por Miguel Núñez Cortés

 Días pasados tuve la posibilidad de informarme sobre la la llamada “ventana de Overton”. Me puse a consultar la mayor cantidad de datos y antecedentes por internet y bajarlos de distintas páginas.

“En teoría política, la ventana Overton es el rango de ideas que el público puede encontrar aceptables. Esta teoría establece que la viabilidad política de una idea depende principalmente de si dicha idea cae dentro de ese rango antes que las preferencias individuales de los políticos. Para cada momento, esta «ventana» incluye un rango de ideas consideradas políticamente aceptables de acuerdo al clima o corriente vigente de la opinión pública, que un político puede recomendar sin ser considerado demasiado extremista para acceder o mantener su cargo público”.

 Pero, se preguntará el lector ¿a que viene esto? Ya se verá. Propongo un examen retrospectivo del debate pre- elecciones de 2015 entre Scioli y Macri. Bien asesorado por su “grupo focal” (focus group en inglés) – que nunca lo abandonó y “hasta casi gobernó” – Macri decidió enfrentar a su contrincante corriendo al centro de su ventana de Overton aquellos temas que mejor impactaran en los distraídos oídos de sus posibles electores, ya saturados previamente por un bombardeo exacerbado e inmoral, fruto de un concertado proceso mediático.

 Y en aquél momento, sin  hesitar. (del latín haesitāre), dijo lo contrario de lo que luego haría. Prometió «no meter miedo, abundancia de trabajo, apoyo a las economías regionales, crecer sostenidamente,  cuidar el empleo de la gente, no abrir la economía a intereses extranjeros (“porque el problema de la Argentina no es el dólar”) , sostuvo que el problema es la inflación que se come el sueldo de los jubilados, de los trabajadores. Recalcó enfáticamente que «conmigo eso no va a pasar». Le preguntaba a su interlocutor: «Daniel ¿crees que la gente es tonta? Yo voy a llevar al país a la pobreza cero, generaré UN MILLÓN de créditos para la vivienda propia, expandiré la economía, jamás bajo mi gobierno habrá ajustes de ningún tipo»
Él, tan ligado al colonianismo cultural, mamado a través de una formación personal devenida del pensamiento que anima a los núcleos agro-exportadores argentinos, dio la espalda a sus compromisos asumidos públicamente y en su primer acto de gobierno no dudó en girar 180 grados. Claro estaba, su ética no le haría reclamo alguno.

Se pudo ver claramente como Mauricio Macri desplazó “La Ventana de Overton”.  Con escalofriante exactitud pudo cambiar la percepción de la opinión pública para que las ideas que antes se consideraban descabelladas fueran naturalizadas rápidamente. Alcanzada la victoria electoral – volvió a correr “La Ventana a Overton” en concordancia con los intereses que siempre defendió.  Hoy ya nadie duda que esto es así.

 Sepa el lector que no se condena a la teoría de “La Ventana de Overton”. Se trata de echar luz sobre maniobras oprobiosas que facilitaron la victoria del actual Presidente. Los testimonios grabados son elocuentes.

 Se puede leer en el Glosario de Filosofía que se dice  que una cosa es verdad o verdadera, para indicar que no se trata de una ilusión, de una apariencia, siendo entonces la verdad idéntica a la realidad, a lo que las cosas son. Entonces la verdad consiste en la adecuación o correspondencia de la proposición con aquello a lo que se refiere (con los hechos, con la cosa). Si tal correspondencia no se da decimos que la proposición es falsa. Esta concepción de la verdad como adecuación, como correspondencia, ya fue formulada por Aristóteles, 350 años antes de Cristo. Juzgará el lector cuánto de verdad y de mentira hubo en aquél mensaje pre-electoral.

Pero vayamos al meollo. Horacio Varela Roca y Domingo J. Mazza en su libro “El sabor de la economía”, ed. Piezas, Baires, 2018, señalan: “con respecto a la pobreza, lo primero que hay que descubrir es que el hambre, la falta de vestido, la ausencia de vivienda y la falta de condiciones dignas, no es pobreza; se trata de crímenes, crímenes cometidos por agentes responsables a los que se los podría definir  – apuntan los autores – como una forma cruel de exterminio. Cruel porque es torturante, ya que se trata de una lenta degradación de las personas para que alcancen los peores niveles de subsistencia  y lleguen a morir”.

Y esto no es pobreza: es miseria y a los que padecen miseria se los llama “miserables”.

 

IMPORTANTE: EL LECTOR INTERESADO PODRÁ ENCONTRAR INFORMACIÓN AMPLIADA EN LOS SIGUIENTES ENLACES.

https://elcanciller.com/nota/6729

https://www.google.com/search?q=mauricio+macri+y+la+ventana+de+overton&oq=mauricio+macri+y+la+ventana+de+overton&aqs=chrome..69i57.11319j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8

https://adelantelafe.com/la-terrible-ventana-overton-legalizar-cualquier-cosa/

http://www.webdianoia.com/glosario/display.php?action=view&id=307