Por Horacio Rovelli

Vicentín es un grupo conformado por más de 20 sociedades que controla directa o indirectamente a través de sociedades uruguayas y que ni siquiera se menciona en el expediente de su concurso.  Que explotan al menos ocho actividades industriales distintas (cerealera, aceitera, biodiesel, algodonera, vinos, mostos, miel, frigoríficos, etc.) con elevado volumen de producción y exportación.  Ahora, por la difusión del caso, sabemos que Vicentin Family Group  de Uruguay controla a las sociedades que hasta hace cinco años controlaba Vicentin S.A.I.C.

La UIF (Unidad de Información Financiera de la República Argentina) se presentó a la justicia pidiendo ser tenida como querellante fundándose en que: “Existen indicios que nos permiten sostener que Vicentin no solo habría simulado su estado de cesación de pago sino que, a su vez, habría utilizado su estructura en el exterior y/o la de Glencore para remitir sus ganancias al exterior.

Una de las triangulaciones del grupo Vicentin es con la República de Paraguay donde tienen una empresa, Vicentin Paraguay SA, quién tras el derrape financiero de su controladora en la Argentina sufrió denuncia por evasión fiscal y lavado de activos, dado que habían pasado como granos paraguayos para no abonar los derechos de exportación y porque, según la presentación judicial, el 16,67% del paquete accionario de la empresa Renova SA (que produce Biodiesel y muele granos y exporta aceites y harinas desde su  puerto en Timbués –Santa Fe)  sería propiedad de la filial paraguaya y, fue vendida a la socia Glencore en 122.700.000 dólares el 2 de diciembre de 2019, 48 horas antes de que el grupo cesara sus pagos por “stress financiero”.

En el año 2019, según afirma Vicentin SAIC, su subsidiaria en Paraguay exportó soja por 880.000 toneladas con una participación del 16% del total vendido desde ese país (que exporto 5.500.000 toneladas de soja),  que lo convirtió en la segunda empresa exportadora (detrás de la empresa China Cofco) y no cuenta con más de 15 empleados.

También siempre según la versión de Vicentin SAIC, la subsidiaria de Paraguay en el año 2013 compró el 50% de la participación de Molinos Río de la Plata en Renova SA (el 16,67% del paquete accionario), pero después dicen que la que vende esa participación a Glencore es la filial de Uruguay que reside en zona franca.

Verificado el monto que adeuda Vicentin por el juzgado del juez Fabián Lorenzini de Reconquista, suman a febrero de este año, en pesos y en divisas, el equivalente a  $100.300.000.000 (cien mil trescientos millones de pesos) unos 1.580 millones de dólares (se toma el tipo de cambio de la verificación de deuda de $ 63,40). Unos 350 millones de dólares es con el Banco de la Nación Argentina, pero suman 1.895 personas (físicas y jurídicas) por compra de granos; a 586 por bienes y servicios; a 37 entidades financieras; a 19 organismos fiscales y aduaneros; a 98 accionistas y a tres sociedades vinculadas.

De acuerdo las declaraciones de uno de los principales acreedores, el presidente de la Asociación de Cooperativas Argentinas, Claudio Soumoulou, Vicentin le adeuda al movimiento cooperativo agrario 90 millones de dólares y no 75,5 millones como fueron certificados, porque según dijo impera la confianza.  La traducción es que le entregaban granos para que Vicentin muela y haga harina u aceite sin documentación alguna, se lo entregaban de palabra (y sin pagar impuestos ni derechos).

Pero a su vez a Vicentin SAIC le deben por haberle comprado y no haber abonado la compra por $ 4.292.413.623.- (figuran como deudores por ventas), es un listado de más de 1.800 deudores, pero la firma Nacadie Comercial SA explica poco más de la mitad: $ 2.164.681.943,52, un 50,4% del total. Nacadie Comercial SA está registrada en Uruguay con domicilio en la zona franca de Montevideo. El abogado Mariano Moyano contratado por acreedores internacionales de Vicentin, no pudo acceder a la nómina de accionistas y directores, pero sí a su apoderado: Patricio Coghlan, contador argentino con domicilio en CABA. Coghlan es, a su vez, director de ENAV Sociedad Anónima, empresa mendocina del Grupo Vicentin que tiene además, como directores, a Máximo Javier Padoan y Gustavo Nardelli. Nacadie Comercial SA de Uruguay otorgaba las garantías para los préstamos que Vicentin solicitaba al fondo TriLinc Global Impact Fund.  Y a su vez le vende harina, pellet y aceite a la firma Nacadie Comercial SA de Panamá.

Patricio Coghlan, en representación de Nacadie Uruguay, constituyó el 9 de septiembre de 2019 Nacadie Comercial SA Argentina, cuyo domicilio legal es en Reconquista, Santa Fe, en Boulevard Hipólito Irigoyen 298, que es el mismo domicilio legal de Friar SA, el frigorífico exportador del Grupo Vicentin.

ARISTAS Y TRASFONDOS

El tema Vicentin tiene varias aristas y trasfondos, pero uno de ellos es que tipo de país queremos y allí, la historia tiene cosas para decirnos.

En 1860 el gobierno paraguayo levantaba astilleros y fábricas metalúrgicas, cuenta con ferrocarriles y telégrafos, levanta escuelas primarias en todo el país y a los mejores alumnos los envía a Europa a capacitarse.  El Estado era el único poseedor de las tierras que daba en arriendo a familias y que explotaba el mismo Estado paraguayo.  Antes de la invasión de la triple alianza de Mitre, el Imperio de Brasil y el asesino de gauchos, Venancio Flores, Paraguay era la única nación de Latino América que, como decía Juan Bautista Alberdi “No tenía deuda pública extranjera. Pero tenía ferrocarriles, telégrafo, arsenales, barcos a vapor construidos en Paraguay”.  No había estancias ni estancieros, cualquiera de los magnates de la pampa húmeda tenía más recursos y mejor nivel de vida que las autoridades y el pueblo paraguayo.  Los productores paraguayos colocaban la comercialización al exterior de yerba mate, maíz, tabaco, azúcar en su Estado.  Paraguay evolucionaba  independiente hacia la civilización industrial y, la invasión de la triple infamia la convirtió en una  semicolonia, sin contar la mutilación de su territorio y la liquidación de casi toda su población masculina.  Juan. B. Alberdi va a decir: “Paraguay representa  la civilización, pues pelea por la libertad  de los ríos contra las tradiciones del monopolio colonial, por el noble principio de las nacionalidades, por el equilibrio no solo del Plata, sino de toda La América del Sur (Alberdi Obras Completas Vol. VI Pág. 340).

Salvando el tiempo y la distancia, vemos reflejado en las triangulaciones, evasión del pago de impuestos, fuga de capitales, fijación de precios de los alimentos en la actividad de Vicentin, el derrotero lógico de ese capitalismo depredador y salvaje de Bartolomé Mitre, que le hace decir: “En la guerra del Paraguay ha triunfado no sólo la República Argentina sino también los grandes principios del libre cambio (…) Cuando nuestros guerreros vuelvan de su campaña, podrá el comercio ver inscripto en sus banderas victoriosas los grandes principios que los apóstoles del libre cambio han proclamado”.

En mayo de 2021 vence el contrato de Concesión del Dragado y Balizamiento del Río Paraná y del Río de la Plata de la denominada Hidrovía, que se extendió por 26 años y que usufructúan en 14 puertos privados grupos como el de Vicentin.  Es hora que comience a tomar consciencia de la situación y que se revierta.