por Alejandro Mosquera

El presidente Mauricio Macri sostuvo desde sus vacaciones que “estaremos mejor”. Cualquiera puede inmediatamente preguntarse ¿Quiénes?. La mayoría de los argentinos sabemos que en 2019 la situación economica y social será muy dura. ¿A quien le habla el presidente? Tambien cualquiera puede darse cuenta que es un mero acto de propaganda mentirosa esperando contener el malestar que se extiende en quienes lo votaron. 

También la mayoría de los argentinos piensa que el actual es un gobierno de ricos y para los ricos. La pobreza llegó al 33,6%, ya hay 13 millones de personas urbanas en la ciudades. Los salarios perdieron el 15% de su poder adquisitivo. Por lo tanto esa frase tiene esa carga de clase que esta señalando su compromiso de cumplir las transformaciones que le reclama el circulo rojo y que no pudo realizar por la resistencia de nuestro pueblo. 

El programa neoliberal le “debe” a las grandes corporaciones reformas tales como la jubilatoria para recrear alguna manera de AFJP, la laboral para flexibilizar los contratos de trabajo, profundizar a desregulacion de los mercados y el comercio, reducir la salud y la educación publica a favor de un achicamiento del gasto y en favor de la concentración en corporaciones de la salud y educacion de calidad y elitista. 

A la vez el gobierno mas refractario a los derechos humanos desde la recuperación de la democracia intenta manipular los miedos de la sociedad al delito y la violencia para perforar el umbral común que se contruyó tanto por el proceso de lucha por la Memoria, Verdad y Justicia, como por las doctrinas estatales a partir del 2003. La doctrina Chocobar, la autorizació/orden a las fuerzas de seguridad federal de disparar por la espalda abriendo la legalizacion extrajudicial de la pena de muerte, las denuncias de posibles presencias terroristas, antes el 2×1 a genocidas, y otras tantas, tratan de resquebrajar la cultura mayoritaria de respeto y vigencia de los derechos humanos. 

A la par desarrollan todas las estrategias abiertas o encubiertas para sostener el gobierno a toda costa. En su agenda está continuar persiguiendo a CFK y su familia, a luchadores y dirigentes politicos opositores, violentar las leyes electorales de la provincia de Buenos Aires que necesitan mayorias calificadas para tratar de eludir la presencia en la boleta electoral de la ex Presidenta. El peronismo clarinesco se prepara para darle una manos a la Gobernadora… una vez mas. 

Estas son algunas de las coordenadas del 2019 que esconden detrás del “estaremos mejor”. 

Y por casa como andamos…

La oposición nacional y popular parece vivir tiempos de unidad. Sin embargo con solo recorrer los distritos del pais se puede ver con claridad que es un momento de construcción y visibilización de los actores de esa confluencia. 

La potencia popular de Cristina, y el crecimiento de la oposición social es la clave de los animos unitarios. El pais va nuevamente a una polarización, y el camino del medio se desvanece porque su experiencia real fue de acompañamiento al macrismo. El progresismo de cuño liberal o antiperonista tiende a dispersarse y en otros casos trata de ser el rostro humano de Cambiemos. 

¿Podrá construirse un frente amplio y patriótico con practicas que impulsen una renovación y transformación de la política, asegurando un rumbo nacional y popular, de independencia, de proteccion del trabajo y la producción nacional, de recuperación de derechos? ¿Podrán desarrollarse mecanismo de participación plural y ciudadana en la elaboración de programas y politicas? ¿se confluirá asegurando las primarias abiertas? 

El rumbo y la metodologia de construcción y participación parecen ser esenciales para poder dotar de la fuerza necesaria al Frente para derrotar a los neoliberales en una elección que hasta aquí parece definirse por un par de puntos. 

Las acitudes de la oposición van a estar condicionadas por el grado de resistencia y movilización que se exprese en las calles. A mayor protagonismo popular en todos los escenarios, sociales y políticos, crecera la profundidad de la transformación que se proponga, más renovación de la política, mayor metodologia participacionista. Protagonizar es abrir paso a la posibilidad de vencer. Esperar observando solo las confrontaciones, acuerdos, conciliabulos de las elites es rendir tributo a la antipolítica y asegurar la continuidad de un gobierno centralista, antifederal, autoritario, de esta versión de los Ceos del neoliberalismo. 

Estas algunas de las coordenadas generales del 2019 en nuestro movimiento, para superar los límites que tiene, la creatividad popular y militante derriba muros, crea movimientos, molesta y a veces será ignorada, pero la semilla esta sembrada y fue regada en este dificil 2018 para tantos hogares. Feliz año, no reencontramos en enero.