por Rosana Herrera

Cuando unx tiene tan cerca lxs musxs inspiradores y no lxs percibe y se lo advierte alguien muy cercano (en este caso el Caballo), indefectiblemente reacciona con un ¡claaaarooo!, ¿cómo se me pasó?Y unx tarda en darse cuenta de algunas presencias por demás “literarias” en su vida cotidiana, tal vez por aquello de ese no puede ser famoso si vive a la vuelta. Porque es como que tenemos asumido que las personas grandes (no necesariamente las grandes personas) están destinadas a que la fama las coloque en el lugar del misterio o de la fantasía. Por sus acciones, por sus declaraciones, por sus imágenes y/o por el uso que hacen los medios de ellas, siempre suponemos que son inalcanzables. Pero eso es porque lxs paparazzis no lx conocen AL amigo, el amigo de todxs.

Al amigo de mi amiga, la que lo respeta y lo quiere tanto que cree que es sólo de ella. La muy exagerada se pone de pie para nombrarlo y ennumera sus cualidades (como si hiciera falta) con esa voz tan ronca y esa sonrisa tan compradora, que parece que se le encendiera la cara. Taquelaparió a la Marce…ya se dio maña para que hable de ella, robándole el protagonismo a él. Con amigxs así, quién necesita enemigxs, ¿quenó?

Volviendo a él y para que vayan entrando en clima, corresponde aclarar que mi amigo tiene por suerte, una osamenta bien grandota como para poder guardar toda la ternura que se le desparrama entre las vísceras, sin perder ni una gota. Así que es una especie de ternurota que si se le llegara a escapar por algún motivo del corazón, que es su nido, ustedes deben cantarle piedra libre, siempre, siempre… detrás de sus ojos mansos y transparentes. Porque es en ese azul profundo y límpido donde acostumbra a esconderse la muy traviesa, sabiendo que ahí es donde la iremos a buscar (sobre todo si nos acosa alguna pena o tenemos alguna necesidad)

Yo lo conocí, (como a tanta gente maravillosa que llegó a mi vida para quedarse) en la calle, en una manifestación. Una de las primeras que le hiciéramos a este gobierno de canallas (como lo llama cariñosamente Mempo), cuando él pusiera generosamente a disposición de todxs lxs cumpas “del palo”, su camioneta y sus parlantes. Creo que no les dije que cuando el lenguaje inventó los  sustantivos a la palabra generosidad la incorporó pensado en mi amigo ¿o sí se los dije? Bueno, la cosa es que el encuentro fue cuando se anunció que les retiraban las pensiones de discapacidad a sus “beneficiarixs”, como les gusta llamarlxs a  lxs que desconocen la diferencia entre beneficios y derechos. Yo lxs nombro como lo que son pro-pie-ta-rixs (con perdón de la obscenidad que representa la primera sílaba) porque son lxs verdaderxs  dueñxs  de una asignación mensual que si bien les permite encarar apenas con alguito de dignidad sus necesidades especiales, les corresponde por derecho. Y debería ser la obligación del Estado el garantizarlos. Pero claro, cuando tenemos un estado que no pierde la mayúscula al asumir el gobierno elegido para administrarlo y que no está ausente, como ocurre sistemáticamente desde el 11 de diciembre de 2015, cuando de golpe desertó de su rol benefactor, rector y fiscalizador para convertirse en una sociedad facilitadora de negocios. De los negocios de lxs amigxs.

Ufa! como siempre yo bajándome a la colectora, así que vuelvo a la autopista que me conduce a la descripción del personaje de hoy, unx de los más fáciles de retratar, porque es de esas personas que apenas te da la mano, vos te sentís a resguardo y el apretón te duele y te deja moretones como si te quebrara los huesos. Como sus abrazos que te quiebran y te elevan y te resucitan todo en un solo paso. Es el inventor de una jornada de fiesta que en estos pagos ya se hizo costumbre. Sana y sanadora costumbre. Una jornada de brindis y de risas y de cantos y de comilonas y de abrazos, muchos abrazos. La Juntada de los Abrazos. Porque él, el amigo de todxs, cuando se le rebaja la gana, junta a todxs sus amigxs en el inmenso quincho de su casa y levanta sus brazos inmensos, (tan inmensos como su amor por Cristina), invitando a todxs a cantar el hit del verano, la marcha peronista, el himno nacional y todos aquellos acordes que despiertan  fervor y alaridos y te hacen entrar basuritas en los ojos y te hacen volver a tu casa con la sensación de haber vivido los mejores momentos de tu vida. Él sabe que esas juntadas te ayudan a respirar, bien que lo sabe. Sabe que muchxs esperamos encontrarnos con su sonrisa bonachona para tomar aire y seguir la lucha. Noches pasadas, un amigo suyo inauguró un bodegón en El Abasto, delicioso restó bar: Viva Perón y él ofició de magnífico anfitrión de una multitud que se convocó justo, justo frente a uno de los hoteles 5 estrellas con casino (“antro de perdición”) a celebrar el nacimiento de la hazaña del emprendedor que, desafiando la hipoxia de la realidad económica, se anima a dar luz a un boliche (“antro de devoción”) nacional y popular. Espacio que, sin duda alguna, si lo auspicia el Gordo, será el caedero habitual de todxs lxs que creemos que una Patria mejor es posible. Sin el gato y con la yegua.

Mi amiga Marce le diceSunalucha, el facebook lo llama Pashoto Robert. Y como pasa con ELLA, no hace falta nombrarlo como dice su DNI. Porque en el Jardín de la República… todxs saben a quién les estoy presentado hoy.