Tartufo conoce a quien engaña, aprovechase ofuscándole con cien apariencias y con su hipocresía le saca sumas a toda hora, adquiriendo además el derecho de censurarnos a todos” Molière

Por Carlos Resio

“El sábado 7 viene Cristina a Posadas”. El mensaje en el grupo de whatsapp de nuestro espacio puso fecha al anhelo de les compañeres y terminó con las conjeturas. En mi caso, las suposiciones pasaron a sensaciones verdaderas y mi desapego a lo rutilante de las personalidades se confirmó una vez más aunque la posibilidad de participar en vivo de la presentación de Sinceramente me generó, confieso, cierta ansiedad.

Desde la octava fila y casi frente a la mesa de presentación pude observar detalles y gestos además de las manifestaciones de casi tres mil militantes e invitados especiales que colmaron el estadio Finito Gehrmann. La conexión entre Cristina y la compañerada fue inmediata e intensa, los gestos de cariño, innumerables y la respuesta a cada uno de ellos por su parte establecieron una corriente que necesariamente atravesó a quienes allí estábamos.

Las definiciones referidas a la necesidad de un nuevo pacto social y la determinación de quiénes serán los que paguen esta infame deuda que el gobierno de Cambiemos fueron puntos fuertes en la intervención de la ex Presidenta y recibieron una ovación unánime generando un clima de comunión difícil de encontrar.

En el universo que conformó la asistencia podía verse, sin embargo lo dicho, la división habitual en este tipo de eventos que puede darnos una pista de lo que se vendrá. Allí en primera fila estaban personalidades de la cultura, del ámbito académico, dirigentes que pusieron el hombro en el interregno amarillo, advenedizos desaparecidos desde la derrota de 2015 y, también, quienes abominaron del kirchnerismo ni bien derrotado siendo que hasta quince minutos antes eran parte del proyecto; es con todes me dicen. Y digo, es con todes siempre y cuando esa enorme mayoría que ocupaba el estadio a partir de la fila 4 hacia atrás junto a los que quedaron afuera, que es la misma que despidió a Cristina en la plaza al fin de su mandato y nunca la dejó, tenga un lugar preponderante en la nueva etapa y la cercanía que se pudo ver en la presentación se sostenga.

Hay un trabajo ineludible de la militancia, de los dirigentes medios y también, y sobre todo, de los de alto rango para lograr que el pueblo se sienta incluido y con responsabilidad en la reconstrucción. Solo así serán expuestos a tiempo los adulones, hipócritas e interesados que hasta un minuto antes de las PASO alentaban a votar a cualquier candidato a presidente siempre y cuando votaran a sus “diputaditos” de la boleta corta tal lo dijo el gobernador misionero o expresaban mirando a la cámara “Cristina ya fue”, así nuestro senador exgobernador o votando leyes antipopulares como lo hicieron 4 de los 5 diputades nacionales del oficialismo provincial surgidos también del voto k. Con la concurrencia del pueblo en íntima cercanía con sus dirigentes se podrá construir un proyecto Nacional, Popular y verdaderamente Colectivo sin lugar para Tartufos.