Son unos pocos días, ponele diez o quince, depende. Unos tipos millonarios hacen correr la cabeza por el césped húmedo y perfecto.

Un arquero agarra la cabeza la arroja mal , sin cariño y se equivoca.

Veintemil cabezas conectadas lloran.

Mientras, en Jujuy, Neuquén, Chubut, Salta, en los barrios humildes y

por toda la Patria no son cabezas, son corazones los que lloran y sufren la violencia y el odio de mercaderes que juegan a ganar haciendo trampa.