El dice: “ya fue vetada” y se sienten los dedos en la cara, ¡un latigazo!.

“No vamos a negociar la verdad frente a la mentira”, otro; “régimen tarifario justo”, ¡más fuerte!.

Recibir, uno tras otro, los cachetazos de la indiferencia, la ignorancia y el odio.

Mirar alrededor y buscar los compañeros.