“Puesto que el odio, la tontería y el delirio, producen efectos duraderos, no veía por qué la lucidez, la justicia y la benevolencia no alcanzarían los suyos”.

MEMORIAS DE ADRIANO de Marguerite Yourcenar

Por Mirta Secondo

En estos tiempos de urgencias de candidaturas, hay sin embargo otras cuestiones centrales que apuntan a lo que Cristina marca como fundamental, no solo ganar las elecciones sino la gobernabilidad.

La voz de una mujer que nos interpela y nos convoca.

El Libro, su presentación, la foto en la sede del PJ, el video lanzando la candidatura a presidente de Alberto Fernández y ella como vice, son textos e imágenes que se resignifican unos a otros. Siempre ocupando el centro de la escena política, aún con su renunciamiento a la candidatura presidencial, o precisamente por ello. “Más que los cargos siempre me importó tener un lugar en la historia.”

Esa voz nos convoca a debatir en el Ágora qué proyecto de país que queremos.

Nos convoca no como vecinos, sino como ciudadanos responsables, con derechos a los que hay que defender y con deberes para lograr un nuevo contrato social.Los empresarios, los sindicalistas, los jueces, los dirigentes tienen deberes para con la sociedad, también los ciudadanos de a pie.

“Porque la bronca, la queja individual, nunca transformaron la realidad. Es con otros y organizados, en el marco de la realización social colectiva como se va a poder transformar el país, es el modo en que la queja se transforme en propuesta, de otro modo, el individualismo devora el esfuerzo personal”.

Mientras en el ágora de la antigua Grecia no tenían voz ni las mujeres, ni los esclavos, ni los metecos, esta vez la convocatoria es a todos y a todas.

Una pregunta fundamental: ¿Si la justicia está pervertida, salvo honrosas excepciones, puede haber democracia? El debate sobre la justicia es una asignatura pendiente.

¿Puede ser la educación una mercancía más? ¿Qué educación queremos? El abandono de la Educación Pública provoca estragos.

¿Cómo es posible que enfermedades como la tuberculosis y el sarampión que creíamos erradicadas, se estén propagando en la población? El hambre y la falta de vacunas son las causales.

¿Pueden seguir siendo fumigados con agroquímicos, campos y poblaciones?

En esta hora dramática nadie puede permanecer indiferente.

Se trata de correr el velo para que no haya engañados, es un modelo político de exclusión el que nos endeuda, entrega soberanía, y  eso lo que afecta la vida cotidiana de cada uno, provocando la pérdida de empleo, el hambre, etc.

En el libro Cristina, se pregunta muchas veces que pasó que “la gente” no valoró todo lo que se hizo, lo que se avanzó en 12 años, para votar el proyecto que está en las antípodas.

La pregunta clave: ¿Se puede dar la batalla para la construcción de sentido común, sin desarrollar pensamiento crítico?

Con mentira tras mentira, los medios dominantes han logrado que “la gente” las repita como un mantra, y han generado un odio irracional, acentuando los prejuicios que vienen desde la fundación de la nación; porque “los vagos y choriplaneros” en la época de Sarmiento eran los gauchos, llamados “vagos y mal entretenidos, la chusma, incivil y bárbara”

Es necesario que la palabra vuelva a tener valor de verdad.

No parece ser el camino el uso de la neurociencias como cuasi religión, que con concepciones reduccionistas aparece como otro modo de captación acrítica del pensamiento de la población.

La voz de Cristina nos devuelve la esperanza. “Vamos a trabajar para volver a tener futuro” “No se trata de volver al pasado, porque eso es imposible, el mundo ha cambiado y nosotros también”.

En el libro nos cuenta que cuando Néstor partió además de perder al compañero de su vida, le faltó esa faceta de conocedor de la construcción política que él encarnaba tan bien y entonces ella no pudo ver ciertas cosas.

Es la virtud que resalta de Alberto Fernández y que tiene que ver con su decisión. “Lo vi junto a Néstor, decidir, organizar y llegar a acuerdos los más amplios posibles”.

Alberto Fernández trae siempre la palabra, las anécdotas de Néstor y  llama a acordar que país queremos, a olvidar rencores y a unirnos para poder salir adelante. “Ninguna solución puede darse a costa de los que la están pasando mal.”

Tenemos que convocar a todos, porque la situación ha llegado al límite y porque primero está la Patria.

Algunas de las Propuestas de cómo salir: Lo primero convocar a un gran acuerdo económico y social.

Desde su equipo económico proyectan: Producción de conocimientos para el desarrollo tecnológico que posibilite incorporar nuevas prácticas productivas. No solamente apuntar a las energías renovables, sino fundamentalmente dejar de importar los equipos de producción de estas energías y fabricarlos en el país, sustitución de importaciones. A través del desarrollo de ciencia y tecnología incorporarle valor agregado a nuestras exportaciones.

Interconexión entre inversión estatal y privada de diversos rubros industriales y la investigación científica que funcionen en forma cooperativa para generar trabajo y desarrollo.

Inmenso desafío sacar el país adelante, la Fórmula Fernández Fernández tiene respuestas.