Por Ateneo Alcira

La existencia del Ateneo se fue gestando ya desde el comienzo de la pandemia, cuando muchos de nosotros y nosotras tuvimos la oportunidad de reunirnos en la virtualidad para compartir vivencias, sentires, pensares y también sueños que se fueron volviendo colectivos.  Empezamos a vislumbrar un horizonte distinto de participación de la vida pública, como su nombre lo sugiere, horizontal, plural, desde el llano y de a pie. Porque ni “la política” ni los asuntos del Estado son privativos de ninguna casta, sino que sostenemos que esa creencia impuesta surge del desgaste constante sobre la potencia creadora y transformadora de cada persona y cada colectivo.

En la última década nos han querido convencer, cada vez con mayor violencia, que la política es no sólo mala palabra sino una mala práctica que surge de un grupo reducido de inescrupulosos provenientes de los sectores populares, a los que han traicionado para enriquecerse. Sin embargo, cada día podemos ver con más y más claras pruebas que los intentos e ideales de una Patria para todos, todas y todes naufragan ante los intereses particulares de quienes privilegian como tradición familiar la acumulación de riqueza y poder para el ejercer el dominio sobre las personas.

En este contexto de confusión nada inocente, donde las emociones a flor de piel dificultan el entendimiento y la escucha, vemos urgente la necesidad de crear un espacio de debate de ideas, diálogo comunitario sobre proyectos, entrecruzamiento de miradas en retrospectiva sobre nuestro pasado común; porque sólo poniendo palabra a esas emociones, a las vivencias y a los sueños individuales y colectivos es que podremos trazar mancomunadamente un buen rumbo.

Interpretando ese rumbo que incluye también la necesidad de un discurso y una práctica cotidiana de los compañeros y compañeras basada en la lealtad, la solidaridad, el patriotismo; porque hay espacio para todos, todas y todes.

Quienes conformamos el Ateneo estamos [email protected] de que sólo reconociendo en el otro y la otra su potencia creadora y transformadora de la realidad, de la necesidad y del dolor podremos reconstruir el sueño de una Patria de amor e igualdad, volviéndolo una realidad efectiva para la felicidad de todos, todas y todes.

Este espacio entonces, se abre como un espacio donde nos demos una tregua de escucha y comprensión; como una oportunidad de comprender las visiones y vivencias de cada uno y cada una y enriquecernos con ellas y con el diálogo y debate que se desarrollen en el compartir. Buscamos trascender la idea de antipolítica proponiendo que [email protected] seamos conscientes de nuestra calidad de sujetos y sujetas políticos, que [email protected] ejerzamos acciones políticas conscientemente para estar, como comunidad, donde queremos estar.

Si bien la enorme mayoría provenimos del campo popular nacional y nuestramericano, (y muchos específicamente del peronismo en todas las vertientes que, en cada momento histórico, han perseguido la justicia social), entendemos que el debate debe ser amplio, y situado en la pampa húmeda que habitamos, en lo que se llamó “zona de fortines”, en la patria ganadera del latifundio; con todas las voces que la habitan y nos narran, porque sabemos que de cada territorio y sus particulares construcciones y porosidades surgen las experiencias y se amasan los intereses que dan forma a los discursos influyentes en manejo de la cosa pública y, por tanto, condicionan los destinos comunes. Y en esa pluralidad de voces proponemos dar vida y validez también a las que se intentó fueran acalladas por el genocidio originario, las guerras internas del Siglo XIX, el fraude del Siglo XX, la proscripción, el genocidio político y la plata dulce. 

Así es que invitamos formal, pero también cordialmente, a todas las personas vecinas de la ciudad, del partido y de la región, a sumarse al intercambio respetuoso de ideas con la intención de enriquecer en la pluralidad nuestro pensamiento y prácticas cotidianas que influyen en la comunidad, ya que, como sabemos “lo personal es político”; tanto para formación de cuadros políticos, delegados/as sindicales, como para el ciudadano o ciudadana de a pie que día a día se ve avasallado en el ejercicio de sus derechos.

Nuestra propuesta es, entonces, generar un espacio permanente para el diálogo, la discusión y el debate sobre la realidad y los diversos sustratos ideológicos en los que se asienta, en miras a tejer colectivamente información ciudadana y formación política para involucrarse activamente en la vida pública, porque, como dijo Bertolt Brecht, “El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.”

Y, hace miles de años, Platón, al decir: “El precio de desentenderse de la política, es el ser gobernado por los peores hombres” fue sin dudas inspiración de la doctrina peronista, que aspira a que en cada ciudadano haya un militante en acto que vive comprometido con la transformación de la realidad, y también un potencial dirigente; porque Perón también planteaba que las doctrinas no son eternas sino en sus grandes principios, por lo que es necesario ir adaptándolas a los tiempos, al progreso y a las necesidades.

Pues bien, nuestro tiempo actual requiere de la escucha y la re-formulación para la aplicación aggiornada de esos grandes principios que enmarcan cualquier rumbo que tomemos, buscando la consolidación de una patria justa, libre, soberana y plural.

Bienvenidos, bienvenidas y bienvenidos al Ateneo Barrial de Formación Política y Ciudadana Alcira Argumedo. Desde Azul, centro de la Provincia de Buenos Aires, para todos los rincones de la Patria.