Colaboración: Carlos Resio.

En las elecciones del domingo 27 se produjo un hecho novedoso que, anticipado en las PASO, preanuncia la posibilidad de un reacomodamiento de fuerzas en la política provincial.

La hegemonía oficialista, construida durante 15 años de unicato, se resquebrajó llevando a la boleta de los diputades propuestos por el oficialismo misionero a un cómodo tercer puesto con el 28,6%  detrás de la fórmula del Frente de Todos que rozó el 35% y la de Todos por el Cambio que obtuvo un 33,5%. Este resultado impensado para muchos, recordemos que en las elecciones provinciales el oficialismo obtuvo más del 72%, muestra el fracaso de la estrategia del partido gobernante en la provincia cargado de eslóganes vacíos de un “misionerismo” casi independentista con el que llamaban a defender la provincia de la agresión del gobierno central cualquiera sea el triunfador.

Antes de las PASO el Frente Renovador recomendaba a sus votantes elegir presidente y vice “como si fueran caramelitos”, tal lo dicho por el conductor del espacio el ing. Carlos Rovira, o en el caso del gobernador saliente Hugo Pasalacqua quien pidió “votar por nuestros diputaditos” sin dar importancia al candidato presidencial y enviando miles de sobres a domicilio con la lista propia sumada a las distintas presidenciales.

Esta prédica cambió, forzada por el contundente resultado de las PASO, yel partido gobernante llamó a cortar boleta sumando la de sus diputades al Frente de Todos. Los esfuerzos para revertir la pérdida de votos fueron enormes. Una movilización casi sin precedentes e innumerables recursos puestos en imponer el corte se vieron en esta oportunidad. El cambio de estrategia llegó tarde.

Por otro lado, el espacio de unidad nacional y popular, en sintonía con la sorpresiva nominación de Alberto Fernández, ofreció una alternativa sólida y creíble a la hegemonía mediocre y paralizante en que el Rovirismo mantuvo a la provincia. Esta alternativa, construida trabajosamente alrededor del Unidad Ciudadana primero y luego con la incorporación de importantes sectores como el Frente PAyS, tuvo su premio y lleva al congreso a 2 de los 4 diputados en juego quebrando la supremacía vigente hasta hoy.

Un capítulo aparte merece la militancia del espacio que acompañó la boleta larga del Frente de Todos. Con incansable empeño se recorrió cada rincón de la provincia conversando cara a cara con les ciudadanes, sumando militantes y nuevos dirigentes y logrando una corriente de empatía que tuvo sus resultados. Merece especial mención el trabajo territorial de Nuevo Encuentro que en apenas 2 años logró presencia efectiva en toda la provincia.

A contracara de Todos por el Cambio, me animo a decir que no hubo un solo caso de fiscalización rentada. Fue conmovedor ver a miles de compañeres que sin pertenecer a estructuras partidarias se acercaron a ofrecer su colaboración de forma desinteresada asumiendo un protagonismo clave para el triunfo logrado, tal el caso del Manifiesto Argentino de Posadas, miembro de Unidad Ciudadana en Misiones, que aportó un equipo de fiscalización sin fisuras y con un alto compromiso militante

Sostener y hacer crecer lo conseguido es responsabilidad de dirigentes y militantes comprometides. La tarea será la de evitar que se corten los canales de comunicación directa con el pueblo y la escucha permanente de sus reclamos. De esta forma y mostrando que el compromiso es verdadero podremos incorporar más participación popular para hacer de este triunfo el inicio de un camino de desarrollo para todes.