Colaboración: Lolo Goméz

¿Harán falta nuevas circunstancias dramáticas, para crear conciencia?

¿Es posible que sigamos creyendo que con “buenas conductas”, siendo políticamente correctos, respetuosos de las Instituciones del establishment, tendiendo puentes hacia los ingenuos, los indiferentes, los oportunistas, los imbéciles, los traidores, nos permitirá el sistema de los Poderosos dirigirnos hacia un país, una Región Latinoamericana Soberana, que autodetermine sus destinos y su riqueza para el bienestar y la justicia de sus pueblos?

¿Hasta cuando vamos a creer que con actitudes de prudencia y prolijidad quienes odian al negro, al cabecita, al descamisado, al boliviano al paraguayo al chileno, a la mujeres, a los gay a los trabajadores a los jóvenes pobres van a abandonar graciosamente sus privilegios?

¿Es posible que tanto en Brasil con Lula, en Ecuador con Correa, en Argentina con Kirchner, y ahora en Bolivia con Evo no hayamos construido la Organización Popular que fuera la garantía y muro de contención y rechazo al odio de las minorías selectas de las oligarquías locales? La democracia partidocrática liberal es solo una ilusión que nos vende el Poder para que creamos que es posible transformar la triste realidad de nuestros pueblos con Justicia, Libertad y Soberania económica sin conciencia revolucionaria ni organización popular.

Como decía el Che «.. Y recordemos siempre, que no se puede confiar en el imperialismo pero ni tantito así, nada.”