Última mirada de teresa

En esta soledad de paredes tan altas
apenas sos un nombre en el silencio
(entre tantos extraños) que imagino,
antes de aquellas plantas
dejadas de regar.
Sola y tan solo a solas mientras espero el tiempo
igual que una memoria sin futuro
digo cosas, te hablo
sintiendo que a tus manos ha llegado el invierno.
Porque dicen me dicen
que no voy a llevarte de regreso esta vez
que sólo soy la sombra en el patio nublado de tus ojos
donde termina el día que no tiene defensa
donde bajan la voz los visitantes
donde a nadie interesa, ahora, si te vas
con tus ojos vidriados ya sin verme.
 

 

 

 

 

 

Cantan, y cuando cantan parece que están solos.
Miran, y cuando miran parece que  están solos.
Sienten, y cuando sienten parece que están solos.
Rafael Alberti

Ahora estoy de regreso
llevando aquello previo a lo dejado
para que no me aturdan las palabras
que pasan.
Siempre estoy de regreso cuando la tarde
baja por su ruta. Y descanso en lo poco que ilusiono.
El dudoso horizonte, intenso y ondulante
(que no ocupa lugar en la ventana)
comienza a destejer la piel donde estuvimos.
En ese tiempo inmóvil, a un lado del camino
el recuerdo entretiene lo que quedó en las cosas
como lo que se busca ya encontrado
pensando en lo que haremos estando de regreso
en la arboleda perdida.