El grano de maíz

José Pedroni

Un grano de maíz, morado y prieto,

pusiste amiga, en la ceniza cálida;

y haciéndote reír, de pronto el grano

se hizo una linda florecilla blanca.

Así también en tu regazo tibio

pusiste un día a descansar mi alma;

y el grano de maíz, que era mi pena,

se abrió como una flor sobre tu falda.

 

por Carlos Resio

Entre la lista de datos inútiles, como por ejemplo que el ojo del avestruz es mas grande que su cerebro o que el vuelo de pollo mas largo registrado duró 13 segundos, está el dato que dice que la Argentina puede producir comida para 10 veces su población. A diferencia de los anteriores, este último tiene una intención aviesa ya que es mencionado, sin más explicación, cada vez que los intereses concentrados de terratenientes, agroexportadoras y pules de siembra ven amenazado una ínfima porción de sus ganancias. Nos dicen que si los dejamos en paz ellos se van a encargar de este portentoso logro aunque, claro, no nos dicen quienes se comerían el producido y quienes se beneficiarían con la riqueza resultante. Nos esconden la información útil que haría que aquel dato vacío tuviera algún sentido

En las últimas dos décadas, nuestro país incorporó tierras cultivables a una velocidad pasmosa gracias a nuevas tecnologías aplicadas a la siembra, a un desenfrenado desmonte y l expulsión de población campesina. Millones de litros de agrotóxicos vertidos sobre la tierra, las aguas y las personas han permitido cosechas inimaginadas y daños irrecuperables. Las ganancias de este “avance” salen por los muchos puertos y por los bancos casi sin control gubernamental y los daños quedan en la tierra, el agua y las personas quienes mueren silenciosamente y solo son visibilizadas por algunas valientes voces que denuncian esta agresión.

En el libro La Argentina Agropecuaria, Pedro Peretti y Mempo Giardinelli, ambos miembros del Manifiesto Argentino, le ponen contenido y razón al cúmulo de datos que, como los mencionados, no son sino un listado de asertos sin sentido si no se presentan como lo hacen los autores en el texto. En el libro se nos muestra con claridad que cuando el poder concentrado nos habla de lo importante que es “el campo” para el desarrollo nacional a la vez obtura la posibilidad de debatir acerca de que dirección debe tomar ese desarrollo y a quienes debe incluir en la generación y el reparto de las riquezas generadas. Claro, no vaya a ser cosa que nos enteremos que lo que en realidad buscan los dueños del poder transnacional es llevarse y exclusivamente ellos mismos esos beneficios.

La voracidad de estas empresas transnacionales, que no es otra cosa que la de sus accionistas y la de quienes la dirigen, ha hecho que pongan su atención en la provincia en Misiones en la búsqueda de los últimos pedazos de tierra donde aún no han clavado sus dientes. Nuestra provincia tiene una larga historia en la producción de maíz criollo con variedades adaptadas a las características de suelo y clima que han demostrado dar importantes rendimientos y que son manejadas por los pequeños productores con razonables costos de producción. Una noticia publicada en enero pasado en la sección de agro de La voz del interior en versión digital*, anunció que  través de la Asociación Maíz y Sorgo argentino, Maizar, la Secretaría de Agro Industria de la Nación está implementando un programa experimental que tiene como objetivo la siembra de 250.000 hectáreas de maíz transgénico en Misiones. La prueba piloto se está realizando en 10 chacras de pequeños productores vinculados con la agricultura familiar para luego impulsar su extensión definitiva. Es útil saber que entre los asociados de Maizar se encuentran empresas como Bayer, Cargil y Nidera pero también instituciones públicas como el INTA. En la nota mencionada, el presidente de la asociación, Alberto Morelli, deja bien en claro que el destino de la producción es la alimentación de cerdos en el sur de Brasil a quienes, por supuesto, compraremos el valor agregado con el que se pagarán los sueldos del trabajo brasileño. De nuevo, el daño para nosotros y el beneficio para otros.

Estos anuncios pusieron en alerta a las asociaciones ambientalistas y de pequeños productores quienes denuncian un intento de una nueva agresión al medioambiente y a la posibilidad de desarrollo autónomo y libre de los miles de pequeños productores de la provincia poniendo en riesgo su salud y la diversidad de sus producciones para beneficio de unos pocos y la satisfacción de una industria que no agrega valor en nuestro territorio. En este sentido, el Colectivo por el NO a los trasngénicos presentó un pedido de informe a la Secretaría de Agro Industria en un listado de mas de 50 preguntas de las cuales solo dos fueron respondidas lo que suma opacidad a la iniciativa y preocupa a la población generando el natural rechazo.

Es especialmente llamativo el silencio del gobierno provincial, aunque algunos de sus funcionarios expresaron su rechazo al proyecto, ya que por la ley nacional 27494, de diciembre de 2018, la provincia de Misiones fue declarada la capital nacional de la biodiversidad.  El proyecto de Maizar, que propone sumar un monocultivo ocupando para ello el 25% del área cultivable siendo que una gran parte ya está ocupada por la foresto industria también monocultivo, está en violenta contradicción con la ley. En el contexto electoral de la provincia, se ha solicitado a los distintos candidatos que se pronuncien acerca de este tema habiendo respondido solo los del frente Popular Agrario y Social quienes se pronunciaron en contra de la iniciativa.

En tiempos en que la desforestación descontrolada, el ataque a la soberanía alimentaria, el uso descontrolado de agrotóxicos y el avance de los proyectos para la construcción de mega represas, entre otros temas preocupantes, se hacen evidentes sus consecuencias y los ciudadanos no podemos ser indiferentes a la permanente denuncia de militantes campesinos, ecologistas y científicos que, hasta ahora, nos vienen alertando casi en soledad.

 

* http://agrovoz.lavoz.com.ar/agricultura/misiones-nuevo-territorio-que-conquista-maiz