abrimos una nueva etapa de La barraca, ahora en tiempos de censura y persecución a las voces distintas y opositoras. En esas malas horas que cada tanto tiene la historia del país, ahora donde el silencio tiene pauta publicitaria. En esos/estos días es más necesario levantar la voz, demoler el muro de impunidad y el sentido común de los opresores que buscan sea también el de sus víctimas. Es tiempo de rebelarse contra la policía del pensamiento que como gran triunfo nos quiere hacer creer que no hay vida detrás del neoliberalismo y el capitalismo salvaje.

en esta nueva etapa, La barraca expresa el pensamiento plural y diverso del movimiento colectivo El Manifiesto Argentino. Es parte de la idea y acción de pensar el País para transformalo. Creemos que esta democracia achicada, controlada, debe ser radicalmente modificada. Creemos posible una Nueva Democracia, donde el eje sea el ejercicio pleno del poder democrático del pueblo y no la delegación extrema que las elites de siempre buscan sostener.

al igual que en la primera etapa nuestra revista se inspira en aquel grupo de teatro La barraca del año 1931 que promovió entre otros Federico García Lorca, que en tiempos de la República Española recorría los pueblos uniendo el teatro clásico, la cultura con la creación y el interés popular.  El universitario, el intelectual, el artista hacía de su compromiso social una práctica de conocimiento, crecimiento y militancia. Tomar su nombre es un homenaje a los que ponen el cuerpo, a los que siguen soñando en la creación del protagonista colectivo. Aquellos que son por que somos.

En palabras de Federico García Lorca

“En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas.”

El concepto de La barraca se puede completar en aquella fantástica convocatoria de Antonio Gramsci desde el periódico L’Ordine Nuovo el 1 de mayo de 1919:

“Instrúyanse, porque necesitaremos de toda nuestra inteligencia; Conmuévanse, porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo; Organícense, porque necesitaremos de toda nuestra fuerza”.

Y por último, siempre nuestro Rodolfo Walsh

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información.”

 

el pensamiento crítico no es solo una visión del mundo cruda y compleja, sino una forma de cuestionar al  poder real, aquí la cultura deja de ser la dominante, se expresa como rebeldía inacabada, aquella que siempre renace en el lugar menos pensando.

 

Bienvenidos a La barraca