Por María José Carrizo Díaz.

Fito, en su grandilocuencia y con su lírica triunfal,  nos regala una canción que, cuando la teorizamos a través del tiempo, es un himno…»En tiempos donde nadie escucha a nadie, en tiempos de todxs contra todxs, en tiempos egoístas y mezquinos, en tiempos donde siempre estamos solxs…»

Y me pregunto, y nos pregunto, en lo cotidiano, en la gestión, es posible sostener/nos con alteridad? Cuáles son los matices de la es/des/peranza? ¿Es posible llevar a la práctica, las buenas prácticas?

 ¿Asumimos la obligación, y el compromiso ético de ser capaces de representar desde el lugar que ocupamos, y ser portadores del Sujeto, que mejor expresa el mayor punto de consciencia y convergencia colectiva, en un momento determinado?

Sabemos que la expresión, no es solo discursiva, también lo son las representaciones, ese sujeto al cual debemos representar y encarnar, está afuera, en las calles, en la tristeza de su mirada encontramos las luchas y los reclamos que no supimos o nos faltó hidalguía para alcanzar. La indecisión puede ser fatal para un pobre, escuché el otro día decir en un programa de radio, a un cura militante, y que trabaja con los pibes más vulnerables.

Es imperioso, salirnos del pasado, pero también lo es, asumirnos en un presente, con el deseo y la convicción que nos permita desencallar el futuro y proveerlo de esas utopías que nos permitan avanzar…por la defensa y las necesidades de los últimos…

Abracemos a los derrotados de la historia, a los que no saben cómo, pero esperan la oportunidad, permitámonos construir semblantes con la ternura de la mirada de un niñx, volvamos a ellos, a esa franqueza que nos alegra y nos libera de conflictos.

Mi deseo para este próximo año, después de tanto hastío y muerte, es seguir abrazando con amor a los proyectos Populares, abrazando a los y las derrotadxs de la historia, ser portadores de la buena noticia, la voz que grita, que rompe el silencio, la tristeza, el cansancio y la no justicia.

Ojalá podamos poner en debate, los proyectos de ley que sean necesarios para rellenar los vacíos de negación e indiferencia y así podamos poner en palabras y nombrar la verdad, de los hombres, las mujeres, los niños y la naturaleza.

El amor, siempre nos hace salir a la defensa del Otrx,

Despabílense muchachos, el pueblo, sabe cómo volver.