por Julio Rudman

Así se llama un libro del mítico dirigente comunista, Benito Marianetti, en el que desarrolla la realidad del momento en la industria madre local, la vitivinicultura. Y su historia.

Ayer recordé a don Benito mientras la sede del Comando de Campaña del Frente de Todos hervía de abrazos.
¿Qué sucedió para que una provincia mimada por el macrismo diera el batacazo impensado aun para nosotros? Creo que la lectura debe ser multicausal. Veamos.
Algo se venía intuyendo en las PASO locales. La ventaja del radicalismo macrista fue de 7 puntos cuando Cornejo y los suyos imaginaban el doble, por lo menos. Vale recordar que nuestra provincia es la mejor alumna del gobierno nacional. Más obediente que Buenos Aires, me parece. Doy un solo ejemplo, para no abundar. Acá se impuso el denominado Ítem Aula, una especie de extorsión legal a docentes, un instrumento de flexibilización laboral sectorial avalado inclusive por la Suprema Corte provincial y caso testigo para imponerlo en el resto del país en un eventual segundo mandato.
La deuda externa contraída por Cornejo asciende a más de 55 mil millones de pesos. Una enormidad. Casi en espejo de la nacional. Está en paseos, plazas, bicisendas y firuletes ornamentales varios. Entre tanto, la desigualdad y el abandono de los barrios periféricos y del interior son pavorosos.
En el plano de la economía también doy un dato ilustrativo. Entraron millones de litros de vino chileno y español arrinconando a la industria local a una situación muy delicada.
En lo estrictamente político caben algunas observaciones. Cornejo, actual gobernador y primer candidato a diputado nacional, es un dirigente rústico, duro, pero con muy buena cintura. O capacidad de rosca, para decirlo en criollo. Utilizó para esta campaña un tono muy agresivo, inclusive en lo físico. Se hizo masivo el episodio de patoterismo que vivió Gabriela Malinar, candidata a concejal en Godoy Cruz, a manos de un joven empleado municipal y militante de Cambiemos, adicto y a cargo de niños de 5 años en su barrio. Esa misma agresión la vivió Anabel Fernández Sagasti, senadora nacional y candidata a gobernadora por el Frente de Todos.
Ella, alumna mimada de Cristina, abogada y de un perfil firme, pero tranquilo, ha crecido en la consideración popular y podría transformarse el próximo 29 de setiembre en la primera mujer en acceder a ese cargo. El aluvión Alberto-Cristina también jugó un rol decisivo. Ejemplifico. También perdió Cornejo en la lista de diputados nacionales. Le ganó, por muy poco, pero le ganó Marisa Uceda, joven y muy talentosa abogada laboralista y militante feminista, pero casi desconocida en la sociedad.
De cara a las generales para gobernador aquellos 7 puntos que parecían inalcanzables hoy son un objetivo difícil, pero posible.
Las caras nocturnas de Alfreo Cornejo y su grupo íntimo, incluido Rodolfo Suárez, su candidato, más las de algunos periodistas de su palo, son elocuentes.