicas de la población sumergida en la pobreza, se la compensa con el aumento de la represión.

Los reiterados episodios en los que se simula defender a los defraudados comerciantes formales, persiguiendo a vendedores ambulantes e incautándole las pobres mercaderías que exhiben,  son aprovechados para destruir y extraer cartelerìa de los distintos espacios políticos de la oposición u otras expresiones de repudio al proyecto de entrega que sufrimos; aunque la mayoría de las veces es la policía local y provincial, y la gendarmerìa, quienes ejercen esta innoble tarea, no es extraño comprobar que empleados de una oficina multipropòsito de la municipalidad (cínicamente nominada de seguridad urbana) y operarios de cooperativas de trabajo contratados para tareas y compensaciones miserables, se vean forzados a denigrarse, aun mas, ejerciendo la despreciable tarea de censores.

 En ese contexto y a apenas tres días después de un operativo de seguridad montado para perseguir manteros en La Plata, y de la detención de dos de sus militantes, el espacio del Frente de [email protected] que encabeza el ex juez Luis Arias, denunció que el intendente Julio Garro “ lleva adelante una abierta persecución política, espionaje a través de las Fuerzas de Seguridad, como parte de una campaña sucia electoral”.

A la detención de los dos jóvenes militantes de su espacio, por intentar filmar una requisa policial de la mercadería de una mantera, (quienes fueron liberados algunas horas después en el marco de una enorme movilización popular que reunió a militantes de distintas organizaciones sociales, barrales, universitarias y a los dirigentes de las 5 listas que compiten dentro de ese gran espacio), se le agregó un nuevo atropello con reminiscencias procesistas dirigido, nuevamente, hacia la lista de Arias: en esta oportunidad, fue sobre el precandidato a concejal de su lista, Walter Sueiro, a quien cuatro policías de civil le requisaron el teléfono por presuntos intercambios de mensajes de whatsap con manteros. “Ayer por la noche, cuatro personas de civil se aparecieron en su vivienda para secuestrar su teléfono celular y llevarlo a la Departamental. La respuesta obvia fue solicitarles la identificación y la orden judicial correspondiente. Los presentes dijeron que eran empleados de la Fiscalía y que la orden se la iban a mostrar una vez llegados a la DDI”, informó el propio Luis Arias a través de un comunicado.

Según precisó el precandidato a intendente, al presentarse ante el fiscal Álvaro Garganta, el mismo funcionario negó que la Fiscalía realizara ese tipo de diligencia fuera de horario judicial y reconoció, insòlitamente, que “podría tratarse de policías de civil, que podrían haber descubierto mensajes de whatsapp de Walter Sueiro con manteros” , hecho que, de ser cierto, resultarìa censurable, si se tiene en cuenta que Walter Sueiro, es agente de Control Urbano de la municipalidad platense. “Entendemos que están investigando un posible delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público por parte de nuestro militante a partir de ese mensaje telefónico, por lo que evidentemente, nos encontraríamos ante la presencia de escuchas ilegales, puesto que la venta ambulante no es un delito, sino una contravención. Tan ilegal como la diligencia en su casa, llevada a cabo por policías de civil y sin orden judicial”,explicó Arias en su comunicado.

Desde el sector político que representa el ex juez, apuntaron de manera directa al intendente Julio Garro, a quien señalan como el artífice de esta maniobra persecutoria, montada con fines de neto corte electoralista. Cabe recordar que los distintos operativos y despliegues policiales desarrollados en los últimos días, fueron planificados en acción conjunta entre la Municipalidad y el gobierno Provincial de María Eugenia Vidal, quien fuera oportunamente la operadora política detrás del armado del controversial Jury que lo destituyò “No les alcanzó con destituirme ilegalmente de mi cargo de Juez, sino que ahora también han montado una verdadera e inaceptable persecución política. No vamos a prestarnos a este tipo de maniobras que procuran marcar la agenda política poniéndome del lado de la transgresión”, denunciò Arias.

En el transcurso de las distintas movilizaciones que se realizan por este nuevo escenario prefabricado para justificar el creciente estado de excepciòn que se pretende consolidar, el referente de Patria Grande –espacio que impulsa la candidatura de Arias en La Plata– Leandro Amoretti, participó en la marcha que el conjunto de trabajadores y trabajadoras manteras de Plaza San Martín realizaron en el casco céntrico de èsta ciudad. “Intentan construir un hecho político a través de la militarización de la ciudad de La Plata. Ante la falta de logros, impulsan estas medidas como campaña. Estamos en contra de la persecución tanto a los manteros y manteras y, por supuesto, también a nuestros militantes que fueron detenidos hace días, pasando todo un día en la cárcel”, señaló Amoretti durante la movilización que marchó de Plaza Italia hasta la Municipalidad de esta ciudad.

Lo denunciado podrìa tratarse de un par de hechos inconexos o de una desafortunada coincidencia, aunque la circunstancia de que en los 2 episodios hayan sido reprimidos militantes del espacio del precandidato Arias, llama significativamente la atención; lo que no ofrece dudas es la intencionalidad general del oficialismo de pretender disciplinar a las fuerzas de la oposición o las voces disidentes, de toda aquella persona u organización que pretenda expresar las razones de su protesta: sean ciudadanos  aislados que manifiestan su rechazo a las políticas de ajuste, grupos organizados motivados por despidos, reclamos salariales y resistencias de toda naturaleza, se ven expuestos a una desproporcionada represión, solo explicable en términos de hacernos recordar el horror de la experiencia procesista: ya ni siquiera intentan ocultar la existencia de un proyecto de destrucción de la matriz basada en la justicia social y la producción; tampoco ocultan, (incluso se ufanan acompañados por un minúsculo, pero perturbador sector de la sociedad que ha sido alcanzada por el discurso del odio), que no conciben otro proyecto político alternativo, y que harán todo lo que la impunidad mediàtico judicial les permita para hacer prevalecer el horror social, económico, cultural, es decir político, instalado desde diciembre del 2015.