Por Emma Le Bozec                                                                      

| El hombre ha muerto. La barba no lo sabe. Crecen las uñas. Haiku de Jorge Luis Borges

Hace pocos días falleció el líder del peronismo de los años 90, el único peronismo que  portó en su seno el neoliberalismo. Fue engendrado por el indiscutido líder peronista que marcó una época de divisiones y contradicciones, porque si algo caracterizó al peronismo fueron los principios que el neoliberalismo intentó destruir.                                                      

Ansiosos  por ejercer el poder, muchos compañeros se convirtieron en dirigentes al calor de esa mala escuela, que para otros significó el gran desafío del equilibrista de seguir sobre la cuerda sin caerse al vacío.             

El hombre ha muerto y la década de los 90 también… pero ¿cuánto siguieron creciendo su barba y sus uñas?  Desocupación, cierre de empresas, privatizaciones de las empresas estatales (ferrocarriles, aerolíneas, agua y energía, canales de televisión, restricciones en el presupuesto de ciencia y tecnología, etc.), endeudamiento, vaciamiento del sistema educativo, mayoría automática en la Corte Suprema de Justicia, indultos a más de 1.200 civiles y militares incluyendo los condenados en el Juicio a las Juntas, y una larga lista de etcéteras de las políticas públicas decididas en los EE.UU, a partir de su alineamiento automático. Todas estas reestructuraciones al servicio del imperio no se hubieran podido realizar sin la complicidad de la entonces dirigencia peronista, llevada de las narices por su líder carismático.

Afortunadamente, en 2003 la historia nos dio la oportunidad de una revancha, de la mano de otro líder que, desde la Patagonia resistió esas políticas como un equilibrista sobre las cuerdas con el viento patagónico en contra.        

Se la denominó “La década ganada”  y su líder fue llorado por una multitud. Y parece que es tanto lo que le siguieron creciendo su barba y sus uñas, que creemos que no ha muerto.

Desde los 90 a la fecha dos modelos opuestos conviven dentro de las huestes peronistas y el gobierno nacional y popular sufrió nuevas embestidas desde el poder central con la siempre adictiva complicidad de los vendepatria.

Es menester señalar los logros del kirchnerismo; no vaya a ser cosa que, desde sus entrañas, se engendren nuevas políticas de entrega.

En la Década Ganada Néstor Kirchner tuvo una activa participación en el diseño de la integración latinoamericana, que permitió a sus naciones enfrentar unidas al Consenso de Washington. Así, se crean la UNASUR con la participación de 12 naciones sudamericanas;  la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos  y Caribeños) con 33 miembros; el ALBA (Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra  América) y se fortalece el rol del Mercosur. Todos estos organismos defendieron la soberanía de sus estados,  potenciaron económicamente sus recursos naturales y emprendieron la justicia social. La adquisición  de nuevos derechos durante los gobiernos de Néstor y de Cristina conforman una indeleble marca K, que sostiene un vínculo sagrado entre el pueblo y sus líderes. Tanto Néstor como Cristina resolvían sus políticas públicas generando trabajo y apoyando desde el Estado las empresas que favorecían el crecimiento argentino, siempre “con el pueblo adentro”. Esto es, con una clara política de redistribución basada en el consumo.

Ahora bien, nadie ignora los reacomodamientos negativos surgidos en Nuestramérica con el nuevo Plan Cóndor, a partir del cual no se requiere de los ejércitos para fundar golpes de Estado, sino que el llamado lawfare hoy desarrolla esa tarea. Cristina, con sus dones pedagógicos, explicó que el lawfare es la articulación de los medios de comunicación y el Poder Judicial para perseguir a los líderes políticos y los gobiernos populares y que tiene como rol fundamental disciplinar a la nueva dirigencia.

En esta nueva década, sólo nuestra líder pudo sobrevivir al nuevo Plan Cóndor, a partir de conformar la unidad con el frente renovador, un peronismo cuyos líderes, aunque no lo confiesen, se sienten más cómodos con los principios neoliberales.

Un exceso de comisiones se convocan con el remanido discurso del “diálogo” y del “consenso”, dos herramientas incuestionables de la política, siempre y cuando estén al servicio de los intereses del pueblo.

Resuena esta semana la palabra “inmoralidad” con especial énfasis desde los medios de información propios y ajenos. A la luz de acontecimientos en los que el Poder Judicial inventa causas para someter a dirigentes políticos a prisión (son más de 30); de otras cientos de causas graves cajoneadas (que incluyen a las de contrabando y de entrega de nuestro patrimonio y recursos naturales)  y de los vergonzantes índices del hambre… hablar de un plan estratégico para los próximos 30 años, suena absurdo.

 Me pregunto si Perón con sus planes quinquenales se equivocaba y qué fue lo que le impidió a este gran estadista ejercer su talento para el diseño de políticas de Estado permanentes. Si hubieran leído autores del pensamiento nacional y nociones de economía política antes de recurrir a consejeros con visiones eurocéntricas y de pararse con la soberbia de los catedráticos de escritorio se podría evitar el absurdo y esos fondos destinados a fines dialógicos podrían incrementar las proteínas de la alimentación de la niñez. Porque es imposible garantizar políticas de largo plazo con las neuronas detenidas en el desarrollo de quienes en un futuro cercano serán los ciudadanos y ciudadanas que deban emitir su voto.

La única inmoralidad que no podemos seguir tolerando como hecho natural es el hambre de la mitad de nuestra niñez y la cárcel de quienes se destacaron en la lucha a favor de la justicia social y continúan privándonos de su ferviente y ejemplar dedicación, ahora que el gobierno es nacional y popular.

  ¡Cuidado! El nuevo Plan Cóndor no ha muerto y a los muertos les siguen creciendo las barbas y las uñas.  

Plan Cóndor

tal vez porque se alimentaban como él de los muertos

tal vez porque creyeron que sus gigantescas alas

taparían el sol

o que sus poderosas garras podrían someternos

per-pe-tua-men-te

no percibieron su imposible 

movimiento de retracción ni que Graciela

aún colgada de la picota y desnuda

se podría fugar

una hembra puede burlar a su verdugo y tomar su arma

desatar a su compañero y

del Plan Cóndor

entre horrores y errores ¡escapar!

¡allá viene el tren! ¡o nos mata o escapamos!

(desnudos atravesaron las vías)

la piel de la noche en cautiverio

aguanta como miel de patria dulce

aguanta la respiración por los nuevos hermanos

con melena blanca de horror

y labios pegados sin saliva

de tantos silencios y gritos de picanas

la piel de hielo caliente de la noche en cautiverio

aguanta como miel de patria dulce

por las nuevas hermanas

que vienen pariendo   

debajo de la tierra

para arrojar sus placentas después

de cada soñada ave fénix 

……………………………………

ninguna vida es tan amada ni tan dulce como después de la sobrevivencia.